miércoles 17 de febrero de 2010
Dos vidas
Winston Moseley salió de su apartamento a las dos de la madrugada y condujo caóticamente atravesando una Nueva York vacía en busca de algún posible objetivo.
Casí a la misma hora Kitty Genovese, una veinteañera pálida y menuda, cerraba el club nocturno del que era manager y se dirigía en automóvil a su vivienda en la zona de Kew gardens, uno de los sectores del barrio de Queens.
Hay algo extraño en la forma con que se cruzan las líneas vitales de dos desconocidos.
Moseley vió como el coche de la italoamericana reducía su velocidad para detenerse en un parking e hizo lo propio virando la dirrección. Solo le quedaba esperar a que la chica bajase, algo que ella hizo minutos después sin apercibirse de que un tipo corría por ese mismo lado de la calle.
Moseley la apuñaló por la espalda inmediatamente.
Hubo un forcejeo, golpes y gritos de desesperación en busca de socorro.
Las ventanas de los edificios adyacentes se abrieron, alguien se puso en contacto con la policia y un cuarentón gritó a Moseley que dejara a la mujer, debido a ello el tipo negro fue directo hacia su coche para esconderse de la atención de los curiosos.
Cuando las luces se apagaron salió del automóvil con un sombrero diferente y fue visto deambular alrededor del edificio por más testigos, Moseley rastreaba la zona incansablemente pero no había rastro de Kitty en el lugar donde la había atacado de forma que amplió su búsqueda al parking, la estación contigua y los corredores del complejo de apartamentos ubicados en el mismo lado de la calle, fue en ese último lugar donde la encontró tendida sobre la moqueta.
Kitty pudo verle los ojos esta vez mientras Moseley avanzaba por el pasillo armado con el mismo puñal que ya le había hundido.
Empezó a gritar.
Sus nuevos gritos fueron escuchados por más gente aunque terminasen apagándose momentos después a fuerza de acero y odio, la señal que Moseley esperaba para violar su cuerpo agonizante.
El suceso fue un auténtico escándalo en el Nueva York de los sesenta, los periódicos rebelaron detalles truculentos y la sociedad entró en cólera al publicarse que el ataque había sido presenciado por más de 30 testigos que no hicieron nada por detener a un violador que tuvo la oportunidad de regresar a la escena del crimen.
"El sindrome de Kitty Genovese" o "Difusión de la responsabilidad" fueron los términos utilizados para ofrecer una explicación al fenómeno por el cual un individuo acaba tolerando comportamientos que nunca permitiría estando solo.
Y continué sentado allí, sentado en Apótek como tantas otras veces, aunque quizás esa noche podía ser la última en Islandia.
Estaba en ese lugar, con mi cerebro recordando un artículo perdido en papel ajado y amarillento, un artículo sobre Kitty Genovese.
"¡¡Dashiell, bebe algo y vamos a bailar!!" dijo Vincent
"¿Has visto eso?" dije señalando hacia la esquina opuesta de la estancia acristalada.
Vincent levantó la cabeza tambaleante.
Una chica rubia y al borde del coma etílico era acariciada por un hombre de facciones angulosas que se había acabado de sentar junto a ella.
"¿Te refieres a la islandesa que va completamente borracha?"
"Sí" contesté manteniendo los ojos en aquel lugar.
"¿Y cuál es el problema? ¿Que un tipo intenta ligarse a una tía ahogada en alcohol?....Wow"
Miré a los lados, la mitad de los presentes observaba la escena, la otra seguía charlando de forma despreocupada entre risas, brindis y empujones.
"Ahora va a intentar llevársela a rastras a la calle y de allí a su coche" dije sin cambiar el tono de voz.
Vincent me observó de nuevo.
"Joder, ¿Y qué quieres que hagamos? ¿Que nos peguemos con ese tipo? ¿Y si es su novio? ... Dashiell no me metas en problemas....no me metas en problemas"
Vincent se levantó alzando las manos para señalarme la barra, le ignoré.
El tipo de las facciones angulosas puso sus brazos alrededor de la cintura de la islandesa y de un pequeño empujón la colocó de pie, arrastrándola literalmente a partir de ese momento.
Les vi marcharse y avanzar hacia la puerta como todos los demás en la habitación acristalada.
Hay algo extraño en la forma con que se cruzan las líneas vitales de dos desconocidos.
Kitty Genovese nunca lo supo.
Me dirigí al miembro de seguridad más cercano, un armario de pelo corto, y le expliqué lo sucedido mientras le indicaba la posición del tipo y la rubia.
El culturista caminó velozmente hacia ellos y preguntó algo a la chica, la respuesta hizo que sacase en volandas al hombre de facciones angulosas y lo expulsase del local entre insultos.
Fui a la barra.
Bebería mi última cerveza en Reykjavík mientras la ciudad y el universo seguían moviéndose.
Hay algo extraño en la manera en que se cruzan dos vidas.
lunes 15 de febrero de 2010
Pequeñas cosas que joden
1.- Me molesta que al acabar de ducharme la toalla no esté en el colgador si no en el otro lado del baño y que eso provoque que tenga que salir cubierto de agua, tiritando y con la pilila temblorosa en busca de algo para secarme.
2.- Me molesta tener que escuchar "Pues tu primo/amigo/vecino Luis ya es funcionario".
3.- Me molestan las canciones y programas oportunistas que buscan recaudar dinero para los damnificados de algún desastre natural o hambruna, especialmente "We are the world" y cualquier hez sentimentaloide similar que en el fondo solo pretenden ser vehículos de egos en lugar de resolver algo.
4.- Me molesta llegar a la estación de metro y que el tren haya acabado de salir mientras corres como un enajenado tras él.
5.- Me molesta estar descargando una película interesante y que un aviso del ordenador me diga que el disco duro está casi lleno y he de liberar memoria.
6.- Me molesta ir a comprar ropa durante las rebajas para ahorrarme unos euros y que las únicas tallas que queden sean la S y la XXL.
7.- Me molesta que la gente sin gracia trate de contar un chiste, que algún incauto sonría para mantener el decoro y que el tipo se agrande y lo vaya repitiendo cada veinte minutos aplaudido únicamente por sus propios comentarios jaleantes.
8.- Me molesta estar empalmado en público y tener que sentarme con los calzoncillos prietos mientras Alien el octavo pasajero pugna por salir.
9.- Me molesta que en la mayoría de series españolas los protagonistas sean una pareja madura con tres hijos, un abuelo, un amigo retrasado y todos se reunan a desayunar en una mesa grande con los zumos PMI y la leche Pascual en primer plano.
10.- Me molesta particularmente el cagar y que la mierda se quede colgando del culo, rígida como una especie de botella de coca cola de 25cl y que al hacer el último esfuerzo para soltar la bomba radioactiva esta acabe cayendo sobre el agua y el tsunami nuclear creado termine mojándome el escroto y las mejillas del trasero.
sábado 13 de febrero de 2010
Incompatible
Esas fueron las primeras palabras que oí salir de su boca después de quedarnos solos.
Una frase concisa y directa.
La clase de comentario que uno no espera oír de la boca de otro hombre.
Hay una especie de liturgia a la hora de declararse: labios temblorosos, miradas nerviosas que suben desde los zapatos hasta las pupilas opuestas y el discurso deslavazado antes de la pregunta final.
En ese momento supe la razón que le había empujado a beber esa noche.
Decidí parar aquello antes de que continuase hablando.
"No soy gay" exclamé de forma rotunda "Siento si algo de lo que yo haya hecho te ha llevado a pensar lo contrario"
Ángel enrojeció.
"Perdona...." dijo en voz baja "Raquel, la amiga de Pelayo te ha visto muchas veces en locales de Chueca con otros hom...".
"Y te ha contado que yo era homosexual" añadí interrumpiéndole.
Asintió.
La situación se havía convertido en algo embarazoso para los dos, algo así como descubrir la traición de un compañero de trabajo con el que se siente afinidad.
Hice un comentario gracioso para intentar disminuir la tensión:
"Esto es como cuando los niños se reunen para jugar a "Teléfono" ¿Sabes? Forman un círculo y el primero dice la palabra "brújula", cuando llega al último se ha convertido en "rinoceronte"
Ángel enmascaró su incomodidad con una sonrisa del top manta y nos quedamos en silencio.
Ese tipo de silencio cortante como cuando se espera a un amigo común en compañía de alguien con el que no existe química.
"Deberíamos volver con los otros" dije por fin.
"Iba a decir lo mismo" respondió.
Estaba seguro de que a partir de ahí todo habría cambiado, era el tipo de noche que diluye una amistad para siempre.
Ibamos a evitarnos.
A evitarnos de la misma forma que lo hacen tantos otros.
miércoles 3 de febrero de 2010
"Si no me lo resuelves te parto la cara"
Esa fue una de las primeras lecciones que recibí tras aceptar un empleo como teleoperador durante las horas vacías de mi periplo universitario.
Tipos que llamaban de noche para masturbarse, locas que requerían de una voz anónima para conciliar el sueño, ciudadanos grises erigiéndose en despotas con empleados que ni siquiera eran suyos, gritos, embustes...
Y en el vértice superior de la pirámide del deshecho se encontraban todos aquellos que pretendían que les fueran resueltos sus problemas, la mayoría de ellos estúpidos, sin la voluntad de querer aceptar el más mínimo de los inconvenientes.
"Buenos días le atiende Dashiell ¿En qué puedo ayudarle?
"Mira, lo que me pasa es que Internet no funciona, el CD que me dieron para configurar el programa de acceso... no....no...no me aclaro con él"
"¿Ha seguido los pasos?"
"Ehhh..yo no...esto me lo tendríais que hacer vosotros joder" gritó.
"No se preocupe, voy a ayudarle, siga mis instrucciones"
Tras un par de minutos todos los campos tenían la información correcta.
"Señor...ahora debería reiniciar su computadora"
"¿Ya mismo?"
"Sí, de esa manera serán asentados los cambios"
"Pero es que tengo una partida del Doom en marcha......además ¿Y si luego no va qué? ¿He de volver a marcar vuestro número..? vosotros lo que quereis es que me gaste más dinero...menudo atajo de sinvergüenzas"
"Señor la llamada es gratuíta"
"Ya, ya...claro...si cobrais hasta por respirar...pero a mi me da lo mismo, yo cojo y me borro de vosotros y me apunto a la competencia ¿lo entiendes?"
"Entiendo" dije con un soniquete de indiferencia.
"Que coño vas a entender tú"
"Como le decía, es necesario para poder navegar que inicie el ordenador de nuevo"
"Escucha, ya te he oído, pero tengo el Doom en pausa, además, que te quede algo muy claro ¡¡¡Si no me lo resuelves te rompo la cara!!!" berreó enloquecidamente.
"Necesita seguir el último paso para acabar la configuración, aún así puede reiniciar, si lo prefiere, cuando finalice la partida..."exclamé con aburrimiento.
"¡¡Que te digo que te parto la cara!! ¡¡¡Buscaré la dirección de tu empresa en la guía y me vas a tener allí en la puerta!!!"
Después de vomitar una ristra de improperios colgó.
Ese era el modo de hacer que se extendía por la sociedad
"Que alguien me arregle el problema sin que yo pare de jugar 20 segundos al Doom"
"Que alguien eduque a mi hijo sin que yo tenga que perder el tiempo con él"
"Que alguien me haga adelgazar hasta unos niveles normales sin hacer deporte ni comer basura"
Esa era la filosofía del matonismo con la que se llama a un Call center aplicada a la vida: resuélvemelo ya y sin que yo tenga que asumir el más mínimo esfuerzo.
Sin sacrificios.
Institutos con seguridad privada para evitar agresiones a los profesores, hospitales donde algún padre ha de apalizar al médico de turno que intentó, sin conseguirlo, que su hijo no quedase parapléjico tras hacerse mierda con el coche estando hasta arriba de alcohol y coca, ciudadanos que entran en un estado de histeria belicosa cuando se anuncia la flexibiliación del mercado laboral para reducir el déficit...
Todo ha de arreglarse de un modo limpio y rápido, y lo han de hacer los demás algo que se mama desde la cuna en un mundo dónde la palabra NO es una especie extinguida.
¿Que el niño llora porque quiere un helado en el bar a pesar de que ya ha comido? se le compra y punto aunque no lo termine, no vaya el churumbel a entristecerse.
¿Que la sociedad exige alargar el subsidio de desempleo más allá de 2 años a pesar de que se trate de una medida económicamente disparatada? se introduce no sea que que alguien pida una huelga.
¿Que el paciente quiere trankimazin porque lo toma la vecina? se le dan dos recetas no sea que me ponga un ojo a la funerala si decido enterrar sus argumentos.
¿Y qué ocurre cuando todos los niños consentidos y todas las economías subvencionadas van al universo exterior para competir con los demás?
Que todos los meses son abril cuando llueven hostias, que el paro se va al 18, al 20 al 24% mientras se espera que surjan por algun lado brotes verdes, que el puto niño es un tirano con los padres, un aprendiz de maltratador con la novia y un cobarde con el que le para los pies.
Que la sociedad reclama sueldos norteamericanos con un nivel de competitividad congoleño.
"Resuélvemelo o te parto la cara" eso es algo que no puede exigirse cuando desciendes desde los graderíos y posas tus pies en el cuadrilatero para ser un boxeador más.
Esa era la realidad de una nación descalza cuyo presidente es su mayor piedra en el zapato.
El mismo al que consideran un rufián por ofrecer lo que todos pidieron.
miércoles 27 de enero de 2010
Apple iPad o como vender la moto
Desde días antes de conocerse los detalles del nuevo producto de Apple, una tablet denominada iPad, los mass media ya auguraban que iba a convertirse en un serio competidor para Nintendo y Sony en el campo de las videoconsolas y que, probablemente, haría lo propio con el Kindle de Amazon y los Netbooks.
Todo es irrelevante para el cuarto poder mutado en Eva.
Pero el iPad no es solo una máquina con un potente hardware para videojuegos, también es un avanzado e-book con el que leer libros en formato digital y conectarse a internet..... obviamente carece de importancia que no incorpore una pantalla de tinta electrónica para no cansar los ojos o que no pueda abrir archivos flash hasta una futura actualización ni ser multitarea...
Todo es irrelevante,
Se trata de generar en última instancia un efecto Pigmalión, una profecia de autocumplimiento en la que se repita incansablemente algo que sugestione a los compradores para que acabe convirtiéndose en realidad.
En esas circunstancias el prosumidor, convertido en Paris, ya ha elegido a Apple por su belleza, dejando en el camino la iniquidad de las ventanas y el cadáver de IBM... no hay empresa más enaltecida que Apple ni secta sin Dios con más adeptos que la del Mac.
Pero nada de ello es lo verdaderamente grave.
Lo verdaderamente grave es que se confunda la información con la publicidad colocando sobre los cerebros un iPod hipertrofiado para que el Guillermo Tell de los geeks dispare su ballesta apuntando al bolsillo.
Se trata de borrar la línea que separa el informar del vender para que lo poco que queda de ciudadano en cada consumidor pase al mundo de los sueños después del mordisco a la manzana envenenada.
Ningún Príncipe Azul vendrá a despertarte.
Solo los enanos, los días sin colegio, para que compres el último iPod touch en el jardín de las Hespérides del PcCity.
Es molesto y de dudosa ética el que diferentes medios de comunicación públicos se dediquen a actuar de representantes de empresas privadas que deberían competir en igualdad de condiciones en el mercado otorgándoles espacio y tiempo que no se da a otras compañías del sector.
Pero sigue siendo irrelevante.
Apple va a arrasar con su nuevo chisme, los abnegados progenitores adquirirán el iPad pagando lo que sea por él e Iker Jiménez presentará una exclusiva, vía psicofónica, en la que Isaac Newton pasa a confirmar las sospechas de que concibió la Ley de la gravedad al caerle un Macintosh en la cabeza.
sábado 23 de enero de 2010
"No me toques los cojones"
Vivir en el extranjero aporta una dosis de adrenalina directa a la mente, volver significa entrar en un estado de abstinencia donde el tedio causa un vacío que entumece el estómago y los huesos.
Todo va despacio, a cámara lenta, como en la serie de gotas que se desgajan del acero de un grifo......
Son las vidas de los demás consumiéndose contra el marmol.
También la mía....
"Es tu turno"
"¿Perdón?" pregunté volviendo en mí, unos labios se movían pero yo no escuchaba ningún sonido.
La veinteañera se miró desganada las manos.
"Te toca ahora, ¿Vienes a pasar el examen psicotécnico?" dijo con un tono de voz con el que no podía ocultar su enfado ante los segundos perdidos.
"Sí" exclamé poniendo en el bungalow de mi cara el cartel de "Cuidado con el perro"
"¿Vas a querer que tramitemos también el papeleo para la renovación del permiso de conducir?"
"Depende ¿Cuánto cuesta?"
"Lo mismo que si lo gestionas en la comisaría, 22 euros"
"De acuerdo"
"Bien, entonces dame tu actual carnet y dos fotografías"
Le dí lo pedido, la chica lo ojeó y de inmediato se puso a negar con la cabeza.
"¿Sabes que tu documento está caducado?"
"Lo sé"
"¿Y qué pueden multarte?"
"Sí" dije conteniendo un "¿Y a ti qué coño te importa?"
"¿Y por qué no has venido a renovarlo antes?" añadió.
La capacidad de los ciudadanos españoles para meterse en asuntos que no eran los suyos me producía alergia.
"Porque acabo de venir de Islandia" dije tratando de zanjar la conversación.
La recepcionista cambió su cara de inmediato.
"¿De Islandia? si que te has ido lejos a vivir, pero tiene que ser muy bonito, mi cuñada estuvo el verano pasado allí y dice que es una preciosidad, ¿En qué parte de Islandia vives?"
"Vivo en "no-me-hinches-las-pelotas-petarda-y-hazme-pasar-de-una-puta-vez" pensé de nuevo aunque puse una sonrisa ingenua y exclamé:
"En el centro, en un pueblo que se llama Bollocksfjördur"
La niñata que minutos antes tenía tanta prisa estaba recreándose y causando una cola, ahora le daba lo mismo tres que noventa.
"Ahh... no, ella no estuvo por allí, ella estuvo en la capital, en Helsinki"
Mis ojos se abrieron más.
"¿Está el Bolosfjordu cerca de Helsinki?"
"No, queda un poco lejos"
"Ya bueno, lo que es seguro es que allí hará mucho frío, ¿quizás 30 o 40 bajo cero?"
"60" dije con los cojones avinagrados "En invierno llegamos a picos de 60"
"¿60? ¿Y te gusta vivir allí? yo me moriría de frío"
Al escuchar el comentario un cincuentón de la cola tuvo que decir "esta boca es mía".
"¿Vives fuera? a mi hay un programa que me encanta aunque tú no podrás verlo claro está, se titula "Españoles por el mundo"
"No-me-digas-capullo-¿en-serio?" pensé aunque luego dije "¿Ah sí? ¿De qué va?"
"Pues es como un documental con emigrantes españoles que te enseñan los países, la forma en la que viven........fuera es que están muy adelantados...eso sí, a mi no me saques de España...pero menudas casas y menudos sueldos tiene la gente en el norte de Europa"
"Ya, pero el frío.... eso no hay dinero que lo valga" intervino la recepcionista" yo no podría vivir a 60 grados bajo cero... aunque hay gente para todo...en el telediario salieron unos científicos en la Antartida y esos estarán allí a 250 o 300"
La miré anodado, solo esperaba que en el Polo Sur existiera el cero absoluto, al menos para que las partículas de su lengua dejasen de moverse si era enviada allí.
"Pues dile a tus padres que te graben el programa de "Españoles por el mundo" que está muy bien" ya verás te enseñarán mucho" intervino de nuevo el hombre.
"Gracias, lo tendré en cuenta" dije aunque por dentro pensaba "Pues-yo-creo-que-el-director-de-ese-bodrio-no-podría-enseñarme-ni-el agujero-del-culo-aunque-su-vida-dependiese-de ello-mira-tú-por-donde-inútil"
"Oye...." dijo la recepcionista buscando mis datos en el documento ".... ya puedes pasar"
"Ok, gracias"
Me midieron la presión sanguinea, comprobaron mi capacidad de audición, la vista y la manera en la que reaccionaba ante los objetos en movimiento.
Unos minutos después salí de la clínica con un documento provisional para conducir.
Los estudiantes de intercambio, los ejecutivos enviados por sus empresas, los emprendedores, incluso algún aventurero, todos acababan enfrentándose a la ausencia de estímulo que supone la vuelta a casa.
Al no sentirse de un lugar o de otro.
Sabía que la excitación no la causaba Reykjavík, a pesar de todos sus aspectos positivos era un lugar con pocas opciones, un sitio perfecto para tener una existencia tranquila o vivir un semestre enloquecido como Erasmus pero que, fuera de ello, podría acabar en un terrible hastío, el que escuchaba de viva voz de aquellos extranjeros con ocho o diez años en el país.
La adrenalina la otorgaba la aventura, lo desconocido, la velocidad imparable de cada acto...
Todo aquello que consigue que tus ojos se ausenten...perdiendo de vista el desgajar de las gotas...contra el mármol.
Perdiendo de vista la imagen de tu propia vida consumiéndose.
jueves 21 de enero de 2010
Los mecanismos del éxito
Howard Hugues acabó convirtiéndose en el hombre más rico del mundo, a pesar de ello, tras visitar sus fábricas siempre pedía a los trabajadores dinero para el taxi aduciendo que no llevaba la cartera.
El ser humano se siente atraído por la abundancia y por el éxito, este, no es otra cosa que cumplir los objetivos marcados, para ello se está en disposición de dos vías dependiendo de si se tiene el control o no. Si se ostenta, las decisiones a tomar se imponen a las de los demás.
En esas circunstancias los sistemas de gobierno no democráticos van unidos a economías dónde la planificación, el intervencionismo y los oligopolios dominan el mercado de forma que aquellos que poseen el poder político actúan de acuerdo con su voluntad en todos los sectores.
Al actuar siguiendo los propios impulsos y sin atender a los del resto se requiere de la servidumbre de los medios de comunicación y de la ausencia de libertad en el mercado puesto que esta última crearía centros económicos que servirían de contrapeso al poder oficial.
Así pues, existe una relación directa entre el nivel de atribuciones políticas en un grupo, ya sea una familia, una aldea o un país, la democracía y la libertad económica.
No es casual que las decisiones más comunes que pueda tomar un maltratador sean las de conseguir que su pareja corte los lazos familiares y no disponga de un trabajo o sustento propio, tampoco que el país con menor cantidad de poder centrada en unas mismas manos durante el siglo XVIII, Estados Unidos, sentase los cimientos de la democracia moderna y fuera desde entonces el máximo defensor del capitalismo.
Por tanto, cuando se dispone del control la vía para alcanzar los objetivos, es decir, el éxito, acaba siendo una autopista donde el abuso, la ineficacia y la desigualdad van de la mano en un coctel inquietante con destino al infierno ya que todo dependerá de las decisiones arbitarias de los dirigentes y aquellos que no lo son careceran del más mínimo poder sobre sus vidas desconfiando además de las clases pudientes que han alcanzado el éxito, pues lo consiguieron con las cartas marcadas.
Hay contextos en los que, sin embargo, el sistema está sujeto a numerosos contrapesos que impiden que las metas puedan ser alcanzadas atendiendo únicamente a las pulsiones o deseos de una única persona, en esas circunstancias la vía no es el imponer las decisiones tomadas, puesto que sería algo imposible, la forma de alcanzar el éxito es adaptar el comportamiento propio para que coincida con el del mayor porcentaje posible de individuos que ostentan el poder.
En el caso de la televisión se simplifican los contenidos y se añade un mayor número de programas de deporte o farándula no para mantener a la población en la inopía si no para satisfacer las necesidades del perfil del ciudadano medio que se sienta frente a ella.
Esa es la causa de que, tras años de democracia, los partidos mayoritarios presenten y ejecuten unas políticas tan semejantes puesto que para conseguir el poder o para alcanzarlo se niegan a aplicar aquello que puede convertirse en un foco de contestación social.
En un sistema con diferentes centros de poder y con un mayor control sobre el mismo el éxito tiene un perfil diferente dado que si la partida fue jugada sin trampas el ganador es alguien que merece respeto, el mismo que poseen aquellos que lo alcanzan en los países anglosajones, al mismo tiempo cada uno de los ciudadanos, al ser libres para mejorar su situación económica entran en una espiral competitiva reduciendo las ineficiencias.
Debido a todo lo anterior para alcanzar el poder y mantenerlo en un sistema de esta índole los individuos se comportan como vendedores, comercializan símbolos y esperanza más que ideas concretas dado que cualquier cambio radical del statu quo genera repulsa en una parte u otra de la población, es por ello que la mayoría de medidas de calado profundo solo acaban siendo tomadas cuando no existe otra alternativa posible, cuando el vaso va a desbordarse o ya lo ha hecho.
Así pues, en cualquier comicio que derive en la consecución de una meta, la importancia del vínculo afectivo se vuelve más relevante que los meritos del candidato. Ningún bachiller que presente su redacción al concurso literario del instituto podría acabar siendo el ganador si cae mal a sus compañeros, aunque sus obras sean las de mayor calidad.
Elegir significa gustar mucho más que merecer.
Es por eso que los verdaderos pobres no le importan a nadie, aquellos que carecen de televisor, de casa, que nunca votaron, que están sumidos en el agujero negro de las adicciones...su poder es nulo y su existencia un universo virtual en la dimensión paralela de los horrores, aquella con la que se toma contacto en las fiestas de guardar de los seísmos y los huracanes.
En un sistema de contrapesos la sonrisa en el cocktail son cien gramos del Oscar, el beso al niño rubio dos senadores y las tetas operadas el golpe definitivo para aumentar el share.
El mundo se convierte en un baile de disfraces en el que cada persona va vestida de lo que los demás esperan que sea.
Eres tú y a la vez más nosotros, una versión para todos los públicos de tu cara oscura.
lunes 18 de enero de 2010
¿Por qué hay pobres?
La televisión emitía imagenes del terremoto en Haití.
Cuerpos hacinados, chavolas y violencia.
"Tío" dijo mi sobrina
"¿Sí Laura?" pregunté mientras atacaba un tanque con uno de mis helicópteros comandando las tropas de mi Nintendo DS.
"¿Por qué hay pobres?"
El blindado sobrevivió a la acometida destruyendo mi unidad segundos después al contragolpe
"Emmm.... Jod..." ahogué una maldición, tendría que acercar el bombardero.
"¿Pobres?"
Pensé en la pregunta , simple y clara, difícil de responder, dividiendo mi mente entre el juego y la niña. Cuando se plantean cuestiones sobre objetos complejos la contestación se facilita puesto que las ideas se supeditan unas otras, ¿Qué es una nave espacial? es algo infinitamente más sencillo de responder que "¿Puedes explicar el concepto de energía?"
Retomé la contestación mientras adaptaba mi estrategia a la del enemigo.
"Laura, es difícil de entender" dije moviendo la cruceta "pero básicamente hay pobres porque la gente no trabaja"
Me sentí orgulloso de la respuesta había ido al nudo de la cuestión y era fácil de asimilar, el mejor maestro es aquel que descarta la palabrería.
La niña dobló la boca con tristeza.
"Pero Ronaldo no es pobre" dijo Laura.
"¿Y eso qué tiene que ver?" respondí mientras movía el stylus por la pantalla táctil.
"Qué él solo juega y es rico"
"Ya, pero es que jugar es también un trabajo con el que te pagan"
"Tío"
"¿Sí?"
"Yo también juego y la gente no me paga"
Detuve el stick y la miré de reojo.
"Pero....pero...es que no es lo mismo....es más complicado....las cosas no son tan fáciles" sin saber cómo empecé a intuir que el ejercito de mis argumentos estaba siendo atenazado por la lógica aplastante de una niña convertida en Georgi Zhukov.
"Vamos a ver" dije modulando mi voz "Mmmm....ya está...imagina que, esto...... bueno........... no hace falta que lo imagines ¿Tu madre te da una paga todas las semanas ¿no? pues eso....eso......no....."
Miré al techo.
"Olvida lo que te he dicho"
La niña se quedó observándome con detenimiento sin decir nada, yo sentí caer una gota de sudor imaginario por mi frente como si mi silueta hubiese mutado en la de un personaje manga.
Cerré la puñetera pantalla de la cónsola para concentrarme.
"Imagina que vas a jugar al parque con tus amigos todos los días y los vecinos deciden que quieren pagarle a tu madre por verte, entonces ella ganaría mucho dinero y te daría una parte a tí y entonces jugar se habría convertido en un trabajo"
"Tío, no quiero que haya pobres" dijo con una melancolía sincera y no disimulada.
"Ni yo Laura, ni yo"
Superado el ataque decidí coger la cónsola y retomar la partida, Advance Wars Dual strike era uno de los pocos grandes juegos, si no el mejor, que existía para la Nintendo DS.
Unas horas más y llegaría al final de su trama estratégica.
"Tío"
"Dime Laura" contesté dándome cuenta de que en el fondo era una persona paciente.
"¿Si no quieres que haya pobres por qué no les das el dinero que has ganado en Islandia?"
"No lo doy porque, como te he dicho antes, un pobre no es alguien que no tiene dinero, es alguien que no tiene trabajo"
"Pero yo no tengo trabajo y no soy pobre...."
La frase me dejó desconcertado.
Me di cuenta que los niños no eran gente pequeña e idiota, si no que disponían de una forma de razonar diferente y sin matices.
"Ya....pero tu madre y tu padre trabajan por tí, y lo harán hasta que acabes de estudiar la carrera y luego el master y luego el doctorado y luego lo que sea...y entonces tú encontarás un empleo y tendrás hijos y les pagarás a ellos la facultad"
"¿Qué es un master?"
"Eso...eso ahora da igual"
"Pero yo quiero saber qué es un master"
Retomé la partida.
"Un máster es una cosa que se estudia para que tardes más tiempo en trabajar y luego digas que te mereces un sueldo mejor porque te especializaste en "Gestión cultural de patrimonios históricos bizantinos" y digas que la economía es un desastre porque sigues en el paro con todos tus títulos y exiges que alguien arriesgue su dinero para crear una empresa sobre "Gestión cultural de patrimonios históricos bizantinos" y te contrate.
Laura me miró desconcertada.
"Pero yo no quiero que haya pobres"
"Puffffffffff" Resoplé, la niña había retomado lo que quería saber haciendo oídos sordos a mi cambio de tema.
"Ahora sé que cuando tu madre habla de lo lista que eres tiene razón"
Laura sonrió contenta espoleada por el comentario.
"Tío Dashiell ¿Por qué no das trabajo a los pobres de Haití?"
Cerré la consola definitivamente, el vaso estaba rebosando.
"¿Sabes qué?, Podríamos hacer esto Laura, como me has dicho que no quieres que haya pobres, yo te enseño un trabajo y tú lo repites todos los días, ocho horas y luego, cuando seas mayor, vas y montas una empresa en Haití y contratas a todos los pobres de la isla, ¿Vale?"
"Vale" respondió contenta.
Traje unas pequeñas maderas en fardos y unos hilos, cuando tuve un par de cientos me senté a su lado de nuevo y empecé a hablar.
"Laura, escuchame, esto es muy importante porque si no lo haces continuará habiendo pobres en Haití, ¿de acuerdo?"
"Sí"
"Debes coger uno de estos hilos y atarlo de lado a lado uniendo dos trozos de madera, pásalo por cada agujero como yo estoy haciendo, luego al final lo anudas así"
Le mostré como.
La niña aprendió sorprendentemente rápido y continuó uniendo los palos dejándolos cuidadosamente en un montón.
"Sigue así, Laura, recuerda que es muy importante para los pobres"
Empecé a jugar de nuevo, mirando de reojo a la niña, controlando su evolución y al mismo tiempo
resolvía las siguientes pruebas del juego hasta que pude alcanzar a la pantalla final cubierto de optimismo.
Tras quince minutos noté una merma en el entusiasmo de Laura, media hora más tarde la niña explotó en una deflagración de lágrimas abandonando la habitación para buscar a su madre.
Al iniciar la batalla final la táctica se convirtió en algo obvió, empecé a mover el stylus con frenesí llevado por el impetu que empuja cuando uno se encuentra cerca del objetivo.
"¡¡¡¡¡¡¡ Dashiell !!!!!!!!!!!!!!!" gritó mi cuñada al entrar en el salón.
"¿Qué?"
"¿Tú le has dicho a mi hija que hay pobres en el mundo por su culpa?"
"¿Yo....? No.....no.....es más complicado todo empezó porque....bueno....tú no lo entiendes..."
"¿Qué no entiendo? ¡ me ha dicho que la has hecho trabajar !"
"No....no....no era trabajar...era hacer como que trabajaba"
"¿¿¿¿¿Y cuál es la diferencia????"
"Mucha...la diferencia....tú no estabas aquí, no puedes entenderlo...ella quería saber por qué pagan a los jugadores del Madrid y por qué hay pobres y luego todo eso llevó a .....llevó a.... olvídalo"
Independientemente de la duración iban a ser unas largas vacaciones.
"¿A qué hora sale el siguiente vuelo a Islandia?"
domingo 17 de enero de 2010
El final de algo
Dejé mi trabajo en correos y me despedí de todos estrechándoles uno a uno la mano, el servicio postal había sido un tercio de mi vida durante más de 20 meses.
"Así que nos dejas" exclamó Einar mientras mordisqueaba pertinazmente un trozo de plástico.
"Eso parece" contesté.
"¿Vas a marcharte de Islandia?"
"Tal vez, primero voy a irme de vacaciones a España en enero"
"¿Te queda algo por hacer aquí? Conoces el país mejor que yo" dijo mientras paraba de mascar.
Le guiñé un ojo alegremente, La última Thule había sido la mejor aventura de mi vida.
"Siempre hay que dejar un proyecto inacabado..."
"¿Para poder volver?" preguntó.
"Para poder volver"
Einar se dió la vuelta, hizo un movimiento en el aire para despedirse pero rectificó de inmediato como recuperando el coraje para decir algo que se mantenía oculto.
"Dashiell, nunca he acabado de entender por qué viniste aquí, si yo residiera en el Mediterráneo nunca hubiese decidido vivir en el Ártico"
Sonreí, tal vez ese era el comentario que él pensaba que yo quería escuchar.
Nada más lejos de la realidad, el poco nacionalismo e ideales que quedaban en mi corazón habían sido hechos cenizas la noche que decidí dejar de comprar humo.
"Me gusta Islandia, Einar, es un lugar extraordinario"
El nórdico trató de disimular su satisfacción ante mi respuesta emboscándola en una cara de poker pero tras unos segundos la comisura derecha de sus labios empezó a arquearse con suavidad.
"El país de las mujeres más bellas y los hombres más intrépidos" dijo mientras me daba de nuevo la mano.
Se la apreté.
"El país de las mujeres más bellas y los hombres más intrépidos" repetí.
jueves 24 de diciembre de 2009
La Navidad como tregua
"¿Cuánto tardarías en colocarme la calefacción?" dijo Luis mientras se tapaba el oído derecho.
"Alrededor de una semana, tal vez dos"
"Pero me hace falta ya, la necesito antes del día 25"
"Si tienes prisa puedo colocarte uno de los aparatos que tenemos de exposición en la tienda y te lo instalo cuando cierre, eso si, sería de noche en horas extras"
"¿Y el precio?"
"Te lo digo en un segundo, voy a consultar el catálogo..... para la potencia que tú necesitas y en modelo inverter....1.500 euros"
"Joder....¿1.500? ¿Tú has oído hablar de la crisis?"
"Te estoy haciendo un 20% de descuento"
"¿Un 20% de descuento...? bueno... pero has de venir antes del 25 a instalarlo"
"Descuida, te lo montaré yo mismo"
"Bueno, tienes mi número llámame dos o tres horas antes de venir para acá" exclamó Luis antes de despedirse.
Me puse a mirarle.
"No deberías haber dicho primero que tenías prisa" señalé tras verlo colgar.
"¿Por qué?"
"Porque te puede añadir un sobreprecio, hubiera sido mejor que le preguntases el coste nada más llamarle y luego tratar de ajustarlo"
"No me líes Dashiell, hace un frío del carajo y me urge que pongan la calefacción"
"Tú siempre abonas todo inmediatamente, él hubiera venido antes del 25 de todas formas si supiese que le ibas a pagar más de mil euros en efectivo... el idioma del dinero lo entiende cualquiera, sobre todo cuando se necesita"
Luis hizo un gesto de enojo.
"Mira, no me importa, me da igual si pago 100 euros de más, no quiero oírlo...es Navidad"
Es Navidad....
El día de la tregua a la competición constante, el asilo en sagrado del que huye, la metamorfosis de la ciudad que deviene iglesia y de la iglesia que se transforma en bazar. Es la dicha, la paz del ruego aparcando el mazo antes de que el 26 se arme la de Dios es Cristo.
La Navidad como isla.
La Navidad como isla que detenga el mundo para que todo vuelva a ser como antes.
Por un día reduces el odio, haces desaparecer la ignominia, dejas de competir por una mujer, un hombre o un trabajo, besas a tus padres y a tus mayores sin aceptar las disputas e hipotecas las rencillas para no cobrarlas a tocateja. No hay ninguna empleada de recursos humanos pidiéndote que nombres tres de tus defectos y que finja paternalismo ante las respuestas, no hay presión el día de Jesús, el día del armisticio, a sabiendas de que en esta guerra aquí paz y después gloria.
Solo tratas de limpiar tu alma sin barrer para casa.
Tratas de recibir a un Dios que tal vez no exista.
Y deseas suerte entre abrazos de reencuentro, niños con sonrisas sinceras y conversaciones para rememorar el pasado.
"¿Te acuerdas Dashiell?"
"Me acuerdo... Feliz Navidad"





