Descubriendo Reykjavik, sorpresa y suspense

Hitchcock ,en su famosa y admirable conversación con François Truffaut expuso muchos de los pilares en los que se basaba su cine, uno de ellos, ya celebérrimo es la diferenciación entre los conceptos de sorpresa y suspense, según el inglés, si en una pantalla de cine el espectador veía a dos personas charlando amigablemente mientras comían y de repente estallaba una bomba eso era una gran sorpresa, pero, si asumiendo el mismo contexto se veía un plano previo de alguien ajustando un artefacto de relojería para colocarlo debajo de la mesa y posteriormente se repetía la amigable secuencia de la conversación, el espectador se encontraría viviendo el verdadero suspense, tenía todos los datos, más incluso que los que disponen los personajes.

Salí del hotel dispuesto a realizar mis primeras incursiones en la ciudad, caminar sobre la nieve, nieve polvo acumulada en un manto grueso, era como intentar subir sin descanso una escalera, estaba descubriendo que pagar 50 euros por noche en un hotel de Reykjavik de cuatro estrellas era no solo cuestión de Yield Management si no que veinte minutos andando en la capital islandesa no eran igual que 20 minutos andando en Madrid.
Tras el primer kilometro sobre la nieve comencé a sentir como las fuerzas empezaban a fallarme por momentos, a partir del segundo, me encontré completamente exhausto, aún así mis pies estaban por fin en el centro, la emoción y la adrenalina de estar a los pies de la mayor catedral de la ciudad, Hallgrímskirkja, hizo que dejase de sentir cualquier tipo de cansancio.

Me quedé unos minutos observándola extasiado, era un edificio poco común, y dejaba una sensación de intensa verticalidad.
Tras la catedral seguí avanzando hacia Laugavegur, la calle comercial más importante de la ciudad, el centro vital de la misma. Pasé frente a Sirkus, la mejor discoteca del mundo según muchos de los que la han visitado, en cualquier caso solo parecía una versión decadente de algún pub de playa del Mediterráneo.
Muchas cosas eran extrañas, apenas se percibían extranjeros no comunitarios y, teniendo en cuenta que se trataba de “La puerta del Sol” islandesa y que la temperatura no era particularmente horrible ( 0 grados) , no se veía una gran afluencia de gente en la calle. Seguí caminando durante una hora, pasear por el centro era mucho más relajado ya que la capa de nieve podía considerarse relativamente fina, miré el reloj, era tarde y debía volver, una decisión tan prosaica como esa hizo que se desvaneciera la adrenalina, tras dejar la zona empecé a buscar con la mirada el hotel, subí una cuesta y lo vi a lo lejos, a unos dos kilómetros, después de haber caminado más de diez, sabía lo que me esperaba, una persona inteligente hubiera intentado esperar en una parada de autobús hasta que la lentísima cadencia de paso le hubiese permitido montar en uno.

Pero yo no era inteligente.

Empecé a caminar de forma acelerada, la sensación térmica había bajado escandalosamente, debíamos estar a -7 y al mismo tiempo empezó a nevar con fuerza.
El viento helado comenzaba a congelarme las manos y la nariz, sabía que estaban ahí, pero no podía sentirlas, solo eran partes amoratadas y entumecidas de mi cuerpo. Bajé una cuesta, no se distinguían las aceras y a cada paso me hundía más y más en la nieve hasta que esta empezó a superar las botas impermeables y llegar al pantalón, miré de reojo mis hombros, estaban cubiertos de escarcha, decidí darlo todo, avanzaba como una excavadora sobre el hielo, comencé a correr con la mirada fija en el hotel, no había nadie a mi alrededor sobre las indefinidas aceras solo yo y el paisaje ártico, era un zorro blanco corriendo hacia su madriguera en medio de una tormenta...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu blog, tienes una forma de redactar increíble y sobre todo una personalidad única. Gracias por compartir tus historias con nosotros, no dudes que seguiré visitando tu blog.
Un saludo.

Ana (ellefolk)

MAR. dijo...

Para alguien familiarizado con la lucha hay entusiasmo mientras otros ven dolor.

Apasionante leerte, como siempre. Buenas noches.

Mar.

jose dijo...

Buenas (escric en castella per seguir amb la llengua del blog)...Veo que al final se ha hecho realidad tu sueño, si te digo la verdad, el primer post que has escrito en este blog ha sido un autentico 'dejavu', tal cual lo has redactado, tal cual yo lo viví,curioso....en fin, voy a seguir leyendote a ver que te depara tu vida en Reykjavík

saludos

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