Vida nocturna en la ciudad I


Una discoteca española, tres jóvenes brindan con cerveza mientras ríen y especulan con qué chicas podrían hablar, uno de ellos mira a la izquierda, hay un grupo de veinteañeras, las señala con un movimiento de cuello y pregunta a sus amigos, éstos descartan dirigirse hacia allí, “Están con cuatro tipos, probablemente son sus novios” exclama uno de ellos.

A cinco metros de distancia una chica de pelo castaño y ensortijado observa fijamente a uno de los jóvenes mientras su amiga baila a su lado
“Oye, ¿Esa niña me está mirando o es una alucinación?”, “Si, si, te está mirando”…

El chico se acerca y se ubica codo a codo con la chica pero de espaldas a ella y sin mirarla, uno de sus amigos le lanza un pulgar hacia arriba mientras los otros dos ríen y le guiñan un ojo. El veinteañero valora si decir algo o no, siente un pequeño empujón de la chica en la espalda “¿Lo habrá hecho a propósito?” se pregunta, de repente se gira hacia ella y le toca el hombro con los dedos para llamar su atención, ella se vuelve y el chico balbucea “Hola, ¿Cómo te llamas?”, ella contesta con cara seria “ María”, “¿Y vienes mucho por aquí?”, “A veces” , “¿Qué estudias?, “acabo de terminar empresariales” responde mientras busca con su mirada a su amiga, ésta hace acto de presencia de repente y le dice al chico “Perdona pero tengo que llevármela, tenemos que ir al baño”…
Desaparecen, cinco minutos después las mismas chicas se dirigen bailando a una posición a 30 metros de donde estaban anteriormente, los amigos del chico no paran de reír mientras éste vuelve hacia ellos.

“Vaya full…”

“Jajaja, que va, no le des más vueltas, eran unas guarras”

Son las cinco de la mañana, lo que empezó siendo una noche con una proporción chicos-chicas de 60%-40% es en esos momentos de 80%-20% como consecuencia de la venida de todos los tipos con novia que, tras acostarlas y decirles que se van a casa, vuelven a una discoteca distinta para tratar de encontrar algo de emoción.
Los tres chicos están completamente borrachos, “¿Vamos al cine mañana?” pregunta uno de ellos mientras recoge su chaqueta del guardarropa, “vale” contestan los otros dos mientras le aguardan en la puerta.

En la calle, el aire frío de la noche hace tiritar a los últimos náufragos que esperan el autobús para dirigirse a casa.
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Estaba en un agradable pub de Reykjavik, era mi primera salida nocturna por la ciudad.
Un divertido italiano me explicaba lo que más le sorprendía de Islandia mientras interrumpía su discurso cada dos minutos para dar un nuevo sorbo a su cerveza, yo le escuchaba atentamente, estaba siendo una noche de viernes interesante y divertida, charlando sin cesar y de forma amigable con un grupo de personas de Alemania, Islandia, Dinamarca, Venezuela y, por supuesto, Italia… que era la vida si no algo apasionante.

Mientras seguía escuchando noté un codazo , me di la vuelta y vi a una chica de pelo castaño intentado pasar a mi lado hacia la puerta, me moví sobre mi derecha para dejarle más espacio, sin embargo ella repitió la acción tres veces para no dejar atisbo de confusión, el último codazo me hizo tambalear a pesar de mi envergadura.

“Ve acostumbrándote” dijo Marco “Esto es así”

Una hora después estaba en la calle, eran las cuatro y quería volver a casa, me encontraba terriblemente cansado.

Me despedí de la encantadora chica alemana y caminé calle abajo hacia la zona del parlamento, a quince metros de mi, un grupo de tres chicas islandesas si dirigía en la misma dirección, pasé por su lado y mi codo rozó involuntariamente el brazo de una de ellas.

“I’m sorry” dije excusándome, ella contestó algo en islandés, su dicción era la propia de una persona afectada por el alcohol.

“I’m sorry, I can’t speak icelandic”

Ellas me dijeron sus nombres, yo hice lo propio y moví mi cabeza para darle dos besos en las mejillas a la chica a la que había rozado anteriormente.
Cuando acerqué mis labios a su cara ella volvió los suyos y me calzó un impactante y apasionado beso.
Yo no salía de mi asombro, ella seguía moviendo sus labios carnosos contra los míos mientras sus ojos se mantenían cerrados.

Yo los tenía abiertos como platos.

La miré, su cara era increíblemente preciosa, con unos ojos grandes y azules, de un azul acuoso y clarísimo.
Le dije: “Do you want to come to my apartment?”
Ella giró el cuello y dijo algo en islandés a sus amigas, éstas se marcharon.
Empezamos a caminar en la misma dirección que antes, ella lo hacía en silencio, yo hice algún comentario divertido.
Era demasiada información para ella, no le interesaba, comprendí que cuanto más hablase peor sería.

Callé.

Eran veinte minutos hasta casa, para dormir en un saco en el suelo, tal vez no dormir pero si estar acostado sobre él, valoré la posibilidad de dirigirnos a un hotel, era el centro, seguramente no menos de 150 euros, tal vez 200, una estupidez dada mi situación económica.
Mi cerebro cortocircuitó a mi entrepierna, tenía un poder extraordinario para inhibir instintos…
Me volví hacia ella y dije:


“I’m sorry, I’m very tired”, “Other day maybe”…

Aceleré el pasó y la dejé atrás mientras maldecía algo en islandés.
Al girar la primera esquina mis instintos primarios pusieron un argumento sobre la mesa: “Tal vez nunca más tengas una oportunidad así, no con una chica tan bonita”
Paré en seco y di media vuelta para volver con ella, mi cerebro contraargumentó: “Nunca has hecho algo igual, no lo hagas en la primera noche que descubres un país, no en esas condiciones”
Volví a dar la vuelta, no me había dejado llevar.

Todo a mi alrededor era viento y bruma blanquecina, caminé con la máxima velocidad hacia mi casa, como un fantasma taciturno perdiéndose en la noche.

12 comentarios:

Mariovsky dijo...

Vete acostumbrando... este país es completamente diferente en todos los aspectos.

Habitualmente tendrás que pasar por lo que cuentas ya que aquí la libertad es absoluta. Disfruta y guárdate de no morir en el intento. ;)

Mar. dijo...

Madre mía, eso debe ser el paraíso de todo hombre jajajaja.

Por supuesto, tendrás oportunidad de trincar con chicas guapísimas (allí lo son). Pero en esta ocasión, yo también creo que hiciste lo correcto.

Contigo no dejo de salir de mi asombro. Increíble, poco más hay que decir. INCREÍBLE.

Enhorabuena por ser así.

Álex dijo...

Se me olvidó advertirte que, al saludarse en Islandia, no se suelen dar dos besos, sino uno... Pero además eso es sólo en caso de que seas bastante amigo de la otra persona, o exista una relación familiar.
Normalmente se da la mano cuando te presentas a alguien por primera vez, ya sea hombre o mujer.
Aun así, viviste una experiencia interesante :)

Un saludo.

Miguel dijo...

Sin ánimo de molestarte, pero conoces el termino pagafantas?A ver si te crees que te va a pasar eso siempre que salgas en Islandia.

Mister Floppy dijo...

Es una posibilidad, pero cada uno toma sus decisiones, el futuro dirá.

oria dijo...

Bienvenido a la noche islandesa. Miguel todos, todos los días no. Al menos sólo cada fin de semana si sigue con la misma estrategia de callar a tiempo.

Anónimo dijo...

No puede ser tan fácil...

Mar, efectivamente, eso tiene que ser el paraíso. ¿Cuándo nos vamos?

Floppy, eres un crack, tío.

Mar. dijo...

¿Te conozco? Si es así, enseña la patita, que no soy adivina... Y sí, es un campeón, el blog así lo demuestra.

Daniel dijo...

Apuntate un gallifante Dashiell. No se si hubiera podido hacer lo mismo que tu en esa situacion pero al menos me hubiera gustado jajaja.

Daniel

Carlos dijo...

Soy el único al que le parece que has actuado de un modo tremendamente torpe por decirlo finamente?

Joder, tu crees que a esa islandesa el importa algo lo del saco de dormir... además, no has pensado en ir a su casa o plantearle el problema?

En fin... Dónde está la picardía española???

Mar. dijo...

Carlos, eso lo hubiese hecho cualquiera, y no sería nada extraordinario. Lo contrario es precisamente lo que sorprende. Y no, lo de plantearle el folleteo por otros medios, no es picardía, está muy visto.

Haunkk dijo...

Totalmente verídico.
A mi me ha sorprendido mucho, Rvk de día las Islandesas atractivas ni te miran y la gente es distante.
Calles vacias.
De noche (solo los fines de semana) se vuelve increible, los Islandeses se hacen los agresivos pegandose entre ellos, la gente se mezcla y ellas con una cerveza y música de ambiente... se te lanzan a la boca...

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