Cenizas y Granjas (Hielo azul y el mundo de Mordor Parte II)




Dejamos atrás Vatnajökull, mientras nos alejabamos traté de mirar el océano, era negro, la mano del glaciar se introducía en el agua esparciendo cenizas, las cenizas de Odin, Thor y Aegir, las cenizas de los dioses en los que ya nadie cree, sacándolas de la tierra y disolviéndolas en el mar.
Recuerdos de una época que se perdería para siempre, recuerdos de una época donde los soldados hablaban a sus hijos al calor del fuego tras volver de países lejanos, ahora esos hombres llevaban traje y discutían por teléfono sobre la custodia compartida de los niños.
Los mismos tipos con gafas que daban soporte SAP o programaban C++ estarían asediando ciudades, rebanando cuellos, incendiando aldeas...
Y partirían de nuevo hacia su hogar. Las embarcaciones llenas de tesoros, mujeres y armas, dejando solo destrucción y caos atrás.

Llegamos al "Lago de hielo", donde gigantescos icebergs se desgajaban del glaciar para flotar en el agua como terrones de azucar.

En la playa contigua los bloques se acumulaban convirtiendo el lugar en un entorno surrealista donde el sol podía brillar y la arena sufría el peso de la nieve cristalizada.

Pero era tarde, la oscuridad comenzaba a caer.

Paula, Erika y Gerhard hicieron algunos comentarios en alemán, Piotr intervino en inglés, había que buscar una granja abandonada para dormir.
El coche seguía moviéndose por la carretera pero no se avistaba nada que pudiese ser utilizado como guarida.
Gerhard condujo y condujo, empezó a llover, no era divertido estar bajo una tormenta esperando que el cielo se diluya sobre tu pelo.
Sin resguardo.
Miré el reloj, casi medianoche..... en medio de la nada y bajo una tempestad.

Gerhard avistó una casa rural, estaba cerrada aunque cerca de ella había una granja, paró el automóvil enfrente de la misma.

"¿Qué vamos a hacer?" dijo Erika

"Todo esto no tiene sentido" contesté, "tenemos que encontrar algo"

Salí del coche y llamé a la puerta, nadie contestó pero oía voces de manera que me dispuse a girar el pomo de la entrada, lo hice como en una película de terror, la línea que estaba cruzando era la que indica si un granjero de Kentucky puede o no convertirte en una fotografía de la sección de sucesos.

Entré y dí con los nudillos sobre la madera del salón....

La puerta se abrió, en la estancia un grupo de jubilados borrachos y cuarentonas separadas jugaban a las cartas, frente a mí un tipo son sombrero tejano, puro y cubata, parecía un japonés queriendo hacerse pasar por un chulo de merendero.

"Ahhh... Godan Dagin" dije de forma estúpida, dado que literalmente significa buenos días.
No contestó.

"Lamento muchisimo las molestías pero mis amigos y yo necesitamos alquilar un lugar donde descansar, es muy tarde y llueve a cantaros, podrían darnos alguna sugerencia de qué hacer o simplemente dejarnos dormir en su almacen, estamos dispuestos a pagar lo que estimen oportuno"

El tipo me miró.

"¿Quién ha rokoki toki rokoki vienes con rokoki toki??"

"Ehhhh..." no sabía que contestar, no había cogido el concepto, de manera que repetí la petición.

Vino una segunda persona, pero tampoco hablaba apenas inglés, con lo cual alguien llamó a la tercera, una mujer de unos 40 años, simpática y masculina.

"¿Necesitais un lugar donde dormir?, no hay problema, mi amiga Alma tiene una casa rural muy bonita y barata a 1 Km. de aquí voy a llamarla para que os atienda y os prepare una habitación..."

"Muchisimas gracias, se lo agradezco muchisimo"

Gerhard y Paula vinieron y hablaron con la mujer, ella le dió al alemán las indicaciones para encontrar el alojamiento, 15 minutos después estabamos en nuestras camas, embutidos en los sacos
Mientras las luces se apagaban dije:

"¿Os habeis dado cuenta que hemos dormido en una cueva, visitado la iglesia más pequeña del mundo, trepado sobre el glaciar más grande de Europa y llamado a medianoche a la puerta de una casa perdida en medio de la nada para después allanarla y todo eso en menos de 48 horas?"

Llevaba una piedra de cada uno de esos lugares en mis bolsillos... en el futuro contaría su historia al calor del fuego.





6 comentarios:

Carlos Bra dijo...

Qué pasada... Dashiel, el tuyo SÍ que es un blog de viajes

Manu dijo...

Hoal Dashiell.

Hacía días que no pasaba por aquí.

Me estoy descojonando frente a la pantalla mientras estoy en la oficina....de verdad.

Te lo juro, lo que se están perdiendo los del Lonely Planet contigo....no se....debe ser pecado!!jajajaja.

Podrías ser perfectamente uno de esos presentadores-viajeros de sus guias de viaje que por cierto este mes, trata sobre Islandia...y al verlo me he acordado de ti...y me la he comprado.

Mándales un CV a Lonely Planet porque es de traca la forma en que vives las situaciones...

Gracias por alegrarme la mañana con esta vivencia....

Un abrazo desde Galicia.

Mar. dijo...

¿Quién dijo que una imagen vale más que mil palabras? Es increíble cómo se pueden condensar tantos matices en una misma frase. Esta experiencia imagino que será inigualable, pero como lo vives es lo que realmente llama la atención.

Aporta más leer una sola entrada tuya, que ojear todo un álbum de fotos de los sitios que describes.

¡¡Artista!!

Mister Floppy dijo...

Mar, Carlos y Manu, gracias por los comentarios, tal vez edite este mensaje en los próximos días para añadir una anecdota, un poco estupida pero divertida.
Por cierto Manu, ¿es posible un artículo o artículos sobre Tecnocasa en tu blog?

Manu dijo...

Buenas Dashiell,

Prepararé un post sobre Tecnocasa aunque no creo descubrir nada que no se haya escrito en foros.

Aun así lo haré respetando en parte a la que fue mi escuela maléfica en el arte de la venta inmobiliaria.

Saludos.

Mister Floppy dijo...

Será un gran artículo.
Seguro.

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