Cuba libre

"Voy a contarte tu historia" dice sin mirarme y sentándose a mi lado.

"De acuerdo"

"Estabas en tu país, una vida normal de clase media como cualquier otra, conociste a una chica islandesa que se había trasladado por unos meses a tu ciudad y os enamorasteis..."

Cierro ligeramente los ojos, es agradable poder tomar el sol en Islandia.

Él continúa.

"...después ella volvió aquí, permanecisteis unos meses separados y ante ese dilema tuviste que tomar una decisión: venir a Reykjavik para estar juntos..."

Sonríe.

"...tranquilo no he hecho magia, simplemente he conocido a muchos como tú, unos se adaptan y otros no, pero tu historia no es distinta, ¿me equivoco?"

"Sí"

Levanta una ceja y por fin me mira.

"Ok, ¿Por qué estás en Islandia entonces?"

Miro el reloj, he de volver al trabajo.

"Te lo contaré la proxima vez que haya un día soleado en Islandia"

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Me pongo la americana, cojo el sombrero y registro mis bolsillos: teléfono, llaves, dinero de plástico y MP4, todo donde debe estar.
Cierro la puerta y camino en dirección a la calle Hofsvallagata donde Fabio me espera.
En los auriculares suena Jack Johnson interpretando "Crying Shame".
Camino con las manos en los bolsillos admirando la increíble claridad del cielo a las 11 de la noche, sin apenas cruzarme con nadie.

"Godan dagin amigo"

"Godan dagin Dashiell, ¿comme ha sido el viernes en el trabajo?"

"Bien, ha ido bien, no estoy muy cansado"

Hablamos sobre Italia, España y la vida en Reykjavik mientras nos dirijimos al centro, le noto cansado de Islandia y siento que va a dejar el país.

Había tenido una conversación semejante con un portugués la semana anterior en KaffiBarinn, el tipo estaba completamente borracho.

"Reykjavik no es para mi, llevo un año y medio en la ciudad y no he tenido ni una conversación interesante, ni una, con un islandés"

"Joao, ¿A qué te refieres con "una conversación interesante"?"

"Lo que trato de decir es que siempre hablan del tiempo o cualquier otro tipo de cuestión banal, nunca se interesan por tí, si yo me encontrara con un islandés en Lisboa le preguntaría muchas cosas sobre su cultura o sobre su vida, aquí, en cambio, solo te sueltan "How do you like Iceland?" y da igual la respuesta que des dado que ellos solo van a acabar diciendo "Ok", no vas a poder continuar la conversación"

Notaba ese mismo sentimiento de hastío en Fabio, algo que fue avanzando a medida que envejecía la noche.

A las cinco de la mañana decidimos volver a casa.

"Dentro de quince días iré a Italia a estar un mes tranquilo"

"¿Vas a volver a Islandia?"

"No lo sé, he de decidirlo, tal vez viaje a Londres y pase allí un tiempo"

Había una cierta tristeza en su voz.
Es sorprendente, ser un inmigrante lo és, los vínculos afectivos se configuran con una rapidez vertiginosa.

Intento decir que le echaré de menos pero ahogo las palabras en mi boca.

"Fabio"

"¿Si Dashiell?

Su voz seguía teniendo un tono melancólico.

"Puedo hacerte una pregunta?"

"Claro"

Cogí aire antes de plantearla...

"Amigo....¿Aquella chica islandesa con la que flirteaste te hizo alguna cubana?"

"¿Qué es una cubana?" preguntó el italiano rascándose la cabeza.."¿Ahhh quieres decir la receta?...no, ella no cocinaba mucho. "

"Que receta ni que receta Fabio, ¡¡¡¡una cubana!!!!" dije desesperándome.

"¿Qué es una cubana?"

"¡¡Cómo que qué es una cubana!! ..........por todos los santos.... ¡una paja con las tetas! "

"Ahhh, pero eso no es una cubana"

"¿Ahhh no?, ¿qué es entonces?"

"Eso es una española, al menos en Napolés lo llamamos así"

Di un salto atrás.

"¡¡Voto a Bríos!! , ¿Una española?....."

"Sí, una española"

Levanté una ceja

"Entonces en Cuba............ debe de llamarse una italiana...."

Fabio empezó a reirse.

Lo estuvimos haciendo desde el Alþingi hasta el distrito universitario.

Era por momentos como ese que la vida valía la pena.

Fotos de Islandia


Aterrizaje en el aeropuerto de Keflavik.

Indescriptible la sensación de llegar a un país de madrugada sin que nadie esté esperandote y habiéndolo dejado todo atrás.



Hallgrímskirkja, sobrecogedora su verticalidad.



Puesta de sol en Hveragerði.
Mis dedos acarician la arena negra de la playa, jamás lo habían hecho antes.



Típica casa islandesa a lo "clicks de Playmóbil".



Gulfoss.
Impresionante la fuerza del agua abriéndose paso a través del hielo.
“Si alguna vez siento que mi vida no tiene sentido o que voy a morir me dejaré caer desde estos riscos hacia la cascada...” dijo Paula



Tumba de Jonas Hallgrimsson, vivió con pasión para morir con honor.



Cielo de Islandia sobre la tierra yerma.
En ningún otro lugar la aridez posee tanta belleza.



Puesta de Sol en Selfoss.
Algún día, cuando toda aventura acabe y la cotidianidad asesine el ímpetu de mi alma esta imagen será la prueba de que fui joven.
La prueba de que la acción es mucho más importante que los sueños, ese sucedáneo de realidad para cobardes.

El momento más embarazoso de tu vida


"Tendría que pensar en ello..." dice Fabio

Espero la respuesta sin decir nada mientras continuamos caminando por la calle Austurstraeti.

"Creo que uno de los peores fue por culpa de un figlio di putana en la universidad" contesta por fin el italiano.
"Había una chica fea y muy gorda que estaba enamorada de mí"

"¿Cómo lo sabías?" le interrumpo.

"Porque eso se sabe, siempre cerca di estar conmigo, venía a parlarme, eramos muy buenos amigos..."

"¿Se reía de cosas que no hacían gracia solo porque tú las contabas?"

"Claro"

"Entiendo"

Pasamos por delante de "Apotek" con sus sempiternas colas de islandeses trajeados y rubias de infarto.
Señalé mentalmente el lugar, "Kaffibarinn" empezaba a ser más de lo mismo mientras que "Solon" rayaba en lo endogámico.

"¿Y qué ocurrió" pregunté para reconducir la conversación.

Fabio no pudo más que lanzar un suspiro.

"Ella y me...¿cómo decís en español...uña y carne?"

"Sí"

El italiano movió la cabeza asintiendo gestualmente.

"Pero un día, un figlio di putana de clase empezó a preguntarme si yo gustar di ella, le dije que no, que era gorda y espantosa y empezamos a reírnos, ¿sabes lo que hizo después?... se lo dijo a mi amiga.

"¿Y qué ocurrió?

"Que figlio di la putanesca"...murmuró para luego continuar "la chica vino hacia mi y delante de todo el mundo me dijo que era la peor persona que había conocido, que no se esperaba eso de alguien como yo, que la había humillado y que nunca le volviera a dirigir la palabra..."

"Que figlio di putana" repitió.

Me acaricié los labios con el dedo índice, era sorprendente, el momento más embarazoso de mi vida había ocurrido también en la universidad y en una situación muy parecida.

Durante los tres primeros cursos apenas me relacioné con nadie, en cuarto el tipo que se sentaba a mi lado me preguntó directamente si yo era tímido o me creía mejor que el resto, a partir de ahí empezamos a ser amigos.

"Que buenas estan las pijas y si son de ir a misa más" dijo Vicente

"Sí" contesté

"Qué chica te gusta de clase" preguntó

No sabía si era prudente responder pero cuando se inicia una amistad hay que dar confianza para poder obtenerla.

"Carolina es agradable y además tiene un polvo"

"Sí, pero que puñetas sabes si es o no simpática si nunca has hablado con ella" contestó.

Solté una carcajada.

"Es cierto, pero sonríe mucho y ha de serlo"

"Bueno, bueno, lo que está claro es que con esas domingas nunca pasará hambre, además esos jerseys tono pastel anudados al cuello la hacen parecer del PP y a mi eso me pone mucho" señaló Vicente para cerrar el tema.

Pasamos la tarde en la cafeteria contando historias y aniquilando a todas las parejas que se enfrentaban a nosotros en los naipes.

Un día sencillo y divertido.

A la mañana siguiente, como de costumbre, cogí el tren para acercarme a la universidad al llegar a clase miré el reloj, faltaban 15 minutos para el inicio.

Dejé la carpeta en mi pupitre habitual y me dirigí al baño para lavarme la cara.

Me miré en el espejo, en unos meses tendría 22 años, todo había cambiado desde el instituto.

Volví a clase, estaba casi llena.

"¿Tú eres Dashiell?" preguntó Carolina a uno de los tipos sentados en la fila de atrás.

"No, Dashiell es él" dijo señalándome.

Ella dió media vuelta y caminó directamente hacia mí.

No me olió bien, aunque no sabía por qué.

"¿Tú eres Dashiell?"

"Sí" contesté.

"¿Vas diciendo por ahí que tengo un polvo?"

La sonrisa de mi cara se borró de imediato, todo el mundo giró la cabeza hacia los libros aparentando estudiar a la vez que mantenían un ojo y los dos oídos en ella y en mí.

Mi mente se bloqueó, sabía que esa pregunta solo pretendía ser la primera puñalada de un asesinato.

"Contesta, ¿vas diciendo por ahí que tengo un polvo?"

Seguí sin responder, mi expresión congelada por el shock y los ojos inmóviles como un cordero ante el cuchillo.

"No" dije tras unos segundos de espera, fue la única palabra que mi cerebro pudo formar con las pocas neuronas de guardia, el resto de ellas se habían esfumado como soldados primerizos y cobardes.

"No me digas que no lo dijiste, quién me lo ha contado sabe que pasasteis un montón de tiempo hablando de eso".

"Sí"

"¿Entonces tuviste esa conversación? lo reconoces" escupió con ira contenida para empezar a degollarme.

"Sí, tuve esa conversación pero..." la palabra más importante del lenguaje "pero".

Continué.

"....dije que NO tenías un polvo no que tuvieras uno".

Pensé en ello, traté de encontrar sentido a la frase dado que la había emitido simplemente juntando palabras disponibles en las redes neuronales.

Carolina dibujó una mueca, nos quedamos cara a cara en silencio.

Podía sentir nuestras mentes pensando en la frase.

Podía imaginar su monologo interior.

"Este chico me ofende diciendo que estoy para un polvo, sin embargo ahora contesta que no tengo uno, aunque si eso es así entonces no soy tan sexy, lo cual es malo, pero es bueno porque era lo contrario de lo que me había sentado mal..."

Noté que ella había entrado en un bucle espacio temporal, continuaba en silencio frente a mi, alguien debía reiniciar su sistema operativo totalmente encallado.....
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Sin decir nada caminé hacia mi pupitre, podía notar un sudor imaginario deslizándose desde mi pelo.

¡Qué difícil es ser un hombre de verdad!

Realidad y mito en Islandia I


Cada cosa que dices, como vistes, con quien te mueves, a donde vas...

Todo habla de ti....

Y eres juzgado por ello....

Conocerás a una chica, la invitarás a cenar, su falta de modales en la mesa encenderá el bloc de notas de tu cerebro para subrayar un comentario negativo...

Muestra inseguridad pero al darle confianza te la devuelve, empieza a hablar largo y tendido señalando de pasada que tuvo un asunto con un casado o que sufre depresiones o que carece de fuerza de voluntad...

Todo el mundo cava su propia tumba si habla lo suficiente.

Conocerás a otra chica, habrás dejado impoluto el coche y ella llevará su mejor lencería, ninguno de los dos lo hacéis a diario pero existe el deseo de mostrar la mejor cara de uno mismo en caso de que todo avance.

Y en ese estado de cosas ella dirá que lo ha pasado bien y tú contestarás lo mismo aunque sabes que nunca más vas a llamarla o que tal vez ella no te llame a ti...

Tal vez también escribió en su cerebro que eres frío, cínico o que careces de ideales...

Tal vez también tenía un bloc de notas en la mente.

Irás a trabajar y uno de tus compañeros te mostrará su nuevo teléfono porque sabe que dice algo de él, y a su lado la secretaria, como siempre, repite en cada ocasión lo inteligente que es, reafirmando ante los ojos de los demás la inseguridad que desprende.

"Islandia es una sociedad igualitaria" me dice alguien.

Sonrío.

Él continúa.

"No hay clases ni la gente juzga a los demás"

Sé que no es verdad, llevo el suficiente tiempo en el país para poder interpretar la información, el mensaje de cada acto.

Sé que una persona que nunca sale de Reykjavik no necesita un todoterreno de 60.000 euros.

Sé que una persona que gana 150.000 krs al mes y tiene un trabajo no cualificado no necesita un Iphone.

Sé que cuando te preguntan ¿Dónde trabajas? te están preguntando ¿Cuánto ganas?".

Sé que un inmigrante pobre no es visto con los mismos ojos que un ejecutivo nacional.

Y lo sé porque todo el mundo, aunque quiera mentirse, lo sabe.

Las personas son como bienes en el mercado, cada una de ellas con unas características asociadas, al igual que un motor fabricado en Alemania no desprende la misma imagen que otro de India o Zimbawe, tampoco lo hará el que en el pasaporte se especifique Italia en vez de Afganistán.

"Es una sociedad en la que los ciudadanos no juzgan a los demás" repite la afirmación.

Asiento, aunque mentalmente corrijo.

"Es una sociedad en la que uno no entra en la vida de los otros".

No es lo mismo.

Cuanto más duro es el vector que empuja hacia la paridad más fuerte es la reacción para conseguir un lugar propio en el mundo, para diferenciarse del resto...y un ser humano solo busca igualar cuando sale ganando en el reparto...

Diploma en brennevin

Mi cabeza rebotó contra el cristal del
autobús, había dormido menos de tres
horas por noche durante diez días seguidos, en dos de ellos me dirigí directamente desde mi casa al trabajo sin haber descansado.

Pasaba las madrugadas frente al ordenador trabajando en mi proyecto, la fortuna había hecho que conociese a un islandés que se había ofrecido a ayudarme a ejecutarlo.

Era una oportunidad única pero también arrastraba la obligación de acabar el Practicuum para conseguir el título de licenciado en una carrera que, teniendo en cuenta los acontecimientos, se había convertido en innecesaria.

Mi cabeza volvió a rebotar contra el cristal, mis ojos se cerraban por el cansancio.

La vida era extraña, solo hielo derritiéndose al sol.

Seguía trabajando durante las madrugadas en mi casa: la habitación una pocilga y mi barba la propia de un ser desaliñado y psicótico.

Llegaba a la sede de los servicios postales y tenía conversaciones surrealistas, de un humor meningítico, con mis compañeros.

"Hola Dashiell"

"Hola"

"Los islandeses han matado a un oso"

"Si"

"Son unos cabrones también matan ballenas"

"¿Por qué no crean un híbrido?"

"Perdona, Dashiell, ¿Qué quieres decir con un híbrido?"

"Me refiero a que creen una piscifactoria de ballenas y los ciéntificos las crucen con osos polares, de esa forma podrían hacer que caminasen por la tierra, y con todo el pelo que las cubriría desarrollar una potente industria de la lana a nivel mundial"

"Ehhhhhh.......¿Cómo?"

"Ya sabes, cruzas la ballena con el oso y así se pueden repoblar los glaciares con ballenas peludas que corran por la nieve de forma que A) sea más fácil hacer avistamientos con lo que se ingresa mucho más dinero por turismo y B) El sector textil islandés se vería empujado hacia el liderazgo mundial, con solo dos ballenas lanudas podrían crearse jerseys para el 30% de la población de Europa"

"Ehhhhhh.......no se si eso es posible, debe ser muy difícil cruzar esas dos especies"

"Pero con esfuerzo se haría, además pocas personas quieren trabajar en Reykjavik en puestos de seguridad durante las madrugadas dado que hay muchas peleas en los pubs, domesticando a las ballenas lanudas éstas deberían convertirse en excelentes gorilas de discoteca, con solo tirarse en el suelo y revolcarse por encima de los que causan problemas los pueden dejar KO, y el islandés no es importante en ese puesto solo deben chapurrearlo un poco.....lo mínimo para pedir el carnet o decir que se va a cerrar"

"Eh......................................no sé...............................¿es una broma todo esto?"


Los siguientes días dormí un poco más aunque pude acabar el Practicuum dedicándole mucho menos tiempo que a mi proyecto.

Tenía otro título que guardar en una carpeta.

Todas esas ideas peleando en mi cerebro insomne mientras el autobús avanzaba por las calles de Reykjavik dejando entrever las montañas oscuras del horizonte, cómo enormes galletas triangulares y crujientes espolvoreadas con cola cao.

Cuando me di cuenta de la presencia de Antonio lo tenía casi enfrente de mí, le saludé y se sentó a mi lado.

"¿Cómo te va?, ¿Estás contento en Islandia?"

"Sí, lo estoy, ¿Qué tal tú?"

"Vengo de España, he estado unos días de vacaciones..."

Hacía 2 meses y medio que no nos veíamos, me pareció, de alguna manera, extraño.

Hablamos de correos, ¿Qué podía contarle que no supiera si el mismo me había ayudado a conseguir el trabajo y fue también empleado de la empresa?
Seguimos charlando pero todo parecía como un sueño, apenas me daba cuenta de lo que decía.


Una semana después estaba en la barra de Kaffibarin tratando de hablar con una rubia islandesa de catálogo.

"¿De dónde eres?"

"Soy borracho como Humphrey Bogart"

"¿Y tú?"

"Soy islandesa, ¿Quieres tomar algo?"

"Si, está bien, ¿qué me recomiendas?"

"Te recomiendo brennevin nuestro licor nacional"

"Estupendo"

La rubia pidió dos "shots", un alcohol afrutado para ella y el orgullo islandés para mí.

"Pagas tú" dijo inmediatamente.

Me había buitreado de una forma directa y vil, la primera vez que una chica consigue hacerme eso.

"¿Trabajas en la universidad?"

"No, solo tengo mi diploma............" bebí de golpe ese fuego embotellado y deje el vaso en la barra...."Mi diploma en brennevin".

Cambios






Llegué al enorme edificio central de correos 20 minutos antes del inicio de mi jornada, como cada día.
Al pasar por delante de la mesa de la responsable de recursos humanos ésta llamó mi atención inmediatamente.

"Hey"

"Godan dagin Helga"

"Godan dagin Dashiell, ¿Qué tal todo?"

"No puede ir mejor"

"Estupendo, hemos decidido que a partir de hoy seas trasladado por dos meses y medio a otra sección, durante esta semana Christian y Oddur te enseñarán como se trabaja allí, se trata de una labor más complicada, ¿Té parece bien?".

"No hay ningún problema".

Le di las gracias y caminé hacia mi nuevo lugar de trabajo siguiendo sus indicaciones, nada más llegar saludé a Oddur, estaba registrando un paquete en el ordenador.

"Godan Dagin Dashiell"

"Saell, Oddur"

"¿Cómo?"

"Saell"

"No te entiendo Dashiell"

Repetí lentamente.... "Saaaaaaaeeeeeeeeellllllllll"

"¿Qué?"

"Saaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeelllllllllllllllllllllllll"

"Ahhh Saell, pero no se pronuncia así, se pronuncia Saedll"

"Ok, intentaré recordarlo"

"Bueno Dashiell, aquí acaba mi jornada, esta semana será Christian quien te enseñe como funciona todo esto, intenta estar concentrado porque hay que tener muchas cosas en cuenta.

Bless"

"Si, muchas gracias, Bless"

Tras marcharse vino Christian casi de inmediato.

"Godan Dagin, ¿Cómo te llamas?"

"Saedll"

"¿Cómo?"

"Da igual, hello, me llamo Dashiell"

"Ok, Dashiell, voy a turriki koki kuriki koki y podras comprender como rokokok tiki esto"

"Ehhhh, si, eso me han indicado....."

Vacilé un poco, aunque creía haber comprendido la frase a pesar del relleno de palabras islandesas, no estaba completamente seguro.

"Genial, lo primero que tienes que tener en cuenta, y esto es muy importante, rokiki no lo olvides es que tukokik lomiki zopik, siempre".

"Ehhh........... si, no lo olvidaré" (sea lo que sea lo que signifique).

"Muy bien, es bueno que estés concentrado"

"Lo segundo que debes hacer, aquí en el sistema, se trata de un entorno SAP, es escribir las claves, luego dentro eliges la opción zorrikik, tienes 27 códigos, del 1 al 4 zorrikik condionará que ololilolk ololol olokoloik niki niki, pirokok, del 5 al 8 siempre es jorrokok dependiendo de si había un cambio en el horario del Ferry a las Islas Feroe, ¿Hasta ahí me sigues?"

"Creo que si, ¿Puedes repetirlo para estar seguro?"

"Si, claro como no, del 1 al 4, zorrikik condionará que ololilolk ololol olokoloik niki niki, pirokok, del 5 al 8 siempre es jorrokok dependiendo de si había un cambio en el horario del Ferry a las Islas Feroe, ¿comprendes ahora?

"Eh.....................................................si, ahora si"

Un enorme signo de interrogación se dibujó en mi mente.

"Bueno, sigamos, del 9 al 17 debes skra zirkeini torrokik, del 18 al 26 solforki selkrikik tompol y el 27 siempre va en avión y tomokik spretik aunque en la etiqueta se diga que el paquete ha de ir por barco, ¿hasta ahí bien?"

"Si, bien" aunque por dentro gritaba "Ni zorriki idea"

"Magnífico, si hay un error selfrt timerk ark y un paquete que va a Irlanda mandado desde cualquier nación termina aquí, algo común debes escribir el código del vuelo y zorotoki polnikik, también una fotocopia, así nos han de pagar los gastos."

Cogió aire.

"Los paquetes que van a cualquier país tolbn zerimik lolpikik lolpik fuera de las que te había comentando al principio deben ser inscritos con el código de Dinamarca si van en avión y el de Jamiki si van en barco, es muy importante, lo recalco, Jamiki, si van en barco."

"¿Dónde está Jamiki"

"Jamiki está en Ziskaland"

"Ahhh, está en Ziskaland"...me raqué la cabeza...("¿Y qué **** país es ese?", maldijeron mis neuronas)

Decidí averiguarlo, así que traté de hablar sobre él.
"Me gusta mucho Ziskaland"

"A mi también" señaló Christian, "sobre todo en el fútbol, siempre me acordaré del 74 cuando ganaron el segundo mundial"

Alemania, es evidente que ha de ser Alemania, (creo).

"Hey, pero no perdamos zortokik en eso, la semana que viene me voy de vacaciones asi que rokiktokik y has de aprender, como iba diciendo, tras indicar si es por barco o por avión y el código se ha de skra tala tolberk espieki y elegir que tipo de bolsa es la que wokikokik woki, importante porque no siempre hay de todo tipo, y es en ese caso cuando, después de acabar se imprime y zormikiki tpilik alako, y eso es todo por hoy, ahora he de trabajar y no solo enseñarte, porque zormokik atako. ¿Alguna pregunta?, ¿Lo llevas bien?

"Lo llevo bien"

Bien........Bien jodido, pensé.......

¿Si pudieses elegir, a qué tres mujeres te follarías?

Una noche inusualmente calurosa de octubre, estamos sentados en la acera con una Budweiser en la mano, como en "El club de la lucha", Julio se desabrocha la americana.

"¿Crees que la empresa va bien?" pregunta mirando al frente.

Le doy un largo trago a mi cerveza y la dejo en el asfalto.

"Si"

David sale del pub y se sienta con nosotros.

"Teneis que entrar, está lleno de tías buenas"

Un grupo de tres chicas pasa por delante, cuerpos celestiales esculpidos a martillo y cincel en el gimnasio.

David vuelve a levantarse, está completamente borracho.

"Joder que pedazo de chavalas, ¿Sabes lo que le haría a la del medio?"

"No, pero creo que lo voy a saber" contesto.

"A esa la ponía contra la pared, castigada, como en clase de primaria, le haría que me sacase hasta la medula espinal por la pilila, vaya que sí, le iban a temblar las orejas de los pollazos que le puedo dar, vamos, ....Dashiell...¿Tú sabes lo que les gusta mucho a las tías?

"¿Tengo que contestar?"

"Les gusta mucho que cuando las pones a cuatro patas empieces a darles collejas, eso sí, primero cuando te la chupen en lugar de dejar que hagan todo el trabajo empieza a usar tu polla como una vara de fresno y les das latigazos en la boca, por perras, la proxima vez que te lleves a una tía al catre pruébalo"

"Ok, lo tendré en cuenta"

David se rasca la nuca y vuelve a insistir.

"¿Vamos a entrar otra vez o no?"

"Después"

"Bueno, estoy dentro" se levanta y camina hacia el pub.

Nos quedamos otra vez Julio y yo solos en la acera, en silencio, por fin él lo rompe.

"Dash, ¿si tuvieses que nombrar tres chicas con las que acostarte y solo tres, cuales elegirías?"

Resoplé, no tenía demasiadas ganas de contestar preguntas de tono adolescente, no esa noche, esa típica noche en la que se siente que la juventud pronto será algo que solo le pasa a los demás.

"¿He de contestar lo típico de Charlize Theron, Monica Belucci y Briana Banks?"

Me miró extrañado.

"No, no me refiero a mujeres famosas, quiero decir chicas que conozcas de algo, aunque solo sea de decir "hola" y "adiós" o de haberlas visto tomar el metro a la misma hora que tú....¿Qué tres chicas? y sobre todo...¿Por qué?"

El matiz cambiaba completamente la cuestión, lo convertía en una pregunta interesante, en algo que nunca me había planteado, cerré ligeramente los ojos hasta convertir las aberturas en pequeñas rendijas achinadas.

Tras casi un minuto pensando empecé a dar una respuesta.

"La primera sería Marta, trabaja en otro departamento, he hablado dos veces con ella, parece la versión reducida de una estrella de los 50, muy guapa, aunque más importante, con estilo..."

Una voz me interrumpe, es David a mis espaldas, debe haber vuelto a salir a la calle.

"Joder a esa yo la conozco, le haría el tour de Francia a carretilla de cuatro patas.....
La subía al Tourmalet a pollazos y no me cogían ni Armstrong ni Indurain.... ni aunque se dopen"

Julio me mira, sé lo que va a preguntar.

"¿Por qué?"

"Porque es una Jane Mansfield morena del s. XXI"

"Ok, la segunda"

Volví a quedarme en silencio, recapitulando el archivo mental de mujeres que todo hombre guarda en el cerebro, mi dedo índice tocaba mis labios. como un guardabarreras que no deja pasar un tren.
Encontré lo que buscaba, por fín.

"La segunda sería Noelia, una chica que estudió el último año de carrera conmigo, todos enrojecían cuando les dirigía la palabra....por suerte nunca tuve nada con ella"

"¿Por qué por suerte?" preguntó Julio

"Porque si me hubiese acostado con ella ese momento habría sido la cúspide de mi vida y el resto de mi existencia solo una cuesta abajo, la única alternativa el suicidio o bi..."

"Me la follo también" grita David interrumpiendome de nuevo, su tono es el de un niño al que le están dando a elegir en un "Toys 'R' us".

"¿Cuál es la tercera?" inquiere de nuevo Julio.

La tercera....

Trato de encontrar una tercera...

¿Cuál?..¿Por qué?

Sigo buscando.

Por fin doy con la respuesta.

"No sé su nombre, la vemos todos los días cuando salimos de la oficina para almorzar, debe trabajar cerca, es la pelirroja que viste de ejecutiva, aún así se le nota un cuerpo de rompe y rasga debajo, además ese tono de pelo si es natural es el más atractivo"

David salta y se coloca delante de nosotros como un hechicero vudú que acaba de entrar en trance...

"Joder, joder, la pelirroja....que pedazo de tetas de vaca suiza.... ¡¡que me coloquen delante 7 ladrillos...... esa tía me la pone tan dura que los parto con la polla como un karateka!!....
¡¡Crack...doy un golpe seco de rabo y los abro como una sandía!!

Le miro con cara de poker.

"Ok, llamaremos a TVE para que des las campanadas con Anne Igartiburu"

Me levanto de la acera y camino hacia el pub.

"Voy a por otra cerveza"

La secuencia mental se interrumpe ahí, la siguiente imagen en mi cerebro es la mía, el reflejo de mi cara en un charco de lluvia embrutecida.

Estoy en un parque, oigo la voz de Julio pero no puedo verle porque mi cabeza está apoyada contra mis antebrazos.

"¿Puedo preguntarte algo?"

"Sí"

"El gerente me ha dicho que te vas a Islandia, es mentira....¿verdad?"

Abro los ojos.

"No, no lo es"

A partir de ahí solo silencio.

Silencio y una última frase.

"No encontrarás Jane Mansfields morenas en Islandia"