Diploma en brennevin

Mi cabeza rebotó contra el cristal del
autobús, había dormido menos de tres
horas por noche durante diez días seguidos, en dos de ellos me dirigí directamente desde mi casa al trabajo sin haber descansado.

Pasaba las madrugadas frente al ordenador trabajando en mi proyecto, la fortuna había hecho que conociese a un islandés que se había ofrecido a ayudarme a ejecutarlo.

Era una oportunidad única pero también arrastraba la obligación de acabar el Practicuum para conseguir el título de licenciado en una carrera que, teniendo en cuenta los acontecimientos, se había convertido en innecesaria.

Mi cabeza volvió a rebotar contra el cristal, mis ojos se cerraban por el cansancio.

La vida era extraña, solo hielo derritiéndose al sol.

Seguía trabajando durante las madrugadas en mi casa: la habitación una pocilga y mi barba la propia de un ser desaliñado y psicótico.

Llegaba a la sede de los servicios postales y tenía conversaciones surrealistas, de un humor meningítico, con mis compañeros.

"Hola Dashiell"

"Hola"

"Los islandeses han matado a un oso"

"Si"

"Son unos cabrones también matan ballenas"

"¿Por qué no crean un híbrido?"

"Perdona, Dashiell, ¿Qué quieres decir con un híbrido?"

"Me refiero a que creen una piscifactoria de ballenas y los ciéntificos las crucen con osos polares, de esa forma podrían hacer que caminasen por la tierra, y con todo el pelo que las cubriría desarrollar una potente industria de la lana a nivel mundial"

"Ehhhhhh.......¿Cómo?"

"Ya sabes, cruzas la ballena con el oso y así se pueden repoblar los glaciares con ballenas peludas que corran por la nieve de forma que A) sea más fácil hacer avistamientos con lo que se ingresa mucho más dinero por turismo y B) El sector textil islandés se vería empujado hacia el liderazgo mundial, con solo dos ballenas lanudas podrían crearse jerseys para el 30% de la población de Europa"

"Ehhhhhh.......no se si eso es posible, debe ser muy difícil cruzar esas dos especies"

"Pero con esfuerzo se haría, además pocas personas quieren trabajar en Reykjavik en puestos de seguridad durante las madrugadas dado que hay muchas peleas en los pubs, domesticando a las ballenas lanudas éstas deberían convertirse en excelentes gorilas de discoteca, con solo tirarse en el suelo y revolcarse por encima de los que causan problemas los pueden dejar KO, y el islandés no es importante en ese puesto solo deben chapurrearlo un poco.....lo mínimo para pedir el carnet o decir que se va a cerrar"

"Eh......................................no sé...............................¿es una broma todo esto?"


Los siguientes días dormí un poco más aunque pude acabar el Practicuum dedicándole mucho menos tiempo que a mi proyecto.

Tenía otro título que guardar en una carpeta.

Todas esas ideas peleando en mi cerebro insomne mientras el autobús avanzaba por las calles de Reykjavik dejando entrever las montañas oscuras del horizonte, cómo enormes galletas triangulares y crujientes espolvoreadas con cola cao.

Cuando me di cuenta de la presencia de Antonio lo tenía casi enfrente de mí, le saludé y se sentó a mi lado.

"¿Cómo te va?, ¿Estás contento en Islandia?"

"Sí, lo estoy, ¿Qué tal tú?"

"Vengo de España, he estado unos días de vacaciones..."

Hacía 2 meses y medio que no nos veíamos, me pareció, de alguna manera, extraño.

Hablamos de correos, ¿Qué podía contarle que no supiera si el mismo me había ayudado a conseguir el trabajo y fue también empleado de la empresa?
Seguimos charlando pero todo parecía como un sueño, apenas me daba cuenta de lo que decía.


Una semana después estaba en la barra de Kaffibarin tratando de hablar con una rubia islandesa de catálogo.

"¿De dónde eres?"

"Soy borracho como Humphrey Bogart"

"¿Y tú?"

"Soy islandesa, ¿Quieres tomar algo?"

"Si, está bien, ¿qué me recomiendas?"

"Te recomiendo brennevin nuestro licor nacional"

"Estupendo"

La rubia pidió dos "shots", un alcohol afrutado para ella y el orgullo islandés para mí.

"Pagas tú" dijo inmediatamente.

Me había buitreado de una forma directa y vil, la primera vez que una chica consigue hacerme eso.

"¿Trabajas en la universidad?"

"No, solo tengo mi diploma............" bebí de golpe ese fuego embotellado y deje el vaso en la barra...."Mi diploma en brennevin".

5 comentarios:

Mister Floppy dijo...

Hola Manu

No lo he leído, pero si consideras que es tan bueno tendré que hacerlo.

Un saludo.

Silvia dijo...

Es curioso, a veces los diplomas que más nos cuesta obtener, no son precisamente los universitarios (con la excepción de los licores islandeses, je,je).

Flopy, has de dormir más y beber menos. Pero aún así, pendejito, sigues estándo siempre lúcido en tus escritos.

Mister Floppy dijo...

Gracias Silvia

Ya duermo más, esta semana podría decirse que incluso demasiado.

Un saludo

Anónimo dijo...

¡¡A cuidarse, señor, a cuidarse y a disfrutar mucho!!

Un saludo desde las tierras Valencianas!!!!!!

Mister Floppy dijo...

Gracias, ahora que han terminado las obligaciones se puede empezar a disfrutar del país de verdad y no solo con cuentagotas.

Un saludo.

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