Imágenes de Islandia II



Cascada de Skógafoss.
Pequeñas gotas de agua flotan en el ambiente como si de polvo se tratase, al mirar a través de ellas la imagen del entorno adquiere un toque de irrealidad.






Cara de piedra y hierba en la pared de la cascada, la erosión crea figuras de aspecto mitológico.





Pueblo abandonado en el sur de la isla.
Casas semienterradas en el suelo con tejados cubiertos de vegetación, un entorno bucólico, lo más cercano en nuestro mundo a la comarca de los Hobbits.




Iglesia del pueblo fantasma, conservada en buen estado gracias al empeño de unos pocos, su mínusculo tamaño esconde una espiritualidad sencilla, vírgen e inconmensurable.





Una ventana cerca del altar, dos candelabros y el color miel de la madera creando una luz digna del mejor Vermeer.
El lugar dónde un carpintero humilde es más que el marmol italiano, donde recuperar la fe.



Jökulsárlón, el lago de hielo.
Las focas retozan sobre los inmensos icebergs que se desgajan del glaciar.


Los bloques de hielo flotan hasta el océano, pero la fuerza dela marea los hace encallar en la playa creando un entorno mágico.

Playa de Vik, dos rocas se alzan entre el agua como totems.




Vatnajökull.
El infierno.
La nada.
El mundo de Mordor, no hay rastro de vida, solo yo.
Cabeza gacha, pelo mojado, solo puedo sentir la tierra volcánica y el glaciar derramándose desde los riscos del horizonte.
Las columnas de vapor de agua y gases ascendiendo como nubes de azufre.
Nada.
Tus pensamientos inundándote.
No puedes huir de tí, de esa inmensidad que te empequeñece.
Es el universo, el vacío del espacio mostrando una prueba irrefutable de tu verdadera dimensión.
La estupidez de tus preocupaciones y anhelos, el sinsentido del temor a perder un empleo, de las discusiones sobre si fue o no penalty, de la ilusión por adquirir un i-pod, del miedo a que tu compañera de pupitre te responda "te quiero como amigo".
La fuerza cósmica que lo impregna todo, desde el electrón a las galaxias.

La escuela

Me quito los auriculares y miro la hora, el reloj marca las 8'49 de la mañana.

Abro la puerta y entro a clase con el libro de islandés y un bloc de notas. Está vacía, soy el primero en aparecer.
Dejo la mochila con la ropa del trabajo en el suelo y me siento, mientras lo hago entra la profesora y segundos después el resto de alumnos.

Las cuento de cabeza, en total son 6 chicas, tres de aspecto europeo y otras tres de facciones asiáticas.

"Godan Dagin, mi nombre es Augusta Jónsdottir y voy a impartiros durante las próximas tres semanas el curso de nivel I de islandés para extranjeros."

Miro a la profesora, habla con el tono pragmático, sencillo y despreocupado con el que suelen hacerlo los islandeses, sin retórica barata empieza directamente la clase.

"Abrid el libro por la página 3, es la lección 1: cómo preguntar a los demás su nombre"

"Jvaz jeitir zu?" inquiere la maestra a la chica sentada en el extremo izquierdo de la fila de pupitres.

"Ieg jeiti Hanke"

Repite la misma cuestión a todos los alumnos.

"Jvaz jeitir zu?"

"Ieg jeiti Mickaela"

"Jvaz jeitir zu?"

"Ieg jeiti Mimudrandi"

"Jvaz jeitir zu?"

"Ieg jeiti Dashiell"

"Jvaz jeitir zu?"

La chica no responde, todos giran sus ojos hacia ella.
La profesora repite la pregunta.

"Jvaz jeitir zu?"

Silencio de nuevo.

Augusta se acerca al pupitre y señala con el dedo la frase del libro que estamos practicando"

"Léelo, yo te pregunto, Jvaz jeitir zu, es decir, "cómo te llamas" y y tú has de responder esto, léelo"

"Ietr jebrinir Zui"

"No, no es Ietr jebrinir, se pronuncia Ieg jeiti, y luego tu nombre, o sea Zui"

"Iem jeirin Zui"

"No, Ieg jeiti"

"Iej pleigui Zui"

"No, Ieg jeiti"

"Iej geimi Zui"

"No, Ieg jeiti"

"Ie Jeitri Zui"

"Muy bien, ahora sí"

Acaban las presentaciones, deduzco que son tres chicas alemanas, dos tailandesas y una última proveniente de China o Laos.

"Ahora vamos a escuchar el abecedario en islandés, primero las vocales, tenemos muchas a, á, e, é, i, í, o, ó, ö, u, ú, y, ý y æ, también consonantes que no existen en casi ningún otro idioma, þ y ð"

La profesora presiona el botón play en el reproductor de CDs y una voz de mujer repite uno por uno los nombres de todas las letras que se utilizan"

"¿Hanke, cual es el nombre en islandés de T?"

"Tie"

"Muy bien"

"Dashiell, puedes decirme el de K"

"Kau"

"Perfecto"

"Zui, qué nombre se utiliza para referirse a þ"

"Pon"

"No, es zot"

"Tod"

"No, zot"

"Tot"

"No, zot"

"Bog"

"No, zot"

"Gon"

"No, zot"

"Lou"

"No, zot"

"Por todos los santos" pensé

Habían entrado en un dialogo absurdo, casi idéntico al "Doctor" "Doctor "Doctor" de la película "Espías como nosotros".

"No, zot"

"Bon"

"No, zot"

"Boron"

"No, zot"

"Boun"

"No, zot"

La respuesta no iba acercándose más y más al sonido que emitía la profesora si no que se asemejaba a una emisión de fonemas aleatoria.

"Intenta imaginar el sonido inglés Th, Th de Throw" le digo a la chica.

Me mira con cara de empate a cero.

En ese momento me di cuenta, Zui no hablaba inglés.

"Prow"

"No, es zot"

"Loje"

"No, es Zot"

"Repite conmigo...Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzoooooooooooooooooooooottttttttttttttttttttttt"

La profesora marca el sonido clara y lentamente.

" PPPPPPPPPPPPPPPPPOOOOOOOOOOOOOOONNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN"

"No, Zooooooooooooooooooooooottttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttt"

"PPPPPOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOBBBBBBBBBB"

"No, Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzooooooooooooooooootttttttttttttttttttttttttttttttttt"

"Nooooooooookooooooooooooooooooooooooooootttttttttttttttttttttttttttttttttttttt"

"No, Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzooooooooooooooooootttttttttttttttttttttttttttttttttt"

Era como ver perderse 5 minutos de tu vida, la profesora me debía 5 minutos de mi existencia.

Tras 30 intentos Augusta utilizo la excusa de una respuesta remotamente parecida para dar el visto bueno y continuar.

"En islandés mujer es kona, y hombre es madur"

"Tereza, Jvaz ert zu?"

"Ieg er kona"

"Dashiell, Jvaz er zu?"

"Ieg er Madur"

"Zui, Jvaz er zu?"

"Kvan er mu"

"No, no repitas, Jvaz er zu?"

"Jvat ep pu"

"No, di "Ieg er"

"Iem er"

"A ver, ¿tú eres Kona o Madur?"

"Kru erez Koña o Matru"

"Madurrrrrrrrrrrrrr" dice la profesora señalándome, "Kona", exclama mientras se toca en el pecho con el dedo índice.

La chica la mira con expresión de incredulidad de modo que la maestra decide caminar hacia la pizarra y empieza a escribir en letras grandes.

MAÐUR

KONA

Al lado de cada una de esas palabras dibuja dos círculos, parecen el intento de perfilar una figura humana, pero ambos se asemejan demasiado, la profesora los mira y se da cuenta, para solventarlo a uno de los muñecos de nieve le dibuja un rabo con huevos y al segundo unas tetas y un potorro peludo.

Me pongo las gafas, no, no es una alucinación.

Una alemana se vuelve hacia mí, nos quedamos mirando.

"Madur y Kona" repite de nuevo la profesora señalando alternativamente los dibujos.

"Jvaz er zu?"

"Jvan er tu"

"¿Zui, hablas inglés?" le inquiere la maestra como dándose cuenta del final de "El sexto sentido"

La chica niega con la cabeza.

"Algo me dice que tampoco conoce el alfabeto latino" murmuro en voz inaudible, como para mi mismo.

Solo puedo pensar que su situación debe ser la misma a la que yo podría enfrentarme si tratase de aprender chino en una clase impartida en quechua y donde los libros utilizan caracteres hebreos.

Todos saben que el mundo no es un lugar justo.

El amor, parte I

5 de la mañana.

Camino solo y completamente borracho hacia casa, aún así nadie podría pensarlo por mi forma de andar o la musicalidad de mi voz, solo las cosas que hago demuestran el verdadero estado de mi mente.
Laugavegur, la calle donde se concentran la mayoría de pubs de Reykjavik parece una batalla naval, casi todos los antros están cerrando sus puertas y los jóvenes se apiñan en grupos para reír, gritarse o iniciar una pelea.

Llego a Austurstraeti sintiendo que el caos se mantiene, sintiendo que cada persona es un naufragio.

Continúo por Sudurgata y paso por delante de la biblioteca de la universidad a lo lejos veo una figura caminar zigzagueando de una manera asombrosa, tres minutos después llego a su altura, es una chica.

Al adelantarla me doy la vuelta para ver su cara, tiene la sombra de ojos esparcida por las mejillas, me pregunto cómo es posible que hayan dejado a una chica caminar hacia su apartamento en esas condiciones.

Me dice algo al ver que la miro así que presiono el botón de pausa de mi reproductor MP3.

"¿Perdón?"

"¿De dónde eres? ¿italiano?"

"No, de España"

Se tambalea.

¿Estás bien?

No me contesta.

Pone las manos en sus rodillas, es evidente que necesita devolver, le sostengo la cabeza para que lo haga y segundos después escucho el desagradable sonido que produce el vómito, siento las convulsiones llegando a su pecho y vacía su estómago de nuevo.

Caminamos unos segundos.
"Necesito sentarme" dice mientras desciende su cuerpo para apoyarlo en la hierba.

Saco de la americana una botella de agua con lima del 1011 y se la paso, necesita quitarse ese horrible sabor agrio, mientras bebe busco un pañuelo de papel, se lo doy y la islandesa limpia sus facciones.

No lo hace correctamente así que empapo otro kleenex y se la lavo, a medida que quito el maquillaje va apareciendo la rubia espectacular que se esconde debajo.

"Bueno, no está mal, ahora hueles a lima"

Se echa a llorar.

Siento que va a contarme todo lo ocurrido pero ya he podido deducirlo, le han roto el corazón y se ha marchado sin despedirse, como un viejo elefante que se aparta para morir solo.

"Me he arrastrado por él, he hecho cosas que jamás pensé que podría ser capaz de hacer por nadie"

Puedes ser ingeniero, profesor o recepcionista, desayunar en bandeja de plata o no llegar a fin de mes, puedes ser judío, protestante o vivir en Reykjavik, Moscú o Amsterdam.....y un corazón roto seguirá siendo un corazón roto.

No cambian los sentimientos, solo la manera en que se muestran y se comparten.

Sigue hablando, comenta algo de la universidad, mezcla frases en inglés con palabras islandesas pero su dicción ha mejorado gracias al vómito.

Ha visto al amor de su vida por primera vez desde que la dejó y se ha dado cuenta que estaba con otra.

A todo el mundo le ocurre tarde o temprano, no aprecia que esa puñalada que le quita el aire es lo que va a salvarla.

No puede eliminarse la tristeza sin matar primero a la esperanza.

"Sé que jamás sentiré lo mismo por nadie, mi otra mitad"

Necesita vomitar su alma en las palabras, el lunes actuará con todo el mundo como si nada hubiera ocurrido, tendrá conversaciones acerca del tiempo o del último clip famoso en Youtube.

"Escondemos un océano bajo la piel" escribió alguien.
La misma vida, la misma pérdida constante de dignidad para recuperar al ser querido, el arrastrarse centímetro a centímetro por el fango para descubrir meses después que se está hundido en un pozo de mierda del que no puede salirse
El mismo puñetazo en el estómago, la misma sensación de asfixia cada vez que un amigo común comenta que la vio con alguien.

La misma sonrisa falsa aparentando indiferencia.

Y acercamos los labios y nos besamos, sé que solo lo hace para intentar matar el dolor aunque no me importa, es perfecta.
"Es la cuarta vez que me veo en una situación así en Islandia" pienso.

Y me pregunto qué hacer, su casa y la mía a dos minutos, la moral de mi alma peleando un combate a muerte con mi instinto depredador.

Realidad y mito en Islandia II




"¿Por qué elegiste Islandia?, ¿Por qué no Dublín, Londres o Munich?, quiero decir......es un país aislado, frío, con poca gente..."

"Sería difícil de explicar" contesto.

"Bueno...¿Y era lo que esperabas?"

"No esperaba nada en concreto"

Decido preguntarle algo, hace más de un año que no hablo con él en persona.

"¿Qué tal todo por Madrid?"

"Bien, no hay queja, me subieron el sueldo"

"¿Y la vida de casado?"

"No puede ir mejor, con Eva no hay problemas y de hecho nuestro día a día no ha cambiado".

Su voz denota tranquilidad pero siento que su existencia está en un universo distinto al mío, años luz de distancia nos separan, es como una versión de lo que yo podría ser si no hubiese decidido hundir mi futuro.

Sabe donde vivirá, quién va a ser su pareja, tiene un trabajo que no va a dejar y conoce el camino que le aguarda.

Siento que mi pasado en España es una película que nunca ocurrió, un sueño febril.... y me pregunto qué podrá unirme a mis raíces cuando el fluir del tiempo desangre mi vida unos años más.

"¿Está nuestro país muy rezagado en comparación con Islandia?"

Trato de organizar la respuesta en mi mente.

"Depende, en infraestructuras es mucho mejor, también en cuanto a algunos servicios como transporte público, nivel de competencia empresarial, o en las cifras de inflación.
En cambio Reykjavik tiene muchisimo menos paro, sueldos un 25-30% más altos a paridad de precios, un estado de bienestar de mayor calidad..."

"¿Qué es lo mejor de los islandeses?" pregunta interrumpiéndome.

Miro por la ventana de mi habitación, es un día sorprendentemente caluroso y soleado, un día perfecto.

"La manera en que los padres educan a sus hijos, nunca gritan, nunca estresan, no tratan a los niños como a mascotas incapaces de tomar sus propias decisiones, hablan con ellos en lugar de malcriarlos para posteriormente perder los nervios y darles una bofetada, son pacientes y forman seres humanos más cívicos y menos temerosos.
Apenas puede verse a niños llorando"

Con todos sus defectos y virtudes, cada persona que visitaba la isla no podía más que reconocer algo evidente:

Islandia era un entorno especial y mágico.