Almas de bajo coste

"Correos es un nido de maricones" dice Gunnar mirándome a la vez que señala a Jón.

"Aquí nadie es despedido, se trata de un entorno poco hostil donde las personas sin aspiraciones pueden quedarse aparcadas de por vida"

Jón pasa por mi lado y, como siempre, me saluda con un "Godan Dagin" al que añade una mirada flirteante.

"Saell" respondo.

Hay una infinita tristeza escondida en el sacrificio de sus años, la mayor de todas, la de renunciar, la de inmolarse.
Puedes tener una vida triste, puedes haber sufrido una experiencia traumática que recuerdes eternamente pero nada ha de ser comparable a arrastrar lo que eres sin llegar nunca a convertirte en lo que quieres ser.

Nada tan terrible como el suicidio vital de no poder sentir a ese chico que amas por miedo a ser catalogado como marica, nada que provoque tantas nauseas como casarse con alguien por el que solo se siente cariño y al que no te atreves a abandonar, nada tan suicida como ser obligada desde los 16 a abrirse de piernas con 20 tipos al día por 30 euros el polvo.

Trenes en vías muertas.

Fantasmas que irán perdiendo gramo a gramo sus almas hasta quedar vacíos.

Incapaces de sentir, entre el remordimiento y la desesperanza, considerando una bendición la indiferencia, ese momento en el que la mujer que te dasco o el tipo número 3.124 que te la mete solo son un día más en la oficina.

Y veo a Jón, con su melancolía arrastrada, sentarse junto a Gunnar, sonriendo con timidez, deseando haber nacido en el 84 en lugar de treinta años antes.

Un alma de bajo coste adquirida por los demás.

Un alma de bajo coste forzada a ser lo que no quiso ser.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Por eso el catolicismo, el de la Trinidad, siempre deja al fondo, a un lado, en la zona sin iluminación, al Espíritu Santo. A ver quién es el guapo que le explica el Espíritu Santo a personas que ni saben ni sienten que son personas.

Meg dijo...

Tengo muchos amigos que son gays, pero son gente relativamente joven y que vive su sexualidad abiertamente. Un par de ellos están muy bien relacionados y conocen gente de toda edad y es cierto lo que relatas en tu post: hay determinadas personas que, por su edad, no han podido vivir plenamente su vida, porque han estado encorsetados bajo una moral social y/o religiosa que los ha encerrado en armarios.

Respecto a putas de 16 años... es un campo tan terrible pero tan real, que es superfluo decir nada más.

Mister Floppy dijo...

Es cierto Meg, pero incluso aquellos que se casan sin desearlo plenamente están en esa situación.
Anónimo, el catolicismo influye pero hay algo más.

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