Teoría del emparejamiento hombre-mujer (parte II)

Todos los potenciales clientes tienen ciertas expectativas, normalmente, aunque no siempre, relacionadas con la cantidad de dinero de la que disponen, de igual forma que casi todos las personas acaudaladas tienen buenos coches pero, a veces, surgen individuos sin ingresos que, enfrentándose al sentido común, sueñan con vivir por encima de sus posibilidades

No deja de ser ilustrativo que el aumento de las expectativas de los ciudadanos no se restrinja exclusivamente a los bienes si no también a las posibles parejas, se envían mensajes constantes desde todo tipo de plataformas azuzando los deseos ocultos, animando a que cualquiera se convenza asimismo de que puede conseguir lo que desee por el simple hecho de hacerlo.

Nada más lejos de la realidad.

Asumiendo ese marco, los objetivos deben entrar en el área de las expectativas, hay un límite inferior y uno superior, por arriba y por abajo de ellos el cerebro no pierde el tiempo, al igual que alguien que cree que puede conseguir un coche de gama media no utiliza su energía analizando los utilitarios ni se entristece porque no pueda comprar un Lotus.

El desfase entre expectativas y poder adquisitivo crea frustración y la frustración tristeza, dado que ellas son tan importantes como la calidad del producto en sí, en ese estado de cosas un cliente puede ser extremadamente feliz, si aspiraba a conseguir un coche de entre 18 y 29 mil euros del estilo que le satisface y acaba cerrando la compra de un automóvil de 26 mil, pero si esa misma persona, por un golpe de suerte, adquiere un Porsche y meses depués ha de volver a Renault su infelicidad será notoria dado que sus expectativas han cambiado.

En ese contexto puede apreciarse una diferencia en el riesgo asumido, el vendedor tiene más que perder por lo que intenta conseguir que el cliente le de garantías, cuanto mayor es el peligro mayores serán estas.

El cerebro humano opera, nomalmente, siguiendo la navaja de Ockham, la explicación más simple es probablemente la correcta, es por ello que alguien puede llamar racista a su interlocutor en público, pero si de noche ve a un magrebí en su lado de la acera tal vez se cambie a la otra.

Sí alguien compra el periódico no será analizado, no se le pedirán entrevistas o avales pero si pretende adquirir un duplex tendrá que pasar un complejo proceso de validación.

En las relaciones hombre y mujer el primero no va a sufrir un embarazo y su vínculo con la prole es menor, es poco común que una madre abandone a sus hijos, si a ello se une que el periodo de educación en que estos se encuentran desvalidos es extremadamente largo en los humanos, el desamparo de una hembra sola es total.

Así pues, el vendedor busca el mejor negocio, pero quiere asegurarse que le van a pagar, de esa forma, cuando el cliente se fija en un coche o en un piso, bienes de alto valor, su propietario intentará analizar todas las señales objetivas de su honradez así como las que indican si es capaz de abonar el precio, no valorará tanto la manera en que pretenda describirse asimismo como aquellas características dificilmente falseables: una declaración de patrimonio respaldada por un notario, garantías, etc...

El lenguaje es usado, en gran parte, para engañar por lo que no es suficiente lo que pueda o no decir.

A nivel humano se da exactamente la misma situación, la mujer no valorará lo que el hombre explique de si mismo, de hecho, lo puede interpretar como un mal signo si trata de venderse demasiado con el lenguaje, es la forma en la que los charlatanes hacen negocio.

Y los charlatanes no son de fiar.

La mujer no quiere que alguien se describa como inteligente, quiere que actúe como tal, quiere comprobar que es verdad, por lo que va a considerar importantes todos los pequeños detalles que así lo demuestran.

Si tiene una carrera universitaria de las consideradas duras, si sabe tocar un instrumento, si domina perfectamente un deporte, si es un as del ajedrez, si escribió una novela brillante, si dibuja o esculpe con maestría, etc...

La mujer analizará todas las muestras reales, y en muchas ocasiones pondrá pequeñas pruebas, el bailar es una de las más comunes, extendidísima, la hembra quiere, a nivel inconsciente, saber si el macho en cuestión tiene buenos genes dado que ese ejercicio indica si:

a) Tiene valor para hacerlo, lo que supone seguridad en uno mismo, a veces incluso desafiando los propios miedos.

b) El nivel de coordinación, que sugiere cierta inteligencia.

Asimismo se fijará en muchos más detalles que un hombre, intentará analizar como lleva el pelo o viste, como utiliza el tenedor, como conserva sus pertenencias y en que estado, etc...

Examina durante cada segundo.

El ser humano es una máquina diseñada para juzgar.

En cualquier caso, tanto el comprador como el vendedor tratan de adaptarse a lo que la parte opuesta demanda, los avispados intentarán mejorar su producto puesto que crear valor añadido es una mejor estrategia que competir por precio (bajar el listón).

Instintivamente saben que la máxima "se tu mismo" es una completa desfachatez, saben que si tienen el culo gordo o las tetas pequeñas han de hacer régimen o utilizar un sujetador distinto, saben que si esos vaqueros remarcan una cadera excesivamente ancha no deben comprarlos, saben que aunque tienen problemas no deben aburrir a los demás con ellos, saben que la última vez que se arrastraron por alguien no sirvió de nada y que la próxima, aunque se sientan así, no lo harán de nuevo, saben que si a la chica le gusta que vistas elegantemente no se pondrán un chandal, saben que si hay agresividad en su voz deben contenerla.

Y saben que han de hacer todo eso sin que la otra parte se de cuenta que están forzando la situación, que actúan, por lo que no solo han de comportarse así si no que han de parecer que lo son.

No es fácil, nuestro cerebro es capaz de detectar qué sonrisa es forzada y cuál es auténtica,
sutilezas, un milimetro demasiado arqueada, quizás los ojos se cierran ligeramente o no lo hacen para vestirla, si uno pretende explicar cómo se distinguen no podría, pero sin embargo sabe discriminarlas, separa el diamante de la piedra.

Los infelices, los victimistas, los insensatos...ni siquiera son capaces de intentar crear valor añadido en sus vidas, prefieren paliar su tristeza con los consuelos solidarios de sus amigos.

Aquellos para los que la realidad es la que marca el camino se podan como un árbol, quitando las ramas muertas que solo perjudican el conjunto, sacan la mierda a la calle y la tiran a la basura.

Saben que a los pobres solo les ofrecerán palabras.

Y ellos prefieren los hechos.

24 comentarios:

carlos dijo...

en lo que a bailar respecta... de repente me he imaginado a un grupo de dominicanos con alas, quitándole la chica de los sueños a todo aquel que tenga dos pies izquierdos.

ai miamol!

(me gusta la profundidad de la teoría)

yo es que sigo con discontinuidades asomando a mi cabeza. y la voz de una buena amiga que dice que no sabe qué pasa hoy en día, pero que ligan más los divorciados con hijos, que los solteros de buen ver.

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Mister Floppy dijo...

Pero, como probablemente has entendido, la entrada no dice que el bailar sea garantía de nada ni algo capital, es un ejemplo de ejercicio que te hacen pasar, y desde luego si se hace bien se ganan puntos, lo cual no quiere decir que se apruebe la plaza de funcionario.

silvia dijo...

Siempre me pareció ridiculo bailar y ver a un hombre hacerlo le hace perder muchos puntos. Pero bueno, no son más que retazos de una personalidad más.

Leí en un libro "El informe Petras" que relaciona la intestabilidad laboral de la juventud actual en España con respecto a la estabilidad de sus padres. Con ellos realiza otra más: las relaciones sentimetnales y el empleo. Ahora son contratos temporales, antes era para toda la vida. Acualmente antes de dejar uno, realizas varias entrevistas, hasta que encuentras un salario o carrera profesional mejor y abandonas el actual.

Anónimo dijo...

Debo decir que la única vez que me he llegado a sentir acosado en mi vida por mujeres fue un día bailando en un pub. De repente me vi rodeado por una horda de mujeres que eran parte de una peña y que creo que me sobaron hasta el último milímetro. Lo peor es que como nunca te ha pasado en lugar de disfrutarlo no sabía ni que hacer, ni a donde mirar, ni a donde moverme.

Y respecto a lo ridículo de bailar yo debo confesar que las primeras veces que salí de fiesta era de los que se reía de los que bailaban y he acabado prefiriendo salir con amigas, porque mis amigos son de los que no se mueven en toda la noche. Todo es perder el miedo al ridículo, y por lo divertido que es merece la pena.

Cata dijo...

Es probablemente una de las mejores entradas. Es absolutamente cierto y real (por terriblemente duro que suene por un lado y ridiculo por otro) cada una de las cosas que planteas ahí... las relaciones hombre y mujer muchas veces son pura mercadotecnia.

M. dijo...

Saber nadar y bailar asegura que el hombre sabra tambien follar.

Saber moverse es un plus bastante importante. No hay que desdeñarlo.

Quien es fontanero, cartero o electricista puede tener el mismo interes que el ingeniero. Todo dependera de la inteligencia emocional mas que de "la otra".

Ademas hoy hay tantos universitarios trabajando en macdonals o en trabajos inferiores que si se mira bien, el titulo no te sirve ni pa comer.

Depende de lo que quieres asi exiges.

Yo, para una noche, con que sea ingenioso y sepa moverse no se necesita mucho mas.

Mar. dijo...

Bailar es de gays, o bien de pulpos que lo utilizan como excusa para rozarse.

Mar. dijo...

¿La relación follar-bailar se basa en el ritmo? Por esa regla de tres los baterías tendrían que ser una máquina sexual... Y por supuesto, no, no ocurre en todos los casos.

También por esa regla de tres casi todas las mujeres también seríamos una máquina en la cama. Y... que hablen ellos, pero vamos, dudo que sea cierto.

Reglas tan chorras como cualquier generalización.

Mister Floppy dijo...

Dudo que la razón por la que las mujeres tienden a hacer bailar a los hombres sea el medir la pericia sexual, tiene más que ver con el valor y la coordinación, sin segundas.

Mister Floppy dijo...

Cata, el universo en sí se rige por la competencia.

M. dijo...

Mar.

Este supuesto es solo para el hombres y se basa en el movimiento, la coordinacion y algunas cosas mas que no recuerdo bien y no se donde lo leí pero eso decía. Yo he podido comprobarlo en mis carnes.

No es bailar = follar.. es bailar y nadar. Yo constato que es cierto, o eso o he tenido muchisima suerte.

En general, la mujer española se deja follar... no suele tomar la iniciativa. Y eso cuando no se han casado o no han tenido hijos..., entonces directamente niegan el sexo o lo dan con cuentagotas.

Hay excepciones, claro, pero eso, excepciones.

Yo creo que la gente se empareja con iguales, o bien hay una desigualdad que viene igualada por algo... por ejemplo el dinero (de el o de ella), la fama, el poder, la influencia social...

Mar. dijo...

"En general, la mujer española se deja follar..." Que esto lo diga un tío, suena mal. Que lo diga una mujer, suena, cuanto menos raro (no sabría cómo catalogarlo).

En cualquier caso, las generalizaciones son odiosas. La relación que he hecho antes sobre los gays/pulpos con los no bailarines tiene la misma poca consistencia; se basa en mi experiencia personal, es decir, tiene poco peso para el resto de la humanidad -de ahí la ironía-. Normalmente suelo desconectar cuando una frase empieza por "la mujer española..." o "todos los hombres...". No suelen aportar demasiado.

En lo que sí estoy de acuerdo es en la necesidad de buscar como pareja a alguien semejante a tí. Sino, es fácil que fracase.

Felices Fiestas a todos y a disfrutar de las vacaciones quien pueda!!!! -cómo mola Madrid iluminado por la noche en Navidad.-

Mar. dijo...

Errata, quería decir: "La relación que he hecho antes sobre los gays/pulpos con los bailarines" (no los "no bailarines"). Que luego viene el juez con el mayete.

Se notan las horas y la copa de más...

Anita dijo...

Mar maja dejanos de dar envidia con las luces de Madrid que una sufre porque no las va a ver!!
Lo de bailar y nadar y el follar no tiene ninguna consistencia teórica (o eso dice mi experiencia!!)
Creo, por el contrario, que MR Floppy tiene razón respecto al fondo del post.
Pienso que no sólo las mujeres son vendedoras, si no también los hombres.
Comentas que los hombres buscan mujeres atractivas e inteligentes...Sí, pero para un rato. Para casarse siempre buscarán a alguien sumisa, tranquila, dulce, que no pueda comprometer al macho ibérico demostrando que sabe más que él en cierto tema delante de los amigos, no teniendo un futuro más brillante que él, etc.
Los hombres son machistas por naturaleza y eso es una realidad indiscutible, por lo que la mujer se tiene que adecuar a la demanda del mercado, aunque ésta intente cambiar la tendencia de modas.

Mar. dijo...

Hay una cosa que me resulta curiosísima y que ojalá me equivoque y me desmienta algún caballero.

Está claro que hombres y mujeres somos distintos. Hay que andar con mucho tiento con las generalizaciones, pero parece que puede ser verdad eso de que hay perfiles (más o menos sutiles) comunes a casi todos los hombres, al igual que para las mujeres.

He podido observar que para el polvo de una noche, muchos hombres se conforman con un buen cuerpo y una cara bonita. Como novia se suele ser más exigente con su inteligencia y sus aptitudes y algo más permisivo con el físico.

Tan sólo es una observación, ni si quiera me atrevo a afirmar que ocurra casi siempre. Aunque si se piensa, tiene cierta lógica. Pero personalmente, me parece cuanto menos curioso.

Anónimo dijo...

mar, lo que has dicho es bastante común. yo añadiría... "para el polvo de una noche, muchos hombres se conforman con un buen cuerpo".

Mar. dijo...

Aja, ahora ya me queda mucho más claro.

zahorin dijo...

Sr. Flexible: ;-)
Creo que, como hacemos muchos otros, extrapola usted sus experiencias y conclusiones al resto.
Mi experiencia, en cuanto a las exigencias de las mujeres a los hombres es otra:
- He observado que la mujer suele preferir a los charlatanes siempre que éstos sean aduladores. Pero no solo lo he visto con posibles parejas sino también con los hijos. He comprobado como un hijo díscolo que demuestra, con hechos, todos los días, que no quiere a su madre, sino que la utiliza egoístamente; es preferido, y mejor tratado que otros hijos más generosos, sensatos o que la cuiden mejor. La diferencia precisamente es la charlatanería. Si le dice en los momentos adecuados que la quiere mucho, bla, bla, bla, suelen conseguir de ellas lo que quieren.
He visto a mujeres "derretirse con la mirada" ante los piropos de un carota charlatán y atrevido.
Naturalmente no deja de ser una generalización más.
En fin, dependerá de la mujer y del hombre. Creo que lo más importante es un buen equilibrio entre las distintas inteligencias y, por supuesto, la cosa cambia si se trata de buscar pareja para fundar una familia o es para desfogarse pasionalmente.
Afortunadamente puedo dar fe que ambas cosas son posibles con la misma persona y durante muchísimos años.

zahorin dijo...

Mar.
Sí creo que es importante que tu pareja se parezca a ti, pero puede ser solo en alguna cosa que incluso no se perciba sin un análisis detallado.
Creo que es más importante la complementariedad. Que alguien aprecie tus actitudes, sin que tengas que esforzarte por ello, porque a la otra persona le atraen.
Eso sí, mi instinto y experiencia me dicen que la mujer debe admirar al hombre, aunque sea mínimamente, de lo contrario la pareja no funcionará muy bien. Por supuesto que también es absolutamente deseable que el hombre admire a la mujer, pero veo parejas en que no es así y funcionan bastante bien. En general creo que es porque el hombre suele ser menos exigente.

Mister Floppy dijo...

Hola

Zahorín, este artículo no está basado en experiencias, lo está en el evolucionismo de Darwin y en la economía.
Un charlatán es un embaucador, las mujeres, como los hombres, pero mucho más puesto que emplean mucha energía en analizar los detalles, están diseñadas para discriminar la mentira de la verdad, estamos diseñados para reconocer que sonrisa es sincera y cual es falsa, quien siente envidia y quien no, la mujer, como el hombre, quiere lo mejor, a veces han de conformarse con un adulador o con un piltrafa que juega a las maquinas tragaperras pero porque es lo mejor a lo que creen que pueden acceder, si tuvieran otro candidato guapo, forrado e inteligente pasarían palabra.

La comparación con el amor filial es imposible porque se juega con otras reglas, a veces una madre trata mejor al peor hijo porque cree que es el que necesita más ayuda para sobrevivir, dejar de querer a un novio no es infrecuente, dejar de querer a un hijo, por muchas bellaquerías
que cometa, es una excepción.

Anónimo dijo...

Vaya basura de escrito, no tiene ningún sentido.

Anónimo dijo...

Joder, te leía hace años y hoy he vuelto a caer por aquí y releer...

Y... coño:

"A si mismo" no, coño, no.

Se escribe "asimismo"

De nada, ¿eh?

Anónimo dijo...

Para proseguir el análisis económico oferta/demanda y coste/beneficio, habría que considerar los costes de transacción, el coste de oportunidad, y bastantes 'bias' como el valor extra que le damos a lo que tenemos o el valor extra por miedo a pérdida.

Enhorabuena por el blog.

Anónimo dijo...

Auténticamente DEMOLEDOR.

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