Un año

La madrugada del 27 de febrero del año 2008 aterricé en el aeropuerto de Keflavík.
Nadie me esperaba, me quedé junto a la maleta viendo pasar a todos mis compañeros de vuelo, algunos recibidos por familiares, otros perdiéndose en el autobús que se dirigía a la capital.

No hubo sonrisas, nadie me estrechó la mano ni ninguna mujer corrió hacia mi para abrazarme.

Solo el frío de la noche y la adrenalina en mi corazón, ese pálpito que te hace sentir vivo mientras dejas atrás tu casa y tu vida, mientras dejas atrás, en cierta forma, una parte de tí.

Ha pasado un año de eso, del intentar dormir en un hostal cercano al aeropuerto, del caminar por primera vez sobre las calles de Reykjavík mirando a mi alrededor fascinado, del tomar asiento en Kaffi Cultura sin saber qué hacer o a donde ir, del alimentarme a base de barras de cereales para no gastar en exceso.

Un año. Si la vida se midiese en tiempo se trataría de 365 días más, pero no lo son.

Un minuto de tedio no es igual a un minuto con el vello erizado, un "te quiero" de Lidl no equivale a la exitación que genera lo desconocido, al poder contar historias que muchos otros creerían que no son ciertas, al convertir tu vida en algo más que una repetición de la de tus padres.

La vida debe medirse por su impronta.


16 comentarios:

darko10 dijo...

Lo peor es que ese sentimiendo engancha, se echa de menos, es adictivo... es la vida?

ClaveDeSol dijo...

Un año ya, es verdad. ¡¡Cómo pasa el tiempo!!

Es cierto, no importa los días que se vivan sino lo intensamente que sean.

Esas locurillas que nos rondan por la cabeza y conseguimos hacer realidad no tienen el mismo valor que X años dedicados a estudiar una carrera aburrida y que no te llena, o con una pareja que no te merece, o en un trabajo que no te aporta nada...

La emoción que te proporcina lo desconocido no es equiparable al aburrimiento de la rutina.

Existe un riesgo, como en todo. La fecha de caducidad, la vuelta a la "realidad"...

Pero quién sabe, quizás en esto también puedas cambiar el orden de lo establecido.

De momento... a VIVIR que no es poco.

Que envidia me dais, capullos... qué envidia.

Ya me queda menos... Fuh, ¡¡qué ganas!!

Daniel dijo...

Cada cierto tiempo necesito experimentar ese sentimiento, Liberarme de la rutina, de la vida de trabajo/casa/pareja/trabajo...
Y como dice darko.... es adictivo


¿podras dejarlo algun dia? Conozco un par de personas que llevan años asi

Dani

María dijo...

Un año... Llegaste casi a la vez que mi amigo. Tantos planes contados por teléfono, tantas dudas y expectativas. Y un año ya.

Mister Floppy dijo...

Hola Darko

Por supuesto, a día de hoy me resulta difícil imaginar el volver a vivir como en España, entumecido por la cotidianidad.

Mister Floppy dijo...

Hola

Daniel, habrá que verlo.
Clave y María, es cierto, ha pasado volando, tantas aventuras, adrenalina y novedad lo han hecho posible.

Julián dijo...

Pues... Feliz Primer Cumpleanyos!

Cata dijo...

Vivir tu (negrita y mayúscula) vida.... no la vida.
Que duro a veces, pero que gratificante siempre.
Besazo!

carlos dijo...

Me gusta la descripción de la llegada al aeropuerto.
Curiosamente no suele distar de cuando en el mismo aeropuerto nadie te despide y únicamente parece amable el tío que intenta venderte los souvenirs enlatados.
Cambiar algunas monedas que no valen en Madrid. Soltar lastre.

Iba a decir que la vida no se mide.
No hay bloques patrones para ello.

/

B. dijo...

yo añadiría que y por la impronta que uno deja en los demás.

¡felicidades!

London girl dijo...

Yo llevo sólo una semana y 2 días en Londres y no concibo volver a España como no sea de vacaciones... :-)

Mister Floppy dijo...

Hola

Gracias B., Carlos y Julián.

London Girl, muchas felicidades por la decisión y suerte en tu nueva aventura.

ClaveDeSol dijo...

Tienes un regalito por mi blog...

Haunkk dijo...

Ekki meira blog?

Anónimo dijo...

Felicidades.

Por sobrevivir a lo desconocido, por disfrutarlo y sobre todo por compartirlo con(migo)todos nosotros.

m.

Mister Floppy dijo...

Gracias M.

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