Cada vida encierra una increíble historia

"No todo el mundo es interesante, Dashiell"

Anna corta cinco pedazos de tarta y los va sirviendo, los demás empiezan a comer de inmediato atraídos por lo vistoso de las formas y la falta de costumbre.

Es el precio de las restricciones alimentarias que impone la economía de subsistencia: lo que en casa de tus padres era algo normal, en tu apartamento de soltero se convierte en el mayor de los manjares.


Mientras los demás bombardean el bizcocho endurecido con sus cucharas yo espero que mi porción se descongele.


"Es cierto, pero cada vida encierra, al menos, una increíble historia" respondo mientras muevo la tarta con la cuchara como si fuese un policía que intenta constatar que la persona que yace en el suelo está muerta.


Continúo.


"Seguramante, Piotr, si hicieses memoria de todo lo que has experimentado encontrarías hechos sorprendentes, y lo mismo ocurriría con las vidas de tus vecinos, amigos, padres, abuelos y demás antepasados... "


El letón deja de comer por un instante y levanta ligeramente la nariz, parece olfatear el aire como un perro que busca el rastro de una presa, tras ello clava la cuchara en la superficie del pastel y empieza a hablar titubeando.


"Mi padre me contó que, a finales de los 70, él estaba sirviendo en una unidad especial del ejercito soviético, su misión era custodiar ciertos trenes, exteriormente parecían convoyes normales, como cualquier otro, pero por dentro carecían de butacas, y en su lugar transportaban un mísil balístico nuclear"


Piotr toma la cuchara de nuevo y se la lleva a la boca, tras lamerla prosigue con su relato.


"En uno de esos viajes, uno muy largo recorriendo Siberia, llegaron a una gran estación y él y sus cuatro compañeros decidieron salir del tren para beber un poco de vodka....ya sabes....
El caso es que después de volver de la cantina había tantos trenes y todos tan parecidos que no podían encontrar el suyo, cuando por fin consiguieron averiguar en qué sitio debía estar su convoy había pasado tanto tiempo que éste se había marchado"


Miré mi trozo de pastel, cogí la cuchara y pude comprobar que se hundía en el bizcocho sin esfuerzo.


"Piotr"


"¿Si, Dashiell?"


"¿Estás diciéndome que tu padre perdió un misíl balístico con cabezas nucleares?" exclamé.


"Podría decirse que sí"

3 comentarios:

Haunkk dijo...

Supongo que sí, casi todo el mundo tiene o tendrá una historia expectacular que contar. Hay muchas historias que nos lo parecen, aparte de perder misiles...

Por cierto, que c**o pasa con la korona? había ido mejorando hasta llegar a 145, y ahora lleva más de un mes en la miseria del 170 o así, mucha gente debe de estar aguantando con la esperanza de que llegue a un aceptable 130 o algo así.
Takk fyrir blog,

Mister Floppy dijo...

El tipo de cambio de la corona sigue siendo ficticio, está siendo controlado porque el real está más allá de 200/1.

Básicamente hay una gran bolsa de personas que no confían en la moneda islandesa y a la mínima ocasión van a tratar de convertirlas, y si no que le pregunten a cualquier extranjero o empresario si tendría moneda islandesa en un escenario de 130 /1.
Hasta que la confianza no se reestablezca eso no va a cambiar.
Y cuidado, como se consiga un atajo para la entrada en el euro, aquí le dan a todo el mundo moneda de la UE a 160/1, 170 0 180 o a lo que cotice y adiós.

No msería la primera vez que algo así ocurre.

Mister Floppy dijo...

Por cierto, parece que el mercado laboral empieza a estabilizarse y ya no se destruye empleo, aunque para tener una visión más clara habrá que esperar a después del verano.

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