El dinero de piedra (La pobreza en el primer mundo parte II)

isla de yapEn la isla de Yap, perteneciente a los Estados federados de Micronesia, se da una de las mayores peculiaridades monetarias del mundo.
El origen del fenómeno se remonta a siglos atrás cuando un grupo de sus marineros alcanzaron las costas de una lejana isla y descubrieron inmensas formaciones de piedra caliza, material completamente desconocido en Yap.
Llevados por la sorpresa y atraídos por lo insólito de las rocas tallaron grandes bloques a los que dieron forma de cetáceo y los subieron a las canoas para llevarlos de vuelta consigo.

Los jefes de la tribu se mostraron extremadamente interesados por ese desconocido material y enviaron de inmediato nuevas expediciones para conseguir más.
La peligrosidad de la travesía, las grandes distancias a recorrer y la alarmante posibilidad de morir en medio de un naufragio causado por el peso de las piedras no hizo otra cosa que fomentar su valor hasta que estas acabaron sustituyendo a las conchas como moneda de cambio en las transacciones de mujeres, tierras y poder.

Los trozos de roca comenzaron a ser tallados en forma de disco, horadando su centro para facilitar el transporte debido a las enormes dimensiones y peso de muchas de las piezas, este hecho llevaba a que tras una compraventa cambiase la propiedad de la enorme moneda pero no su ubicación, que podía permanecer inalterable durante siglos, y a que el valor de cada una fuese determinado por su tamaño, historia y antigüedad

El dinero de piedra permanecía en los caminos, a las puertas de las chozas, en la playa o incluso entre los árboles, lo importante era la asunción por parte de la sociedad relacionando a cada uno de sus individuos con el número de piedras que poseía, como en la ocasión en que, tras un viaje heroico, un grupo de marineros de la misma familia, transportaron a Yap la mayor moneda de piedra conocida hasta entonces para acabar naufragando a escasos metros de la playa frente a la muchedumbre que esperaba recibirlos con enorme jolgorio.

Fue indiferente que la roca descansase en el fondo del mar, gracias a ella la familia pasó a ser considerada como la de mayor riqueza de la tribu.

"Necesito parar en un cajero automático" dijo Sergei.

"Puedes ir al que está próximo a Dressman en Laugavegur" exclamó John.

"Sí, ese está muy cerca" añadí
dinero de piedra de yap
Caminamos hacia la calle principal de Reykjavík hasta alcanzarla, en cien metros tuvimos que detenernos tres veces para saludar a algún conocido.

Esa era la forma adecuada de medir el tamaño de Islandia.

Sergei sacó su cartera e introdujo la tarjeta en el cajero.
Mientras esperabamos John dió un salto hacia atrás, dos mendigos se habían detenido cerca de él y le habían preguntado amablemente si tenía un encendedor.

Tras negarlo el estadounidense caminó hacia mí.

"No digas nada Dashiell, he notado como me mirabas cuando he retrocedido y no pienses sobre mí "es el típico americano derechista", tú no puedes ni imaginar la cantidad de sintecho que hay en Los Angeles, y no son como los islandeses, cuando se te acercan nunca sabes si lo que pretenden es atracarte o algo peor"

Observé a Sergei recoger el dinero y volví a mirar a John.

"Estoy convencido de que los mendigos islandeses no son como los americanos" dije mientras uno de ellos introducía su visa en el cajero y seleccionaba 10.000 coronas.

La Última Tule era la Meca del dinero de plástico, el lugar donde los billetes se habían convertido en una entidad fantasmal, en una abstracción de la que se conocía su existencia pero que nadie era capaz de constatar.

John observó sorprendido la escena.
rai moneda de piedra
"¿Está sacando ese tipo dinero?" dijo con incredulidad.

"Diría que si" contestó Sergei "muchos de los desamparados cobran ayudas mensuales de 100 a 120 mil coronas al mes"

"Eso es casi lo mismo que gano yo sirviendo cafés"

Sergei se encogió de hombros y yo sonreí.

La diferencia entre los habitantes de Yap y la de los ciudadanos del mundo occidental no era tan pronunciada.

No al menos a la hora de catalogar la riqueza.

11 comentarios:

B. dijo...

Qué interesante... supongo que esa es la base de un comportamiento tan común como es el hacer ostentación del nivel económico que se disfruta o, en caso de no disfrutarse, querer aparentar mediante objetos determinados que se posee más dinero del que realmente se tiene.

Mister Floppy dijo...

B. , es curioso, y secundo tu opinión, el dinero no vale nada per se, son papeles con poca utilidad, piedra en forma de un enorme aro, conchas, o metal aguado con aleaciones de (cada vez) peor calidad.
Nosotros le damos valor mediante la oferta-demanda.

Anónimo dijo...

Si no tengo entendido mal hay más de 6000 discos de piedra en la isla!

Mister Floppy dijo...

No todas las piedras son iguales, lo cual llevó la cuestión a un final interesante.

monttse dijo...

Te vas a convertir en el Marvin Harris de la economía para niños :)

Tu entrada me ha recordado un caso curioso de economía y ecologismo que trata este antropólogo en uno de sus libros que tengo: el potlatch de los aborigenes de Vancouver, los kwakiutl.

Mister Floppy dijo...

Monttse, al respecto:

http://www.libertaddigital.com/economia/el-rescate-espanol-del-alakrana-desata-la-hiperinflacion-en-el-pueblo-pirata-1276376752/

monttse dijo...

Me lo leo luego y te digo.

monttse dijo...

Antes era un pais africano que daba mucha penita y mandabamos ropa, comida, apadrinemos niños somalíes, ayuda humanitaria mundial para parar el hambre!

Lo que ahora tendría que preguntarse el mundo es por qué siguen en la ruina los somalíes.

Por qué no hay un gobierno estable en Somalia,ni hospitales, ni carreteras, porque los unicos que se hacen ricos son los que trapichean, a donde va toda esa cantidad de millones que pagan gobiernos aleman, frances, holandes, britanico, español y etc etc....

Pobrecitos, dicen algunos superprogres, es que son tan pobres.

Se sigue mandando ayuda humanitaria después de esto?

Por qué no se les deja que crezcan con los millones euros que nos han robado a todos?

Ya no pueden decir que no tienen para comer, no? ...

Pues sí. No tienen. Los piratas compraran mas armas para seguir con su "prospero negocio" y a sus vecinos que les alimente tambien el español solidario.

Se tendría que poner todo el mundo de acuerdo y dejarles a su sino, o ayudarles a cambio de unas normas básicas como por ejemplo no secuestrar barcos.

Lo de la prostitución es para mi una tonteria sin interés comparado con el negociazo del tema humanitario.

Y eso sin hablar de que el atunero es una empresa privada y estaba fuera del area de seguridad buscando sus beneficios y sin bandera española y por su imprudencia en la busqueda de beneficios se han puesto en peligro creando una cuestion de Estado y obligandonos a todos a pagar su rescate.

monttse dijo...

Ejem ^_^ vaya

Si yo solo queria decir que meter dinero a manta no es la solución a los problemas económicos...

^_^

Mister Floppy dijo...

Solo añadir un dato a tu exposición, los barcos de los piratas son los que los países occidentales regalaron a Somalia tras el Tsunami que asoló el Índico.

monttse dijo...

No lo sabía! que mas nos queda por darle? me voy a nacionalizar somalí ...

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