La pobreza en el primer mundo

pobreza y mileurismoHay una banalización generalizada de la miseria, por alguna extraña causa los medios de masas se llenan de testimonios de ciudadanos describiendo sus penurias, describiendo el dramatismo de sus existencias de funambulista sobre el alambre de los mil euros.

Me daban ganas de vomitar las entrevistas a jovenes que superando la veintena y sin asomo de sonrojo se autocalificaban como pobres por tener un salario de 900 euros, me daban ganas de vomitar sus quejas describiendo sus desventuras ante la imposibilidad de independizarse con ese nivel de ingresos.

Me daban ganas de vomitar las explicaciones de los sociólogos, esos obispos de una ciencia basada en la ficción, relacionando la precariedad con el bajo nivel de nacimientos, sobre todo cuando las familias que vivían en la verdadera miseria, esa que recorre La Barranquillas y otros centros de marginación, podrían ser capaces de repoblar un desierto.

En Islandia no existía ese culto a los últimos que algún día se convertirían en los primeros, sobre todo cuando ese día empezaba al estar muerto.
Los ciudadanos de la última Thule escondían por vergüenza sus problemas económicos, nunca se centraban en los causantes sino en las soluciones.

A pesar de ello y sin rebuscar demasiado la verdadera pobreza también podía encontrarse, también estaba allí: la del alcoholismo, la de los indigentes, la de los adictos, la de los divorciados que lo habían perdido todo, la de las maltratadas.
Todas esas causas y consecuencias frecuentemente se mezclaban con resultados desoladores.

Pude comprobarlo al acompañar a Marcus y Piotr al albergue de acogida para sintecho, la verdadera miseria genera repulsión, es desasosegante y demencial.
Facciones deformadas por el alcohol, tonos de voz que delatan problemas mentales, ropas ajadas y hediondas, cicatrices recientes producto de trifulcas de borrachera, risas enloquecidas, soledad y miedo.
Las desgracias son animales sociales y al igual que las mujeres, nunca visitan los baños de la vida solas.

Marcus se acercó a un mendigo que caminaba con dificultad para saludarle, tras unas cuantas palabras el danés dijo adiós y el cojo se puso a dormir a pierna suelta sobre un sillón.

"La mayoría de las personas que vienen aquí a pasar la noche tienen serios problemas con el alcohol o enfermedades mentales, a menudo ambas, en el fondo una es causa de la otra"

"No me gustan los borrachos" dijo Piotr interrumpiéndole.

"No digas eso. Hay que ayudarles, son gente enferma" exclamó Marcus

"Lo entiendo y me parece bien pero no les tengo ninguna simpatía, tampoco lástima, me he criado en el país con más alcohólicos del mundo y he visto de lo que un verdadero borracho es capaz, lo siento pero todas sus desgracias se las han buscado por si mismos"

Mientras ellos hablaban volví mi cabeza, un bizco y un tipo con problemas de dicción discutían a gritos.

"Oído al parche con el tuerto y el mudo" me dije a mi mismo al verlos caminar hacia nosotros.

El mendigo con estrabismo empezó a quejarse de su compañero explicando deshilvanadamente a Marcus las razones, todas ellas de un poso febril.

"Me voy de aquí" dije

La pobreza no es la ausencia de dinero. Al menos no en el Primer mundo.

Caminé hacia la calle dejando ese lugar atrás, dejando a mis espaldas a esos hombres y mujeres que la extremaunción convertiría en ejecutivos.

14 comentarios:

Señor Frodo dijo...

Discrepo con el comentario "todas sus desgracias se las han buscado por sí mismos.....
Las desgracias no siempre se las busca uno mismo....
Que al final las mismas desencadene en alholismo o en otras autodestrucciones vale, eso es otra cosa....
Supongo que hay otras formas de afrontar las desgracias, aunque las desgracias en muchas ocasiones llegan solas....

The flying penguin dijo...

A veces tus entradas me gustan mucho, otras no tanto, y con esta estoy de acuerdo en todo.
Añadiria una cosa.

Asi por casualidad, creo ver aunque no tenga nada que ver, el mismo mal en los mileuristas veinteañeros que en los alcoholicos. Inmadurez. Como ya escribiste muchas veces, esa inmadurez que hace que a veces culpen al sistema de sus desgracias, aunque ellos no hayan hecho mucho por mejorar su situación.

Les invitaba yo a visitar Johannesburgo (donde yo vivo) y sus zonas de chavolas. Sida, pobreza, desempleo, violencia, drogas, violaciones...en este caso, si que me santiguo y creo que en este mundo hay gente que no tiene ninguna posibilidad de salir adelante, por desgracia.

Anónimo dijo...

Para nada de acuerdo, hay muchisima gente que lo pasa mal y es pobre no solo los mendigos.

ClaveDeSol dijo...

Cada vez me atrevo menos a juzgar los motivos por los que alguien vive desdichas. Es muy fácil juzgar al borracho desde la situación privilegiada del que no lo es, juzgar a la maltratada que lo aguanta todo si te has criado desde el cariño, despreciar al mendigo cuando tienes todo a tus pies.

No siempre el ser humano tiene lo que se merece, y en el caso de ser la peor persona, quién eres tú para dar lecciones?? Alguien demasiado valiente y con cerebro limitado.

Nadie se libra de haber juzgado esta u otra situación en cualquier conversación distendida. Nadie nos libramos de tener nuestra propia opinión al respecto, aporvechándonos de que la suerte jugó a nuestro favor en este caso.

ClaveDeSol dijo...

Y por otro lado.... YO QUIERO SER MILEURISTA!!

Y viva España y olé!!

monttse dijo...

Ser joven en
España y mileurista es vivir en casa de papa y tener mil euros para gastar en chuches... nada mas alejado de la pobreza.

La vida es dificil para mucha gente y hay quienes tienen fortaleza para salir de ello o aguantarlo y otros huyen metiendose en agujeros mas negros... Yo admiro a los que consiguen no caer en esos agujeros.

El alcoholico es un enfermo a proposito, un adicto a una droga.

No es lo mismo ser alcoholico que tener dos hernias discales... lo segundo es una enfermedad, lo primero es una debilidad a la hora de asumir la vida.

Mister Floppy dijo...

Señor Frodo, hay que señalar que cada persona ha tenido una serie de experiencias diferentes en su vida, cuando alguien crece en la antigua URSS rodeado de borrachos que apalizan a sus esposas y que serían capaces de vender a sus madres es normal que un abstemio pueda sentir repulsión hacia ellos.

Saludos.

Mister Floppy dijo...

Penguin, Mar y Montse, en España se fomenta la excusa como modo de vida hasta que todos caen (caemos) en ese mismo vicio.
Un mileurista no es pobre, ni siquiera un seiscientos eurista, con 600 euros se podía vivir hasta en Reykjavík antes de la crisis cuando era la ciudad más cara del mundo.
Otra cosa es que se considere pobre a alguien por imaginarse o creer merecer un modo de vida determinado porque fue a la universidad.
La universidad no es garantía de NADA, un sueldo viene determinado por el nivel de productividad, no porque se estudie tres masters en historia del arte.

Israel dijo...

En Budapest, donde resido temporalmente, he podido comprobar in situ lo que es decenas, cientos de mendigos, llenos de orines y de olor nauseabundo deambulando sin ton ni son rebuscando entre la basura, recogiendo colillas del suelo y con una botella de "palinka"(el licor de la zona) o una lata de cerveza en sus manos. A veces me pregunto si el alcohol es el producto de su condición o la causa.
Esto que en un principio te choca, miras anonadado y te lleva a multitud de preguntas sobre la justicia y la humanidad cuando llevas dos meses se transforma simplemente en alejarte de estas personas cuando entran en el autobús para evitar sus malos olores, esquivarlos por la calle para que no te pidan dinero, y así por el estilo.

Es la historia de siempre. Siempre hay gente peor que nosotros pero es más fácil decir ¡qué suerte que no me ha tocado vivir eso (aun)! y cambiar de acera.

En cuanto al mileurismo en España. Es fácil vivir sabiendo renunciar a cosas no esenciales. ¿Estamos dispuestos a hacer esas renuncias? Creo que no.

monttse dijo...

Estamos de acuerdo Mr, pero la cuestión problematica es la independencia real.

Cuando todo te lo pagas tu y el alquiler cuesta 400 mas gastos -porque siempre se ha fomentado la compra y las hipotecas son imposibles en muchos casos-, si cobras 600 es muy dificil llegar a algo mas que pagar la vivienda y la comida.

No eres pobre pero no es una vida muy agradable.

Sobre los borrachos yo pienso igual que tu amigo, conozco casos cercanos y no me parece justo que se les trate con tanta comprensión y paternalismo cuando estan rompiendole la vida a las personas de alrededor.

Y a esas personas no parece que les tenga lastima nadie, encima estan obligadas a cargar con el muerto.

Uno de mis ex mas EX empezó a darle al trinquete en cierto momento de la relación por causas laborales y entre eso y otro detallito mas, se puso insoportable, tuve que darle puerta.

No era justo para mi.

Mister Floppy dijo...

Flying penguin, Sudáfrica es uno de los países más peligrosos del mundo, no es extraño que puedan ponerte una pistola en la cabeza.

Israel, lo cierto es que la mayoría de personas tratan de girar la cara cada vez que un menigo les pide dinero.

The flying penguin dijo...

Es cierto, de ahi mi comentario. En escandinavia dicen que los mendigos lo son por vocacion, por enfermedad, pues reciben una paga del gobierno todas aquellas personas que no quieren trabajar. A los daneses no les hace mucha gracia ver mendigos, tampoco a suecos y noruegos. Consideran que son enfermos mentales.
En Johannesburgo es bien distinto, hay gente que te das cuenta que por nacer donde nacen, es casi imposible que tengan una vida digna en el futuro. La enfermedad no es tal, pero se impone que la gente no tenga otro camino en la vida a traves de la pobreza que padecen desde el principio.

Mister Floppy dijo...

Johannesburgo es junto a Ciudad Juarez, Caracas, San Salvador y Recife una de las ciudades más peligrosas del mundo.
Mucho más que durante la dictadura del apartheid lo cual es verdaderamente escalofriante.

Anónimo dijo...

Soy de las que pienso que en el primer mundo los mendigos son por vocación y por situaciones concretas. Una mala época te puede llevar a vivir en la calle un tiempo pero, "¿y como voy yo a ir a una entrevista de trabajo con estas pintas?", comentaba un mendigo en un documental, un círculo vicioso del que es difícil salir.

EN países desarrollados también hay quien lo hace por mentalidad: okupas que reniengan del trabajo, calificados como vagos por personas que no se siente agusto en su trabajo, odiados por aquellos que trabajan 8 horas diarias en un trabajo que no les llena.

Hay quien dice que los que no queremos trabajar somos unos VAGOS. Y vaga soy, por no querer recibir órdenes de nadie y tampoco querer dárlas a otros.

Hay miles de oficios de mendigos de alto standing, comerciales, miembros del marketing más estafador intentan vender lo que no necesitas.

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