Recuerdos de la niñez

son goku recuerdos infanciaMi infancia no fue un patio de Sevilla, solo las calles iluminadas del Mediterráneo donde los chicos construían escudos de hojalata para defenderse de espadas de madera y las niñas saltaban a la comba mientras entonaban canciones.

Los recuerdos de las mujeres dejando la llave en la puerta, las noches calurosas en las que los vecinos cenaban juntos en las aceras, el tirador de vino que no podía probar, las aceitunas rellenas con las que todos se relamían menos yo, el correr con todas mis fuerzas hacia el puesto de golosinas...

Caramelos Drácula de melón, también de cereza, nubes, Escalofríos, Kojaks, Bubaloos, Peta zetas y la estrella de los gourmets de los mocos y las rodillas peladas:

El Fresquito.

Ese chupa chup en forma de dedo alojado en una bolsa con polvo ácido...costaba 15 pesetas y siempre lo comía al final.

¿Aún existían? ¿y los helados Camy durante julio? ¿El Colajet con premio en la madera? ¿El Apolo y el Superapolo?
dulce fresquito
Seguía corriendo en mi cabeza para comprarlos, seguía corriendo tras acabar las clases para encender la tele y gritar como un poseso viendo "Bola de dragón", haciendo kame-hames imaginarios para destruir todo lo que odiaba...seguía en el colegio gritando "los que se pelean se desean" y continuaba con el asedio a mis padres para que adquirieran un ordenador Amstrad y una Sega Master system.

Hipopótamos tragabolas, partidas de Monopoly que nunca pude acabar, amigos enganchados a Cluedo y encuentros de futbol que terminaban cuando los adolescentes decidían seguir la ley de la selva y expulsarnos del campo.

"La vida es así, a mi también me lo hicieron"

Nada de eso volvería a mi existencia más allá de los recuerdos, esa bodega de la mente donde el vino nunca se pica.

Pero todos, en cada generación, negaron un beso a una chica o la posibilidad de casarse siendo adultos, quisieron que un enemigo de fila se rindiese en una pelea, falsearon un corazón de tiza, corrieron para ver un nuevo monopatín, enseñaron con orgullo un sobresaliente.

Mi estómago y mis entrañas tenían hambre de Fresquitos.

12 comentarios:

MEG dijo...

Los siguen fabricano, los he comido este año, allá por el mes de marzo, el cuñado de un amigo reparte golosinas por los quioscos y nos regaló una caja enterita. Cayó en una sentada, 30 bolsas de Freskitos para treintañeros con hambre de colajet y frigopie.

Scott Joplin dijo...

Te veo cada día más desapegado de Islandia. ¿Te estás planteando volver?

monttse dijo...

Yo no recuerdo chuches ni sabores ni olores, ni tampoco comidas.

Recuerdo como un momento bonito el viaje en tren hasta el pueblo extremeño de mi madre que haciamos a veces y las casas con esas ventanas que llegaban hasta el suelo...

Correr entre los arboles calle abajo y jugar a cualquier cosa.

O el tranvia en Barcelona para ir a la playa.. o subir a montarme a los "cacharritos" en el Tibidabo.

O bañarme en tanguita con mis primas o un amiguito con el que luego de mayor casi tengo un romance en la "piscina" del Parque de los Principes y los columpios...

^_^ siempre me han encantado los columpios.

En mi recuerdo soy la coletas que volaba en los columpios.

Dashiell dijo...

Meg, menuda (y gran) sorpresa
Excelente comentario Montse.
Scott, hay que evaluar varias cosas antes.

Rachael dijo...

Si eso, vuelve a España Dashiell, y llama a tu amiga Lucía, a la de los ojos increiblemente azules.

Anónimo dijo...

¡A volver ya!

Silvia dijo...

ummm, MEG, ¿pero crees que nos sabrán igual que antes?

Justo ayer estuve viendo esto:

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20091013/los-electroduendes-humanoides-gracias/612907.shtml

Y yo veía esto, y la irónica Mafalda, y el anarquista del Oso Yogui. Hoy qué nos queda, los Simpson y Padre de familia :(

Dashiell, no vuelvas, aquí cada vez vamos a peor. No hay trabajo!

Pilar dijo...

Trigretones y Pantera Rosas para mi...!!!!
Volvi a probarlos muuuuucho tiempo despues, y no saben igual...pero que mas da...el recuerdo vencio al gusto!.

Ashri3l dijo...

Yo recuerdo las Navidades en casa de mis difuntos abuelos maternos,haciendo trastadas con mi primo,adelantándonos al día de los Inocentes y gastando bromas compradas en el kiosco de la esquina.Cuando nos daban un billete de 100 pts era el no va más!!,sobres-sorpresa con un tebeo dentro,el paracaidista de plástico e indios,vaqueros y soldaditos.Pero lo que más recuerdo eran las bromas, y de ellas una especialmente, era una broma llamada "quemequemo":una cartulina con algo parecido a papel de aluminio,se lo ponias a alguien en la silla y se quemaba el culo(aún hoy no se como funcionaba aquello),se lo puse a mi padre dentro del calcetín en un descuido suyo...me castigaron, me quedé sin ver "Ulises"(los dibujos animados ambientados en el espacio).
Creo que esos recuerdos de "premios" y golosinas los recordamos por ser excepciones puntuales y hasta estacionales,no como ahora que tienen lo que les da la gana cuando les da la gana.Por cierto,el sentido del gusto varia con la edad de hecho envejecen todos los sentidos....menos el sentido común(y el que lo tenga).

monttse dijo...

Mersi Mr. ^_^ ...ya tengo ganas de saber que decidiras cuando evalues lo evaluable.

Rachael dijo...

No sé si estás en el rango de edad de los 30-40 ni si te sentirás identificado con el comentario de este interesante artículo, sobre la generación de los nostálgicos.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/generacion/peter/pan/hipotecada/elpepisoc/20091025elpepisoc_1/Tes

Rachael dijo...

Artículo de Josep Garriga 25/10/09

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/generacion/peter/pan/hipotecada/elpepisoc/20091025elpepisoc_1/Tes

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