La auctoritas y el sentido de la vida

el sentido de la vida"¿Dashiell?" Preguntó la profesora mientras estiraba el cuello para buscar mi posición.

Alcé la mano.

Tras ubicarme con los ojos volvió la mirada al papel y siguió leyendo.

"Has sacado un nueve..." hizo una pausa y comenzó a contar las cruces de mi columna "pero debes 21, 22, 23....debes 23 ejercicios...y cada uno te resta 0'25...además te puse 3 faltas negativas por mal comportamiento en los últimos dos meses así que tu nota debería ser 9.... menos 4'75 por tu holgazanaría y lo que te reste por tu actitud."

Hice el cálculo mental del resultado, también ella.

"Aún así no puedo suspenderte con la calificación que has obtenido en el examen.
Estás aprobado con la nota mínima, un 5, y debes entregarme los ejercicios que no has hecho durante esta evaluación, si no los resuelves volveré a penalizarte en la siguiente"

Cuando terminó la clase la profesora me hizo esperar.

"Dashiell, quiero que le des esta notificación a tus padres y que me la traigas firmada"

Cogí el papel y lo leí de un vistazo.

"Su hijo no colabora, tiene una actitud rebelde y no realiza los ejercicios que se le encomiendan"

Cada evaluación se repetía el mismo proceso, veía mi resultado menguar como el sueldo de un islandés tras los impuestos y arrastraba para la siguiente una penalización de trabajo extra por todo el que no había entregado.

Llegó el momento en que ni siquiera hubiera podido devolver los intereses de esa deuda argentinizada.

Y el global crecía y crecía clase a clase en el momento de resolver los deberes, ese en el que la profesora pasaba lista anotando al mismo tiempo cada dato con la exactitud y el cuidado de un usurero.
la auctoritas y ciceron
"Marta, ¿Has hecho el problema número 1?"

"Sí"

"Raquel, ¿Y tú?

"Sí"

"Álex"

"También señorita"

"Dashiell"

"No"

Cómo era una oveja negra de nada valía tratar de resolver los trabajos mientras se enunciaba su resolución, la profesora pedía inmediatamente que le enseñase el cuaderno para comprobar que había trabajado en casa.

"Dashiell, hoy te vas a quedar aquí cuando todos se vayan y vas a acabar los ejericios"

Cuando terminó la clase permanecí en mi pupitre rellenando el cuaderno con los deberes, era algo insoportable, tedioso. Aprovechando que la profesora había salido para hacer una pausa me dirigí a la mesa de uno de los alumnos que siempre entregaba lo exigido y agarré su libreta para copiarlos a toda velocidad.

Estaban en blanco.

Estaban en blanco y la maestra había aceptado su palabra sin hacer ninguna comprobación.

Ese día aprendí el valor de la auctoritas.

La auctoritas no es más que la legitimación y el peso que se desprenden de los actos y opiniones de una persona o institución que goza del respeto moral por parte del conjunto de individuos en el que se encuadra.

Cuando se está en posesión de la auctoritas lo que se dice deviene importante no solo por su contenido si no por la categoría del emisor.

"El Premio Nóbel de economia americano Paul Samuelson afirma que"
"El respetado escritor José Saramago considera a la sociedad moderna como"
"Alfredo Di Estefano piensa en"

Y la auctoritas se extiende hasta extremos insospechados que suponen un claro indicador de la evolución tecnológica y moral de la sociedad.

"Anunciado en televisión" ergo ese objeto ha de ser, necesariamente, de una calidad excepcional dado que el rectángulo de imágenes disfruta de un nivel de legitimación ética incontestable que otorga la presunción de verdad.

La auctoritas lo invade todo hasta el punto de inundar la economía, la política y el mundo de lo artístico, en este último caso, y tras la explosión cultural de las vanguardias, acaba siendo algo más relevante que las obras en sí.

En el Quattrocento un pintor renacentista alcanzaba auctoritas gracias a su habilidad con los colores y el dibujo para crear un mundo verosímil sobre el lienzo de forma que un espectador pudiese comprobar su pericia representando la realidad o recreando mundos inexistentes con coherencia interna.

A partir del siglo XX se da un vuelco a la situación, el espectador no puede juzgar si una obra de Tapies o Barceló es basura dado que son artistas "a priori" y se traslada el problema de la calificación al espectador.
No es que el cuadro sea pésimo si no que la persona que piensa así "no entiende", carece de los atributos para juzgar a alguien que está por encima de él.

"¿Quién es un ciudadano, ese número de entre la masa, para poner en duda el talento de Jackson Pollock, el cine de Manoel de Oliveira, las decisiones económicas de Allan Greenspan o la culpabilidad de una monja lesbiana y viva la virgen que ya condenó la televisión?"

El Oraculo de Delfos, fabricado en China en lugar de en Grecia , lo ha dicho, la película tiene una calificación de 5 estrellas aunque la incultura de la sociedad la va a empujar al horario de madrugada.

¿Y no fue Zapatero el responsable del 11M? ¿No descubrió el director de El Mundo tras pasearse como Pedro por su casa por el sumario de los atentados que ETA fue la responsable de las deflagraciones? ¿No dijo Coelho que el sentido de la vida estaba en tí a pesar de que siempre creíste que era 42?

Tú, oveja negra sin auctoritas, con un PageRank vital de 0, no eres nadie.

No soy nadie.

Le debo 23 ejercicios a la vida y ella nunca perdona una deuda.

25 comentarios:

B. dijo...

Bueno, a la vida le da exactamente igual el principio de autoridad. Pasa por encima de todos sin el menor miramiento.

carlos dijo...

Es lo que da alas a Demóstenes y Locke en "El Juego de Ender".
Valentine y Peter, lo saben con 10 y 12 años y nosotros después de leer el libro.

Lo más probable es que en algunos ámbitos carezcamos de auctoritas, y en otros sí que tengamos ese crédito.

Basta hacerse pasar por mago, para sentarse en la mesa redonda de Arturo. Bueno, algún truco hay que saber hacer.

Como, tu compañero de clase, y hacer desaparecer los 23 ejercicios de un plumazo.

/

Cata dijo...

Joder que bien escribes!

Ashri3l dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ashri3l dijo...

Vaya Dashiell!!,también me lo decía mi abuelo.
-Créate la fama (buena) y échate a dormir.
Tu entrada me ha recordado el cuento infantil "El traje nuevo del emperador" de Hans Christian Andersen,donde el emperador pierde toda la auctoritas a manos de un niño que vocifera
-Pero,si va desnudooooo!!!! .
Es verdad,no importa lo bien que hagas las cosas,o lo bueno que seas en algo,si además no lo "aparentas" y no te avalan las buenas críticas de los demás.

Eres (genéricamente) lo que muestras a los demás(para la sociedad),no siempre serás de agrado de todo el mundo,hasta que te de crédito tanta gente,que el que te critica mal,no lo haga o siga la corriente por miedo a sentirse desplazado socialmente o pase por un necio,lo que lo convertirá en un hipócrita.

monttse dijo...

Buena profesora pero ingenua por no comprobar los cuadernos de todos.

Que a mentir se aprende desde muy niño.

Y sobre esto de sentar catedra, yo le otorgo autoridad, tomo en consideración cualquier cosa que me digan ciertas personas pero normalmente son queridas o muy queridas por mi.

Después estan los que me caen bien, tambien pueden tener autoridad.

Pero un periodista, un escritor, un futbolista? que se yo de su moralidad real, de sus vicios y sus virtudes, de lo que le mueve realmente a decir lo que dice...

Es el afan por tener el favor del publico? es el dinero, la fama? o piensa de verdad asi?

monttse dijo...

Otra vez has cambiado el titulo del blog? ^__^ trabajos, esfuerzos y venturas?

Que titulos mas largos estas poniendo, no? :)

The flying penguin dijo...

Aplicando lo que dice Carlos, te dire que con post como este, nadie te criticara en tu blog.
Vaya pedazo de entrada, un placer leer.

The flying penguin dijo...

Por cierto, que el problema tambien surge cuando un hijo de puta posee el auctoritas. Todavia me acuerdo yo de hace años de una compañera de trabajo. Era la menos brillante en mi opinion, pero mantuvo un grupo de amistad de la que era ella lider, que tendia a machacar a los otros pobres compañeros de trabajo.
A veces casi pienso en las ventajas de una cultura que defiende el derecho individual y el espacio propio como la escandinava o la islandesa, aunque derribes el mito en numerosas ocasiones con tu blog.

Pilar dijo...

Muy bueno! y muy cierto...

Dashiell dijo...

Carlos, espectacular la frase de la mesa y Arturo.

Gracias Pilar Cata y B.

Monttse, Penguien y Ash, esa es una gran verdad, y si, hay un grave problema cuando la auctoritas recae en alguien que moralmente no la merece.

Anónimo dijo...

Es cosa mía o ha desaparecido una entrada?:roto2:

Antonio J. dijo...

Me ha gustado mucho tu historia, ademas de que me he sentido reflejado con el protagonista y nunca habia escuchado la palabra "Auctoria" cosa que he querido nombrar alguna vez jeje
Sigue escribiendo asi!

Dashiell dijo...

No correspondía con el tono del resto.

Gracias por el comentario Antonio.

Anónimo dijo...

Lo mejor que he leído en Internet en mucho tiempo.

Miguel dijo...

Felicidades por está entrada ha sido un placer leerla.

Miguel dijo...

Creo que se ha perdido el comentario que había hecho, bueno da igual, solo quería decir que me ha gustado mucho esta entrada.

Anónimo dijo...

La cantidad de castigos que no habré hecho yo.

Mark dijo...

La historia es muy padre!

Mark dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mark dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Lucia dijo...

Me he sentido identificada con el niño que no hacia los deberes. Como era una de las que sacaba buenas notas ( sin estudiar apenas), parecia una niña bien y la profe conocia a mi padre, ella no se molestaba en ver mis cuadernos con ejercicios sin terminar.
Luego llegue al instituto y eso fue mi perdicion (socialmente hablando). Seria el karma que me estaba haciendo pagar.

Anónimo dijo...

No he entendido nada ni de nadie, alguien podia hacerme un resumen de 5 cuartillas.
Solo puedes ver el mundo atraves de tus ojos, luego viene tu mujer y te pone gafas, consultare con mi mujer haber si entiendo algo.

Anónimo dijo...

Sr Dashiell ,creo que el problema esta en el nº 23 ,Es el nº del niño o niña....,ahi necesitamos ayuda,creo que la profe debió ayudarte más .Desde mi punto de vista el nº 24 es el perfecto.Concluye todos los problemas...!Feliz Navidad ¡

Publicar un comentario