Estaba triste, solo quería sentarme en el dormitorio y aislar mi cuerpo del mundo.
Abrí una cerveza para hacer lo mismo con la mente.
Oscuridad total durante los escasos segundos en los que las pupilas no pueden seguir la velocidad de la luz, tras ello los muebles de la habitación van perfilando sus formas como en el revelado de una fotografía en blanco y negro.
Apoyo la espalda contra la pared y doy otro trago, esta vez hasta terminar con el contenido.
Cierro los ojos y me siento en el suelo, mi cabeza y espalda rebotan contra la pared al dejar caer hacia atrás su peso.
No hay mayor carga que la del vacío.
Abro de nuevo otra Heineken, el sonido de la lengüeta al chascar se asemeja al de la anilla de una granada.
Oigo unos nudillos que golpean contra la puerta de mi habitación.
No contesto pero alguien abre.
"Dashiell, ¿puedo hablar contigo?"
Rose trata de encender la luz pero la persuado de lo contrario, se que va a iniciar conmigo uno de sus soliloquios acerca de temas banales, no sabe que la detesto, que no soporto que acceda a la vivienda con la libertad que lo hace, sólo confunde mi falta de respuestas con la voluntad de escucharla, sólo confunde el asco con la empatía.
Pero estoy triste, jodido.
No quiero dar excusas para echarla.
"Dashiell, vengo a despedirme, ya sabes que no me va bien con Martin, mañana voy a dejarle una carta en su habitación explicándole que no quiero verle más, que me hace daño"
Lo poco que queda de mi alma se ríe a carcajadas ante esa treta de quinceañero pero no puedo más que bajar la cabeza.
"Me parece muy buena idea Rose" digo con el paternalismo cínico con el que se trata a alguien a quien no se respeta.
Intenta buscar mi cara en la oscuridad, sus ojos aun no se han amoldado, no puede ver mi sonrisa triste aunque yo si veo su mueca desencajada.
"Eso era todo Dashiell, siento haberte molestado" Rose camina hacia la puerta aguantándose las lágrimas.
"No lo hagas" le digo antes de que desaparezca.
"¿El qué?"
"No escribas esa carta"
Dejo rebotar de nuevo mi cabeza contra la pared.
"No la escribes para alejarte, lo haces sólo para tener la esperanza de que él te diga que no te vayas...."
Levanta la mano y se la lleva a la boca.
"Necesito decírselo, necesito acabar con esto y que lo sepa"
"Tú no quieres que acabe, quieres que sienta miedo a perderte"
Rose vuelve sobre sus pasos y se coloca en el suelo junto a mí.
"¿Qué puedo hacer?"
"No le veas.... no le llames, pero de verdad, sin avisos, sin excusas"
"¿Volverá entonces?"
Bajo la cabeza y muevo la mano en el aire.
"No lo sé..."
Nos quedamos callados, el silencio nos une en la oscuridad.
"Si pienso en todo el tiempo que hemos pasado juntos, en lo que hemos superado..."
Continúa con un hilo de voz.
"...No puedo...la idea de que todo termine me hace mucho daño... nuestro esfuerzo no habría servido para nada......"
Repite.
"...No habría servido para nada"
"Humillarte no será la solución, nunca lo es. Cada vez que cojas el teléfono cuando te llama aún sabiendo que no debes hacerlo vas a hundirte un poco más, cada vez que aceptes verle a pesar de que intuyes que sólo quiere acostarse contigo porque eres el segundo plato, te seguirás hundiendo.
Si vives de las sobras todos te tratarán como a un perro o a un mendigo...."
Cojo la cerveza del parqué pero soy incapaz de llevármela a la boca.
"No sabes lo duro que es eso...son los pocos momentos que puedo ser feliz, cuando estoy con él"
Cierro los párpados.
"Eres mayor de edad, toma tus propias decisiones"
"Ojala todo fuera más fácil" dice levantándose.
Sus pies descalzos desaparecen del dormitorio y la escucho tratando de atarse las botas en el recibidor.
Pasé los dos días siguientes encerrado en mi habitación, deseando que el lunes llegase para volver a ejecutar día a día un trabajo que mantuviese mi cerebro ocupado.
Rose dejó de visitar el apartamento y tras unas semanas incluso eché de menos el tedio que me causaba.
Cogí el móvil y llamé a su ex-novio.
"Hola Martin"
"Hey Dashiell, ¿Qué es de tu vida?"
Tras cinco minutos de conversación estimé que era el momento adecuado de hablar de la irlandesa.
"Martin, ¿Qué vas a hacer con Rose?"
"No lo sé... ahora estamos bien, más tranquilos, ella por su lado y yo por el mío, follamos cuando nos apetece y cada uno a su casa"
"¿Aún quedas con ella?"
"Claro, ayer la llamé y dormimos juntos...¿Crees que hice mal?"
"Ni idea...yo en eso no me meto...quién cojones soy yo para hacerlo...."
"Le va la marcha, Dash, te lo digo yo"
"Claro" dije antes de despedirme y colgar.
Volví a apagar la luz como cada día.
"Acabarás mal, retrasada" pensé "acabarás mal"