El país olvidado: una historia de democracia contra deuda

Hoy es un hecho olvidado pero  la crisis de deuda más extraordinaria de la historia no se dio en Latinoamérica, tampoco en Europa o Asia, ocurrió en un país anglosajón, un país que ya no existe habitado por irlandeses y británicos en el que la democracia y los acreedores se enfrentaron en un conflicto dramático que desembocó en una solución sin precedentes.

Newfoundland (Terranova) había arranacado de Londres un sistema de autogobierno amplísimo en 1855, lo consiguió antes que Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia o Malta y su Parlamento se convirtió en el segundo más antiguo del imperio Británico después del de Wenstmister. En 1907 dejó de ser una colonia y alcanzó el estado de "dominio" lo que equivalía en la práctica a la independencia aunque quedando ciertos vínculos con la metrópoli (especialmente la corona).

Tras el fin de la primera Guerra Mundial el país ejecutó un importante plan de infraestructuras, en concreto carreteras y mejoras en los ferrocarriles lo que unido al esfuerzo financiero realizado durante la contienda dejó al país fuertemente endeudado, tanto era así, que al estallar la crisis de 1929 Terranova se encontraba en una posición delicadísima, mucho peor que el resto de naciones ya que unía a las consecuencias de La gran depresión sus propios problemas internos consistentes en:

¿Quién maneja el cotarro en España?

Uno de los principios fundamentales que definen la salud de una democracia es la división de poderes, el poder judicial, el legislativo, el ejecutivo e incluso el periódistico deberían de ser independientes de los demás.
Pero siguiendo a los clásicos ¿Qué ocurre con el dinero? ¿Cuál es la relación de los organismos que tienen el control de la liquidez con el poder político? Solo son necesarias unas pinceladas para comprobar quién manda de verdad:

a) Caixa Galicia condonó en 1996 una deuda de 1'7 millones de euros al PP y Caja Granada perdonó a la división regional del mismo partido 180.000 euros tras abonar solo 6.000.
Treinta millones de las antiguas pesetas es una cantidad similar a lo que puede suponer el montante de la hipoteca de un ciudadano medio para la adquisición de un piso en una ciudad pequeña ¿Hay alguien al que su entidad bancaria le haya permitido cancelar su prestamo pagando solo 6.000 de los 180.000?

La primera vez que España hizo entrar a Europa en suspensión de pagos

En 1557 Felipe II, rey de España, tomaba una decisión que hacía entrar en shock a toda Europa: el mandatario había decidido no pagar a los acreedores extranjeros la astronómica deuda acumulada por su padre el emperador Carlos I. Lo que sigue es una sucesión de hechos que guarda sospechosas semejanzas con las caídas de Grecia e Irlanda así como el "acoso" actual de los mercados contra España.

Las noticias sobre la quiebra hispana llegaron pocos días después a las casas reales de Portugal, Francia, Austria e Inglaterra así como a los oídos del prestamista más importante del emperador español, el jefe de la familia Fugger, que de la noche a la mañana pasaba a descubrir que se encontraba en la ruina.

Ante esos hechos los acreedores del rey de Francia entraron en pánico, las dudas eran lógicas ¿Si el emperador de la primera potencia militar del mundo se declaraba insolvente qué impedía al rey galo hacer lo propio? Debido al miedo y la confusión el monarca francés vio como le resultaba imposible encontrar a alguien en el extranjero que pudiera comprarle su deuda, era, por tanto, una situación delicada que de sostenerse en el tiempo llevaría a la ruina a las finanzas francesas. En ese estado de cosas tranquilizar a los "mercados" se convirtió en un objetivo prioritario, para conseguirlo el rey Enrique II intentó remarcar dos puntos:

El insólito modelo de convivencia lingüística en Finlandia

Finlandia sufrió en la primera mitad del s. XX fuertes tensiones entre las diferentes comunidades del país con idiomas nativos distintos: lapones en el norte cuya lengua está lejanamente emparentada con el suomi ,suecoparlantes en la costa oeste, una región que representa el 5% de los ciudadanos de Finlandia y multitud de dialectos del finés a lo largo de toda la geografía de la nación. Este es el insólito modelo de convivencia lingüística resultante:

PRIMERO: La Carta Magna establece que los idiomas oficiales del país son el sueco y el suomi mientras que los derechos lingüísticos de los lapones se desarrollan en una ley diferente. El que el país se defina como bilingüe lleva aparejadas una serie de importantes consecuencias, como por ejemplo, que exista un canal de televisión en sueco a nivel nacional o que el himno pueda cantarse en todas las lenguas.

SEGUNDO: A excepción de en el archipiélago de Ahvenanmaa  no existe una regulación idiomática distinta dependiendo de las diferentes regiones, los municipios se clasifican en bilingües o monolingües atendiendo a criterios poblacionales, en ese estado de cosas cualquier ciudad en la que al menos un 8% de sus habitantes tenga como idioma nativo el sueco o el finés se considera a todos los efectos como bilingüe y mantiene esa categoría hasta que ese porcentaje no se reduzca por debajo del 6% en los registros (actualizados cada 10 años).

TERCERO:  En los municipios bilingües existe la obligación de que todas las comunicaciones oficiales se realicen en ambas lenguas así como criterios más exigentes a la hora de facilitar el contacto con el ciudadano
tanto en una como en otra. Las ciudades monolingües, en cambio, solo tienen la obligación de
garantizar el derecho individual a poder ser atendido en la lengua minoritaria al acudir a las
administraciones públicas locales.
Trasladado el ejemplo a España vendría a significar que un pueblo de la provincia de Guipúzcoa considerado bilingüe habría de publicar todos los documentos oficiales en ambas lenguas así como atender en euskera y castellano a los vecinos, mientras que en una ciudad de la provincia de Jaén solo existiría la obligación de que alguien en el ayuntamiento dominase el vasco (o el catalán) como para poder resolver las dudas de cualquiera que se presente hablando ese idioma.

Los cadáveres en el armario

Abraham siempre llegaba al colegio quince minutos antes de que terminaran las clases, aparcaba el coche cerca del edificio y se dirigía hacia la puerta con uno de los libros de la universidad bajo el brazo. Cuando el timbre sonaba la acera se convertía en un caos de niños revoloteando alrededor de sus madres entre risas y gritos de felicidad, Abraham recogía a su hermano pequeño y escuchaba atentamente todas las hazañas que había logrado: tres goles en el recreo, un sobresaliente en matemáticas, dos peleas ganadas... ambos estaban  unidos y el hecho de que sus padres trabajasen tanto no hacía más que incrementar ese vínculo.

Pero aquel día ocurrió algo.

El español que quedó atrapado en Dinamarca

Marzo del año 1808, trece mil soldados españoles llegan a Jutlandia al mando del Marqués de la Romana, forman parte de un ejercito hispanofrancés que va a apoyar a los daneses en su intento de invasión de Suecia. Una invasión que nunca llega a producirse dado que el 2 de mayo España se rebela contra Napoleón y las tropas acantonadas en Dinamarca abandonan el país con el apoyo inglés. Pero un soldado español queda atrás, aislado en Fionia, sin dinero, nociones del idioma local y en medio de un país extraño y una Europa en guerra.

Se trataba de Isidoro Panduro, un húsar del ejército nacido en Alcázar de San Juan que, como consecuencia de un accidente, se había fracturado la pierna derecha. 

La historia del español convaleciente en la campiña danesa causó un gran impacto en la zona y tras recuperarse de sus heridas pudo conseguir una carta de recomendación de un ex-militar danés al que le había impactado el carácter del húsar y su fuerte sentido del honor. Panduro era huérfano, sus padres habían muerto tras una explosión en la fábrica de pólvora donde trabajaban y él había quedado al cargo de su hermano pequeño al que tuvo que mantener y educar aunque también el fuera un niño. Ese hecho había forjado y endurecido la personalidad del joven español.

Extraños

La vi dejar su bicicleta junto a la entrada y dirigirse hasta el mostrador de la cafetería.

"Quisiera una taza de chocolate y poder hablar con alguien" dijo la chica al dueño.

"¿Hablar?" respondió extrañado el tipo.

"Solo si no es mucha molestia. Me siento triste"

Bajé, sorprendido, la pantalla del portátil y conduje la vista hasta el propietario, el hombre dibujó una sonrisa sincera e hizo un gesto circular en el aire para disminuir el nerviosismo de la chica.

"Por supuesto, es usted bienvenida, será un placer para mí que charlemos juntos"

La treintañera tomó asiento en la mesa contigua a la mía. Me fijé en sus ojeras, anchas y profundas, la marca de puñetazo que deja un insomnio atroz y constante.

El dueño de la cafeteria acabó de preparar velozmente el pedido y lo dejó con cuidado junto a la chica, ella hizo un movimiento con la cuchara y probó un poco.

"Está bueno" dijo con una sonrisa muerta "no debería tomarlo, tiene muchas calorías, pero lo necesito"

El dueño, un hombre de aspecto turco o griego y expresión bonachona, se quedó callado tratando amablemente de escuchar.

"No se qué ocurre pero me siento triste"

La chica se interrumpió a si misma para dar un sorbo a la taza, el hombre continuó en silencio.

"Está bueno, se lo agradezco, es así como me gusta, en Hungría tomaba mucho cundo era pequeña"

"¿Eres de Budapest?"

"No, soy de un pueblo cerca de la frontera, es un lugar muy bonito, aunque la capital lo es más ¿Conoce mi país? "

El propietario negó con la cabeza.

"¿Lo echas de menos?"

La chica dió otro sorbo.

"Si, toda mi familia y mis amigos están en Hungría...en Finlandia no conozco a nadie y tampoco hablo el idioma, me siento completamente perdida. No se qué hacer ni a dónde ir, a veces camino por la calle como un gato, voy por la acera pero no hay un lugar concreto al que me dirija, solo avanzo sin dirección..."

Miré de nuevo la pantalla del ordenador portátil, la sinceridad ingenua e incontestable de la chica húngara había contagiado al dueño de la cafetería.

Tras unos minutos de charla pude ver de soslayo un pequeño abrazo.

Los dos se levantaron para despedirse.

"¿Cuánto le debo por el chocolate?" dijo la treintañera

El hombre negó con las manos.

"Invita la casa, me ha encantado hablar con usted" dijo.

La chica tomó el bolso, su chaqueta y se anudó la bufanda.

"Me siento mejor ahora, el chocolate me da alegría"

El dueño sonrió.

"A mi también"

Así lucha Finlandia contra la corrupción (y no lo hace España)

Finlandia ha sido reconocida internacionalmente como la nación menos corrupta del planeta, una parte de ese logro recae en la estricta moralidad imperante en el país, a pesar de ello, y para facilitar la transparencia, también cuenta con un conjunto de principios enfocados a evitar el abuso de poder y que son insólitos en la cultura española. Esta es la manera con la que Finlandia lucha contra la corrupción:

PRIMERO: En Finlandia cualquier compra que realicen las Administraciones Públicas, desde un edificio hasta un bolígrafo, ha de estar ejecutada a precios de mercado e incluir, necesariamente, tres ofertas de proveedores distintos, para poder elegir la más baja. No es legal, admisible ni justificable el pago de 100 euros por un cartucho de impresora o de 1000 por una silla aunque las facturas sean correctas. Ejemplos ambos acaecidos en España y que la justicia no pudo castigar.

SEGUNDO: Principio de transparencia total de las Administraciones públicas. Cualquier decisión tomada por un funcionario público dentro del desempeño de su profesión (excepto las relacionadas con la seguridad) puede ser conocida por el resto de ciudadanos. Nadie puede negarse a satisfacer las necesidades de información no solo de los periodistas sino de los votantes. Debido a ello actuaciones contra esa norma (como ésta) son no solo contrarias a la ética sino ilegales.

TERCERO: Principio de transparencia total en las cuentas de los ciudadanos. Los fineses pueden saber cuales son los ingresos declarados de todos los residentes en el país, ya se trate de una persona que cobre el desempleo, del artista de mayor éxito de la nación o del CEO de Nokia.
El equivalente peninsular permitiría conocer las cuentas no solo empresariales sino personales de Emilio Botín, Arturo Pérez Reverte, Felipe González, José María Aznar, Adolfo Domínguez o cada uno de los vecinos de Madrid.

CUARTO: Ausencia de alcaldes: El gobierno de los municipios en Finlandia recae en "City managers", es decir, en funcionarios públicos con experiencia en la administración de entidades de esa índole. Así pues el ciudadano puede distinguir con claridad que la persona al mando es alguien supeditado a los votantes y que puede ser despedido o reemplazado por el Consejo municipal (el órgano elegido en las urnas y que ostenta la soberanía popular). Helsinki es la excepción a este modelo.

QUINTO: Ausencia de cargos de designación política: En Finlandia los secretarios de Estado son funcionarios de carrera que alcanzan el puesto superando pruebas objetivas en lugar de por designación partitocrática. En 2005 se realiza una remodelación del sistema para permitir a las organizaciones políticas el poder elegir a los Secretarios de Estado, aun así muchos de ellos siguen siendo en la actualidad trabajadores públicos ascendidos por méritos propios.

SEXTO: Estructura de poder colegiada: La corrupción se extiende con mayor facilidad cuando el poder se concentra solo en un individuo, es por ello que en Finlandia se promueve la toma de decisiones mediante el debate y el consenso. Al igual que el órgano político principal de las ciudades es la Asamblea popular (el alcalde solo es un trabajador público) el Consejo de ministros tiene mayor capacidad de poder que el Presidente de la República.

SÉPTIMO: Principio de acceso libre al poder. La posibilidad de convertirse en un miembro de alto rango de la administración y los ministerios fineses no recae en una élite intelectual formada en Instituciones de enseñanza concretas (como en Francia) tampoco en personas que puedan atraer la inversión de diferentes empresas para sufragar sus campañas (ejemplo de Estados Unidos) o en ciudadanos adscritos a organizaciones políticas que ascienden por los méritos internos dentro de su partido (caso español). En Finlandia los puestos son cubiertos por funcionarios públicos (siguiendo un baremo meritocrático) y cuya carrera está abierta a todos los fineses. El país evita, por tanto, tener que acudir a un modelo como el de España dónde los cargos de libre designación del gobierno (elegidos ideológicamente) reciben 200.488 euros anuales y se multiplican de manera oscura por todas las administraciones.


OCTAVO:  Principio de proporcionalidad en el castigo. La cuantía de las multas por violar las normas suele ser proporcional a los ingresos de los individuos y las empresas. En 2001 Anssi Vanjoki, alto ejecutivo de Nokia, fue considerado culpable de conducción temeraria por romper los límites de velocidad a los mandos de su Harley Davidson imponiéndosele por ello una multa por el equivalente a 104.000 dólares de la época.  Este principio de proporcionalidad en el castigo, junto a la marca social que lleva el estar envuelto en un caso de corrupción, actúa de forma extremadamente disuasoria ante posibles tentaciones para cruzar el límite de la legalidad

"Ahorquen a todos los gitanos"

El primer Decreto Real que acredita la presencia de gitanos en Escandinavia data de 1637 y proviene de la corona sueca. En él se conminaba a las autoridades a ahorcar, sin juicio previo, a cualquier cíngaro que no hubiera abandonado el país antes del 8 de noviembre de 1638.
¿Cómo habían llegado los gitanos, pueblo nómada, a latitudes tan septentrionales dónde el no disponer de un hogar acondicionado para soportar el inverno equivale a poner la propia vida en peligro?

La primera referencia data de 1580, un grupo de gitanos establecidos en Inglaterra y Escocia fueron deportados a Noruega como castigo por su comportamiento asocial, presumiblemente de allí fueron expulsados a Suecia que, a su vez,  para solucionar el problema, decidió enviarlos a su colonia del este, una región boscosa y semideshabitada, en contacto con el imperio ruso: Finlandia.

En 1748 la corona sueca establece una nueva ley en la que se dicta que la nación no puede seguir siendo un país para gitanos y en 1812 se determina que se deniegue el acceso a cualquier cíngaro que intente llegar a suelo nórdico aún a pesar de que presente un pasaporte legal.

A principios del s. XVIII los suecos siguieron trasladando gitanos a Finlandia con la esperanza de que estos cruzaran la frontera y se estableciesen en Rusia. Cómo última solución la corona dictamina que se intente asimilar a las poblaciones romaníes que hubiesen nacido en Suecia.

"Sarkozy si que tiene huevos" exclama la voz al otro lado del teléfono "ese si que va a solucionar el problema de los putos gitanos en Francia no como aquí, si de mi dependiera los metía en un barco y los enviaba al polo norte"

"Claro" contesto "eso lo soluciona todo"

"Muerto el perro muerta la rabia, lo que nunca se ha hecho"

"Ya, lo que nunca se ha hecho"

Fotografías de las trincheras de Raatentie


La desoladora carretera de Raaten, en 2010


Carretera de Raaten en dicembre de 1939, la calzada es una hilera interminable de tanques destruidos y soldados muertos.


Entrada a las cámaras del subsuelo dónde las tropas finlandesas se protegían del frío.


Respiradero de los dormitorios.


Raaten tras el fin de la batalla, los motores de los tanques no destruidos acabaron partiéndose por el frío extremo.


Bifurcación dónde se unen los caminos subterráneos y las trincheras de defensa.

Punset, el principio de Turing y la vida eterna

La física cuántica y el Principio de Turing sugieren la vida eterna. Esa era una de las afirmaciones centrales que podían inferirse de la lectura de un libro de pseudociencia escito por Frank Tipler llamado "La física de la inmortalidad", una obra abiertamente criticada por sus monstruosas extrapolaciones y su forma de "castillo de conjeturas" en el que se intentaba probar de una forma científica la existencia de Dios.

David Deutsch, pionero de la computación cuántica y miembro de la Royal society ofrece, sin embargo, una explicación razonable sobre la posibilidad de que un ordenador con una capacidad de cáculo y memoria infinitas llegue a existir, las consecuencias de un hecho de ese calibre exceden el campo de la ciencia para adentrarse en el de la filosofía puesto que cualquier ser que jamás haya existido podría ser emulado en un entorno virtual lo que en la práctica, si la reconstrucción es exacta, equivale por completo a una vuelta a la vida.

Para comprender estas afirmaciones conviene leer la interesantísima entrevista de Eduardo Punset a Frank Tipler (que, a pesar de basar sus teorías en meras conjeturas llenas de contradicciones es la matriz sobre la que Deutsch formula las suyas con posterioridad)

Tipler: Si Dios existe debe ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Si la ciencia no lo encuentra, simplemente no existe y la religión no tiene nigún papel.
 
Punset: En realidad, tú tienes una forma científica maravillosa de decir esto, tú dices algo así como -y corrígeme si estoy equivocado- "el universo es todo lo que existe en la realidad" Por lo tanto, si Dios existe, debe estar comprendido en este Universo o ser parte de esta realidad"
 
Tipler: Debe de ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Debe ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Esto es lo que concierne a los físicos. La naturaleza del Universo.
Por tanto si Dios existe tiene que ser un físico el que lo descubra. De hecho, lo que sostengo haber demostrado en mi libro es lo que la Física nos dice. Definltivamente, DIOS EXISTE, Y que nos ama a todos, y que un día nos resucitará a todos para vivir eternamente. Se puede demostrar directamente de las leyes de la Física.

Punset ¿Crees que alguna vez, en el futuro muy lejano, seremos capaces, a
través de la realidad virtual, de replicar o emular, a partir de un ordenador, cualquier fecha del pasado?


'En efecto. Así es como funciona la RESURRECIÓN. Todo es una cuestión científica. Ho hay ningún componente místico. Todo es ciencia pura y dura. Lo que sucede es que las leyes de la Física nos dicen que un día, nuestros decendientes se expandirán desde este planeta y acabarán tomando el Universo entero. De esta forma la vida se convertirá en OMNIPRESENTE (presente en todas partes). Y al tiempo que el Universo evoluciona hacia su estado último, el
conocimiento en el Universo se incrementará sin límites, llegando a ser, literaImente , infinito al final del tiempo. todo lo que se pueda saber al final del tiempo se sabrá. La vida al final del
tiempo llegará OMNISCIENTE y también todo el poder que hay en el Universo. Todas las fuentes de energía se utilizarán. La cantidad de energía que se utlizará será, literalmente, Infinita al final del tiempo. Por lo tanto, al final del tiempo, la vida será OMNIPOTENTE. Así es, en otras palabras, lo que tenemos al final del tiempo. Inexorablemente nos lleva a la conclusión de que la
vida, al final del tiempo, es OMNIPOTENTE, OMNIPRESENTE, OMNISCIENTE, que son los atributos clásicos de Dios. Esta es la razón por Ia que yo Identifico el final del tiempo con Dios."


Punset: Por lo tanto, no hay ningún problema con la RESURRECIÓN DE LOS MUERTOS.

Tipler: Exacto.

Punset: ¿Poseeremos el conocimiento?
  
Tipler: "No el conocimiento, sino infomación codificada en alguna parte. Normalmente pensamos que el conocimiento está codificado en el cerebro. Si el conocimiento aumenta hasta el infinito, esto quiere decir que la capacidad de los ordenadores debe incrementarse hasta el infinito. De hecho, las leyes de la Física dicen que lo tienen que hacer.

Punset: ¿Donde se almacena todo este conocimiento? Dese luego, no lo podemos almacenar en nuestro ordenador de aquí.

Anexo a "El principio de Turing de computación sugiere la vida eterna"

Indíce:

  • La Tesis de Church-Turing 
  • Último capítulo de "The fabric of reality" (David Deutsch)
  • Respuestas de Frank Tipler a las críticas de David Deutsch. 
  • Entrevista de Piergiorgio Oddifreddi (Departamento de Lógica matemática de la Universidad de Tutín) a Frank Tipler.
  • Entrevista de Eduardo Punset a David Deutsch.

Imágenes de Rusia y vuelta a Finlandia

Esculturas atrapadas en la escarcha.


Patos en la laguna, nadan tratando de evitar las primeras placas de hielo que el frío hace surgir sobre la superficie.


 La globalización era esto.


Edificio de correos en la aldea de Lietmajärvi.


Las aldeas (En Rusia parte IV)

Tras pernoctar dos noches en una cabaña abandonamos Kostamus y nos dirijimos a las aldeas del interior.
La carretera estaba en tan deplorables condiciones que el todoterreno se debatía de arriba a abajo y de derecha a izquierda como una embarcación a punto de zozobrar. Nuestras cuerpos rebotaban dentro del habitáculo hasta que un enorme bache hizo que mi cabeza acabara golpeando la parte interior del techo. Hilkka decidió disminuir la velocidad aun más para no quebrar la suspensión.
El resto de automóviles conducían por ambos lados de la calzada serpenteando entre los agujeros como infantería a través de unas alambradas. No había normas de tráfico ni código de circulación que valiese en medio de ese campo minado.

Había algo grandioso, por otra parte, en el hecho de conducir por Rusia: la reformulación de las escalas, el pálpito de sentirse un mero insecto entre las inacabables arboledas y la magnitud de los ríos, entre las colinas milenarias y los grupos de ciervos salvajes.

¡Qué importaban la política, la religión o los ideales en ese entorno duro genuino y ajeno, qué importaban las hipotecas, lo que los vecinos pudiesen pensar de tí o las tribulaciones laborales, qué importaban las pérdidas de tu compañía, el hambre en el mundo o las desgracias amorosas!

Llegamos a la aldea, un ruso cortaba bloques de pino con un hacha mientras que en la propiedad contigua una joven rubia ordeñaba a su única ternera. No había nada en sus ojos grisáceos que denotase una mayor tristeza que en los de cualquier ingeniero que yo pudiera haber conocido. Cuando inviertes el ochenta por ciento de tus energías en sobrevivir el coste de las gilipolleces se equilibra con el de su importancia. Tal vez en Moscú, Helsinki, Madrid o Dublín la ansiedad por no pagar la hipoteca pueda llevar al suicidio, tal vez en Melbourne, Nueva York o Barcelona sea completamente lógico pasar una noche a la intemperie para adquirir el nuevo producto de Apple, tal vez en Tokio, Reykjavík o San Petersburgo una camiseta con letras diferentes pueda cobrarse a precios de rubíes.

En el bosque vacío nadie invierte sus energías en satisfacer a los demás.

Fotografías de la Rusia profunda

         Cabra paseando apaciblemente en libertad por las calles de Lietmajärvi (Carelia rusa)


El telón de acero (en Rusia parte II)

Entre el punto de control fronterizo finlandés y el ruso podía apreciarse una línea de bosque talado que se perdía a ambos extremos del horizonte.

"Esta es la mayor superficie deforestada de Europa por razones militares" dijo Hilkka "se extiende por cientos de kilómetros desde Ladoga hasta la tundra del ártico, para los soviéticos la frontera con Escandinavia fue culturalmente la más peligrosa dado que era la única en contacto directo con los países capitalistas"

Me quedé mirando esa muralla transparente con cercas electrificadas, había algo terriblemente lúgubre y oscuro en ella.

Al otro lado se levantaba un tercer control, una mujer soldado rusa hacía esperar en su caseta acristalada a los visitantes, cuando lo estimó oportuno salió de su caja de madera y vidrio y comprobó los pasaportes, el mío, de nuevo, fue objeto de una especial revisión.

Hilkka arrancó otra vez el coche tras el permiso de la oficial y nos adentramos en Rusia. La finlandesa condujo durante cinco kilómetros en los que no pudo observarse ninguna construcción excepto un gris y demencial colegio con vallas de madera y alambres de espino, al igual que la línea deforestada tenía un carácter siniestro que provenía de su intención: parecía pretender convertirse no tanto en un mecanismo de defensa como en una herramienta para evitar la huida.

A los diez kilómetros un viejo soldado apareció en la mediana de la carretera, era el último control. Después de vencerlo Saara empezó a diseccionar la frontera otra vez:

"En esta parte de Rusia no puede construirse debido al riesgo occidental, ningún ciudadano del país está habilitado para levantar una casa, residir en la zona o permanecer en ella sin un permiso especial del ministerio, el colegio que hemos visto tiene detrás algunas viviendas donde pernoctan los soldados que trabajan en la frontera, son los únicos que pueden circular libremente en esta zona de 10 kilómetros que separa Rusia y Finlandia"

Llegamos a Kostamus media hora después, se trataba de la mayor ciudad de la Carelia ex-soviética con 35.000 habitantes, había sido construida en el medio de la nada para aprovechar los recursos mineros de la zona y allí había sido transferida proveniente de Ucrania, Kazakstán y Bielorrusia la mayoría de su actual población.

Todo era gris, las nubes parecían aglutinaciones de mercurio que pugnaban para no despeñarse, goteando, de un cielo que se desmoronaba, los edificios, decantaciones cálcicas, espeleotemas sin líneas curvas con la palidez mortecina de lo que terminó.
Las calles estaban tiznadas con decenas de puestos de pan, tabaco y periódicos ubicados entre viejos Ladas semiderruídos de motores asmáticos, mientras que los ciudadanos se movían con rapidez por las aceras perleadas de derrumbe y suciedad. A diferencia de los islandeses los rusos mostraban ajetreo por las calles otorgándole a la ciudad una vida aparente de la que Reykjavík escaseaba.
Las carnicerías, oscuras y personales, mostraban las cabezas de los cerdos, resecas y amarillentas ante los ojos de los compradores, los ultramarinos demandaban por sus productos precios similares a los de España para una población que subsistía con el equivalente a 200 euros al mes, las tiendas de moda eran microbazares de productos chinos y ropa falsificada mientras que la gente se movía charlando con gesto adusto y tono suave. Las caras sugerían la mezcla de procedencias: rastros eslavos, ojos asiáticos, tonos armenios...los hombres tenían una marcada pose de dureza y las mujeres se retocaban el maquillaje tratando de sacar la mayor feminidad posible de sus rasgos circulares...

Un entorno que parecía salir de algo sin conocer a qué lugar se dirigía y en el que los coches de lujo se emboscaban entre los arbustos de la pobreza.

"¿Habías visto algo así alguna vez?" Preguntó Hilkka.

Miré de nuevo alrededor.

"Sí" dije "es España"

"España hace 25 años" repetí.

Adentrándose en Rusia

La oficina del paso fronterizo era gris. En la cola solo había algunas mujeres con sus pasaportes abiertos y el pulgar clavado en la hoja de su foto.

"Van a exigir que nos identifiquemos cuatro veces, este lugar es poco transitado pero aún con ello si los oficiales deciden que van a revisar hasta el último detalle nos pueden mantener en la frontera durante horas...." dijo Saara  delante de mi y sin girar la cabeza.

"Ya veo"

"¿Habías estado en Rusia antes?" ¿Moscú, quizás San Petersburgo?" dijo en voz baja

"No"

"Entonces va a ser toda una experiencia para tí, este no es el lugar que visitan los turistas, es el país real y créeme, está muy lejos de lo que un europeo haya podido experimentar en su continente"

Esperamos en la cola en silencio hasta que llegó el turno de Hilkka, fue rápido, también con Saara, que tras separarse de mi en la línea pudo superar el control en unos instantes.
Llegó mi turno, entregué el pasaporte a la mujer soldado de expresión ininmutable y permanecí de pie frente al cristal. La chica tenía una mirada sin rastros de calidez y una patente economía militar de gestos.

Al poner sus ojos en la cubierta dónde figuraba mi nacionalidad sus cejas se arquearon de forma ostensible.

                                                        "UNIÓN EUROPEA"
                                "ESPAÑA"


Karelia solo era cruzada por rusos en busca de empleo y algún grupo de finlandeses tratando de conseguir alcohol barato. Qué hacía un español allí, intentando adentrarse en una de las zonas más pobres del país           ex-comunista fue algo demasiado extraño para la oficial.
La chica revisó todas las medidas de seguridad del documento, también los datos de mi visa y el folleto en el que explicaba las razones por las que quería entrar en el país.
Tras cinco minutos abandonó la caseta acristalada y desapareció con mi pasaporte.
Perdí la noción del tiempo hasta que regresó con una hoja en blanco, tras garabatear en ella unos guarismos de la pantalla del ordenador levantó el teléfono y comunicó algo, la voz al otro lado del hilo la hizo asentir.
La soldado colgó y después de mirarme con disimulada sorpresa puso el pasaporte en el hueco del cristal.


Lo cogí y abandoné la oficina.


Al otro lado del paso fronterizo esperaba el coche con Hilkka y Saara.


"Ahora podemos entrar en Rusia" dije


"Por supuesto, solo debemos superar otros tres puntos de identificación"

La lección de un niño de nueve años a la ministra de cultura

Juho, el padre de Saara, era granjero.

No tenía nada que hacer así que me ofrecí a ayudarle con sus tareas.

Elegí una ushanka con orejeras del armario, guantes, un mono grueso y botas con el interior peludo, mientras me las calzaba miré por la ventana, había una gran lago en el extremo opuesto de la campiña que rodeaba la vivienda y el establo.
Salí a la pradera y Juho me indicó que le esperase al otro lado de la granja, más allá de los terneros que pastaban libremente dentro del cercado.

Para que los animales no escapasen, los postes unidos con cables que marcaban la propiedad estaban electrificados, a fin de no recibir una descarga empecé a gatear para superarlos.
Había cuatro terneros en el centro de la enorme pradera de Juho, pastaban apaciblemente mirando hacia la  laguna, mugiendo bajo el sol. Caminé hacía allí, los animales permanecían a unos 200  metros, prácticamente a mitad de camino del lugar al que tenía que dirigirme. Los miré interesado mientras avanzaba entre la hierba de un color verde brillante, casi irreal.

Cambié ligeramente el rumbo y decidí acariciar al ternero que estaba más cerca, a pesar de encontrarse mirando hacia el lado opuesto notó mi presencia con rapidez y se giró para observarme. Lo hizo fijamente y sin dejar de comer.

Decidí caminar lentamente para no asustarle. En lugar de eso los otros tres se acercaron colocándose junto a él. Ahora que estaban más cerca no parecían tan pequeños, de hecho eran grandes del carajo, como cuatro nubarrones sucios con patas. Uno meó con firmeza clavando sus ojos en los míos, no lo hizo por miedo, fue una señal de autoafirmación. Decidí detenerme para poco después empezar a retroceder con lentitud.

Ellos se acercaron al mismo ritmo que yo me alejaba. Presté atención a sus cuerpos, las reses, aunque jóvenes, pesaban 250 o 300 kilos, parecían más cercanos a un anuncio televisivo de chocolates que a sus parientes de la península.

Me detuve. Los terneros hicieron lo mismo. Empecé de nuevo a moverme. Los reses trotaron también, esta vez más rápido, acechándome. Al ver su ritmo aumenté la velocidad.

La suya se fue al máximo, habían entrado en una cadencia de galope con los cuernos bajados.

Di un grito y tras aturullarme con una piedra aceleré dándolo todo, mirando atrás como un fugitivo, las orejeras del gorro me rebotaban contra las mejillas zancada a zancada.

Análisis del Estado del bienestar finlandés (y de la posibilidad de aplicarlo en España)

Finlandia dispone, para muchos, del mejor y más completo Estado del bienestar del mundo.
El sistema educativo del país ha hecho que los alumnos finlandeses alcancen el primer puesto del informe PISA año tras año y las políticas de redistribución de la renta contribuyen a que el indice de pobreza sea el tercero más bajo de las Naciones Unidas. ¿Cómo funciona el Estado del bienestar en Finlandia? 

EDUCACIÓN:
  • Es obligatoria hasta los 16 años, hasta esa edad es gratuita la matriculación, los libros y la comida que se ofrece en los centros a los estudiantes.
  • Durante los tres años de instituto los alumnos pueden recibir revisiones médicas sin coste para sus familias, el resto de gastos siguen a cargo del Estado finlandés, incluido el almuerzo en los comedores, aunque a partir de este momento han de abonar los libros. A ello se une un sueldo de 246 euros mensuales por estudiar.
  • La educación a nivel universitario es gratuita, el alumno recibe 298 euros por parte del Estado cada mes como manutención y, además, un 80% del coste del alquiler para que se independice (hasta un máximo de 201'60 euros).
  • Los centros educativos disponen de un enfoque personalizado que hace hincapie en las necesidades tecnológicas del alumno y del país.
PRESTACIÓN POR DESEMPLEO:
  • En caso de que un trabajador sea despedido por su empresa aduciendo razones económicas, ésta deberá volver a contratarle cuando las susodichas cambien.
  • La prestación por desempleo en Finlandia está relacionada con el salario que se percibía antes de perder el trabajo y alcanza, en terminos medios el 85% de lo que se cobraba en caso de tratarse de una persona sin hijos, atendiendo al número de descendientes el porcentaje aumenta.
  • La prestación puede ser cobrada hasta un máximo de 500 días.
  • Es necesario cotizar 8 meses en caso de ser trabajador por cuenta ajena o un año y medio si se trata de un autónomo.
  • Pueden rechazarse ofertas de trabajo por un periodo de tres meses aduciendo razones vocacionales siempre y cuando sea presentado un título oficial que pruebe que el parado es capaz de realizar las tareas a las que aspira. Pasado ese periodo y en caso de rechazar ofertas de trabajo sin justificación adecuada se le podrá retirar la prestación.
  • La cantidad media que recibe un parado por parte de la seguridad social finlandesa en caso de haber tenido con anterioridad un empleo por el que percibía 1.500 euros mensuales es de 1.350.
FAMILIAS:
  •  180 días de baja maternal (o paternal) sufragada por el Estado vía impuestos y cotizaciones.
  •  La mujer debe tomar obligatoriamente los 105 primeros días después del parto, los 75 siguientes pueden ser disfrutados por el hombre.
  • La cantidad media a percibir es de 900 euros mensuales para las madres y 1440 para los varones.
  • Uno de los progenitores puede permanecer de baja hasta que el niño alcance los tres años, la empresa no podrá despedir al trabajador, debiéndole guardar el puesto, durante este periodo el empleado percibirá entre 63'04 y 300'01 euros por parte del Estado.
    SANIDAD:
                  a) De tipo general, el comprador abona el 58% del precio
    .             b) Para enfermedades crónicas (como el asma) el comprador abona el 28%
                  c) Para enfermedades crónicas de coste elevado (como el parkinson) el comprador abona solo
                      un  fijo de 3 euros.

    El país sin alma: cómo los nórdicos ven a España

    "Primero. Las jornadas de trabajo en España son demasiado largas.


    Segundo. En la península hace mucho frío dentro de las viviendas, no se entiende que estén tan mal acondicionadas a ese respecto y que la idea de calefacción consista en encender una estufa y estar pegado a ella tiritando todo el invierno porque la temperatura interior es la misma que en la calle.


    Tercero. A los españoles no les interesan los demás, critican mucho a Estados Unidos por su incultura pero si les preguntas algo de Finlandia no pueden nombrar nada del país, ni un monumento ni un personaje histórico. En apariencia los españoles son amables y tratan de interesarse por ti, pero todo es una mascarada, una especie de teatro social en el que está mal visto quedarse callado, hay que aparentar que a alguien le importa como le va al vecino cuando en realidad es algo que les resbala.


    Cuarto. Hay muy poca gente que tenga un buen nivel de inglés, incluso los jóvenes lo hablan mal, eso en cierta forma aisla al país desde un punto de vista social y económico porque vuelve mucho más complicados los intercambios de información.


    Quinto. España es el lugar al que emigran el resto de europeos cuando se jubilan.


    Sexto. Los españoles son muy nacionalistas, tratan de pretender que no es así, critican a su propio país y hasta lo califican de "el tercer mundo" cuando el nivel de vida es muy bueno pero si algún extranjero intenta hacer lo mismo en lugar de escucharle y tratar de entender sus razones le atacan inmediatamente.  Los españoles en el fondo tratan de conciliar dos actitudes opuestas: la de avergonzarse de su país y la de creer que su nación es la mejor del mundo. Ambas cosas son extrañas proviniendo de gente que nunca cambia de lugar de residencia, de hecho estoy sorprendida de que la mayoría de españoles que conozco jamás hayan viajado al extranjero pero se permitan la osadía de afirmar que sus platos son los mejores o  que otros países les llevan dos décadas de adelanto.


    Séptimo. Cuando los finlandeses queremos pasar vacaciones baratas viajamos a Canarias o a la Costa del sol. 


    Octavo. A pesar de sus defectos, los españoles son gente agradable y amistosa cuando se les conoce, también son ruidosos aunque me ha sorprendido que no haya tanta vida en la calle como pensaba antes de venir, de hecho la gente tampoco vuelve a casa para hacer la siesta a mediodía.


    Noveno. Las mujeres españolas son consideradas como peludas, en general todas las mediterráneas. En Finlandia existe una expresión tópica para denominarlas, se prodría traducir  al inglés como "manos de pelo". no me entiendas mal, no es que sean consideradas feas, es algo distinto. 
    Guste o no se trata de un cliché extendido.


    Décimo. España es un país que funciona bastante bien, por mi experiencia lo hace mejor que Italia o Grecia, es más ordenado y las infraestructuras mejores, el nivel de vida es parejo al del resto de naciones de Europa occidental. En el fondo España es un país sin alma"

    "¿Sin alma?" exclamé interrumpiendo su discurso, esa disección metódica de mi propio país que la habilidad  de Hilkka estaba ejecutando punto por punto yendo, inesperadamente, más allá de los tópicos.

    La finlandesa empezó a mover las manos para tratar de imprimir mayor potencia a sus palabras.

    "Sí, España no tiene alma. No es "different", Madrid me recuerda a muchas otras grandes ciudades. Cuando uno piensa en Grecia la identifica con la Acrópolis, Platón u Homero, si alguien trata de llevar a su mente un pensamiento sobre Italia acuden imágenes de la Roma imperial o el romanticismo de los canales de Venecia....pero si por el contrario se nombra a España lo que se asocia a ella son corridas de toros, flamenco, sangría... pero cuando te trasladas a la península acabas comprobando que casi nadie visita una plaza y mucho menos un tablao por lo que los supuestos valores identitarios y culturales del país en realidad no lo son.
    No existen. El alma que te han vendido del país no está"

    Sonreí.

    "Es cierto" dije "No está"

    "Tal vez nunca lo estuvo"

    Ingenieros informáticos como Homer Simpson

    Luis empezó a hablar del mundo de la informática mientras los cuatro cenábamos.

    "En mi empresa tenemos algún que otro tipo que ya sea por su incompetencia o por su vagancia se ha tirado ya dos años casi sin trabajar, y claro, a los demás nos toca hacer lo que ellos no hacen, de hecho hay una persona en concreto en mi grupo que aún no ha acabado una tarea que cuesta alrededor de una semana en realizarse, con decir que llevamos más de medio año en el proyecto..."

    Conocía lo suficiente del mundo de la informática para no creérmelo, años antes había descartado entrar en Coritel por las terribles condiciones de dureza, jornadas interminables y sueldos precarios que esa empresa y otras similares ofrecían.

    Cuando le dije que seguramente estaba exagerando Luis se rió.

    "Mira, si se pasa el filtro de las picadoras de carne y se llega a una compañía de gran tamaño con muchos proyectos y muchos grupos te aseguro que es así"

    "¿Y no se quejan los demás? ¿No les acaban despidiendo?" preguntó Ana.

    "En mi empresa, por ejemplo, los responsables de recursos humanos y los jefes de departamento no tienen el   suficiente nivel técnico como para diferenciar un ordenador de una Xbox360, sabrán de lo suyo, de psicología o materias económicas pero de informática nada de nada, y en cuanto a los compañeros, si no hay animadversión personal nadie va a quejarse de nadie, de hecho es todo lo contrario, muchos se tienen que quedar de todas formas hasta las 7, las 8 o las 10 en la oficina ya que está mal visto irse antes así que les importa muy poco si alguien en concreto es un incompetente o un vago porque saben que van a tener que permanecer en la mina si o si.

    "¿Pero os obligan a quedaros hasta las 10?" preguntó Ana de nuevo.

    "No es que obliguen, a veces es una especie de mascarada donde todo el mundo aparenta que está trabajando más que el resto para que en el futuro les asciendan, es como un gran teatro en el que el nivel de productividad a partir de las 6 de la tarde se va al carajo...en otras ocasiones es simplemente que la empresa fijó una fecha de entrega imposible para que el cliente prefiriese contratar sus servicios en lugar de los de la competencia y claro, luego toca las últimas semanas trabajar más, pero incluso entonces un vago o dos menos no van a solventar el problema. Al final es como una casa de citas donde cada una de las yemas de tus dedos es un ojete...."

    Diez millones de muertos

    Le ataron a un tronco para cortarle las manos pero esta vez en lugar de dos golpes secos de machete utilizarían algo más doloroso: salvajes y repetitivos reveses con las culatas de los rifles. Los primeros impactos rompen los huesos y los siguientes van abriendo la fractura hasta que solo queda cortar los vasos sanguíneos, los músculos y la piel.
    Una vez amputadas los soldados las introdujeron en la cesta llena de extremidades, debían llevarla al puesto de control donde el oficial les reclamaría las pruebas pertinentes del castigo a todos aquellos aldeanos que no habían conseguido reunir las cantidades de caucho exigidas.

    De la noche a la mañana se había convertido una región de dos millones de kilómetros cuadrados y habitada por centenares de etnias en un inmenso campo de concentración de características demoníacas donde cada existencia valía menos que el plomo de la bala que la segaba.

    Solo existía una premisa principal en ese universo enloquecido:

    Conseguir la mayor cantidad posible de materias primas con el mínimo coste.

    Para ello se fijaban unas cuotas de caucho, material que había alcanzado un precio altísimo debido a la demanda de la industria automovilística, que cada una de las aldeas del país debía proporcionar, ante esa ecuación solo quedaba resolver la última incógnita, conseguir que los 12 millones de habitantes de la región trabajasen quince horas al día a cambio de nada y que, además, para ahorrar en gastos, alimentaran a los miles de soldados y funcionarios que día a día los diezmaban.

    El gobernador y los comisionados de cada distrito aplicarían diferentes métodos para obligar a los nativos:
    Las mujeres y sus hijos pequeños eran secuestrados y recluidos en campamentos aduciendo cualquier excusa y se fijaba una pena en caucho que sus maridos debían satisfacer para poder verlos de nuevo, algo que raramente ocurriría puesto que apenas eran alimentados durante su confinamiento.

    También se creó un ejército denominado la "fuerza pública" que se nutría de adolescentes de las etnias con menos poder en la zona o de niños que provenían de las colonias infantiles que la iglesia católica había fundado en la región y en las que los huérfanos se educaban en su lealtad a los invasores.

    La "fuerza pública" devino la punta de lanza con la que atacar las aldeas para exigir el cumplimento del trabajo. Los adolescentes aplicaban con brutalidad cada una de las órdenes teniendo vía libre en otras para dar rienda suelta a sus deseos.

    Tras cinco años el país había visto morir a un diez por ciento de la población, a pesar de ello el nivel de caucho exigido se mantenía con lo que los supervivientes debían trabajar aun más por lo que no eran capaces de mantener sus campos y pastorear sus reses para asegurarse el alimento. Se entró en una espiral en la que a medida que la gente iba muriendo la tarea para los que se mantenían en pie se volvía más y más difícil y por lo tanto generaba más castigos.

    Los testimonios de la barbarie se sucedían uno tras otro:

    «Varios soldados discutieron por mi madre, porque todos la querían como esposa, y al final decidieron matarla. La mataron con un arma –le dispararon en el estómago– y ella cayó al suelo; cuando vi aquello, lloré mucho, porque habían matado a mi madre y a mi abuela y yo me había quedado sola. A mi madre le faltaba poco para dar a luz»


    «Ataron a seis personas, pero no sé a cuántas habían matado, porque eran tantas que no pude contarlas. Cogieron a mi hermana pequeña y la mataron; luego arrojaron su cuerpo al interior de una choza a la que prendieron fuego».

    «Los soldados vieron a un niño pequeñito y, al ir a matarlo, el niño se rió; el soldado golpeó al niño con la culata de su arma y luego le cortó la cabeza. Un día mataron a mi hermanastra y le cortaron la cabeza, las manos y los pies porque llevaba adornos».

    La inauguración




    Tras volver a España visité el centro cultural de mi ciudad, una placa de bronce grande y angulosa tenía grabada una leyenda y la fecha en la que había sido inaugurado.

    No necesitaba comprobarla, podía recordar perfectamente aquel día.

    La apertura del centro cultural fue un acontecimiento, era el primer edificio de esa índole que se construía en mi ciudad y todo el barrio tomó el hecho como algo histórico: se colocaron largas mesas con canapés, dulces y bebidas para que los ciudadanos se atiborrasen con sus propios impuestos.

    Fui con Vicente a esa merienda cutre, ambos teníamos 11 años y él iba de mesa en mesa tratando de picar de cada delicatessen con frutos secos y de cada bandeja de sándwiches fríos que pareciese distinta. Se servía coca-cola y vaciaba el vaso de plástico en su estómago de un golpe, caminaba hacia la naranjada y después hacia la gaseosa, cogía un dulce de forma inquieta y lo enterraba en su bolsillo.
      
    "Me gusta mucho tirarme un pedo en la cama, taparme completamente para que el aire no se escape y oler el cuesco, cuánto más apestoso mejor" dijo.

    "¿Si?" Pregunté

    "Claro, es una pasada, me hace sentir bien"

    No supe qué contestar pero él siguió hablando hasta que los camareros sacaron nuevas bandejas de delicias de chocolate y pequeños conos de crema.

    Nos abalanzamos sobre ellos devorando algunas unidades como depredadores de la sabana, sigilosa y salvajemente.

    "Creo que voy a parar" dijo con inquietud "me está empezando a doler la barriga"

    Le miré sorprendido, su cara estaba blanca y una mueca de dolor se forjó en su rostro.

    De por qué es difícil aprender finlandés

    El lenguaje es un pequeño universo que conforma la identidad cultural de cada pueblo, un teclado con el que interactuar en la sociedad.

    Extrañamente el idioma se utiliza también para comunicarse con nadie.

    Entendiendo como nadie a un objeto sin vida.

    Resultaría diabólico para un hombre del medievo el comprobar que un ser humano puede conversar con un cajero automático, con el contestador de voz metálica de la línea de atención al cliente de una empresa de telefonía o con el software de una consola de videojuegos.

    El ser humano entabla un intercambio de información y el código que se utiliza deviene tan importante como el contenido puesto que crea el marco donde encajarlo.

    Es de esa forma que el hombre asume que conceptos particulares son universales.

    Que su pequeño marco de comunicación donde el número es singular y plural o el orden de las oraciones SUJETO VERBO y PREDICADO es algo incuestionablemente seguido en el resto de lenguas del planeta.

    Y llega el momento de enfrentarse al inglés...y es difícil, al alemán....y es complicadisimo, al ruso...y es una locura....

    Pero todas esas lenguas forman parte del mismo árbol indoeuropeo.

    El escenario cambia profundamente al intentar aprender idiomas de familias distintas:
     
    El árabe establece número singular, dual y plural.
    Las lenguas papuanas añaden trial y paucal  (cuatro o más unidades de algo) por lo que un sustantivo como la palabra vaca tendrá diferentes formas dependiendo de si se trata de una, de dos, de tres o de un número que supere al anterior.

    La simplicidad vaca/vacas se esfuma.

    Se asume que el género es masculino femenino o neutro.

    Pero el vasco utiliza una clasificación que contrapone seres animados a seres inanimados y algunas lenguas austronesias distinguen entre hombres, mujeres, frutas y "todo lo demás".

    Se asume que los verbos se conjugan atendiendo al modo, el aspecto, el tiempo, el número y la persona.

    Pero en chino esas funciones son realizadas mediante la posición en la frase y añadiendo partículas mientras que en japonés opera el contexto para algunas de ellas.

    El finlandés tampoco es una lengua indoeuropea, pertenece a una pequeña familia llamada "urálica", con unos 25 millones de hablantes en todo el mundo y en la que también están incluidos otros idiomas como el húngaro, el estonio o el sami.

    ¿Cuales son las características del finés?

    El suomi carece de artículos, también de preposiciones, no distingue, salvo alguna excepción, ningún genero gramatical ya sea masculino, femenino o neutro y la fonética es muy similar a la del español, siendo los únicos sonidos claramente distintos los fonemas representados con las letras y (u posterior)  h (aspirada), ä y ö.
    A ello se añade que los cuatro verbos más comunes del castellano (ser, estar, haber y tener) son solo uno en suomi: "olla"

    ¿Dónde reside, entonces, la dificultad del finlandés para el hablante de una lengua derivada del latín?

    La gramática del suomi es infernal, extremadamente flexiva, presenta 15 casos y de forma contraria al latín no son, muchos de ellos, propiamente gramaticales, la mayoría son semánticos, así pues un sustantivo puede declinarse de la forma siguiente:

    Nainen=mujer  (en nominativo, como sujeto)
    Naisen=de la mujer
    Naista=parte de la mujer
    Nainen= en acusativo (como complemente directo)
    Naissessa= dentro de la mujer
    Naisesta= (de la mujer, pero indicando movimiento de dentro a fuera)
    Naiseen= (a la mujer, movimiento fuera a dentro)
    Naisella= cerca de la mujer.
    Naiselta=desde la mujer (alejándose)
    Naiselle= a la mujer (acercamiento)
    Naisena=como una mujer
    Naiseksi=convertirse en mujer
    Naisetta=sin la mujer

    Podrían añadirse dos variaciones más de la declinación para indicar "en compañía de la mujer" o "con la mujer utilizada como un medio" y, obviamente todas las del plural.

    También sostenerse que la memorización de cada uno de los casos no sería más dificultoso que la de una serie de preposiciones, como en el inglés serían by, for, above, etc...

    Sin embargo en finlandés no existe una mera adhesión de postposiciones a la raíz de un nombre (como en el ejemplo anterior era "nainen") puesto que la mera declinación de los sustantivos y los adjetivos altera el núcleo de la palabra.

    Así pues existe una tabla general (con excepciones) de la forma en la que estas van a variar de acuerdo a como son las últimas letras del nominativo.


    Final de palabra en nombres y adjetivos
    Iài
    iàe
    siàde
    (consonant)+aàe
    à ee

    nenàse
    isàii
    asàaa

    osàokse
    usàukse
    ysàykse
    ösàökse


    Siguiendo con el ejemplo de "Nainen", la raíz pasará a ser a la hora de declinarla.

    Los cambios no quedan ahí, también se alteran, a parte del final, las letras anteriores a la última vocal:


    Antes de la última vocal en nombres, adjetivos y verbos:

    kk  à   k
    pp  à   p
    tt    à   t
    k  à   -
    p  à   v
    t   à   d(/t)
    nk  à   ng
    mp  à  mm
    nt    à  nn
    lt     à  ll
    rt    à   rr


    Así pues Helsinki es nominativo pero se convierte en Helsingissä (con g) al declinarla para indicar en caso inesivo "en Helsinki".

    El suomi, además, es un idioma aglutinante, a una palabra pueden añadirsele etiquetas y sufijos que acaban generando un conepto diferente o bien lo que sería una extenso predicado en español.

    De esta forma la palabra "Talo" (casa) puede convertirse en "Taloissammekin" (También en nuestras casas).


    Mucho más peliaguada es la negación en finlandés.


    La palabra "No" como tal debe considerarse un verbo en suomi y por tanto se conjuga, así pues dependerá su forma de la persona y el número.



    Minä   (Yo)                 en
    Sinä    (Tú)                  et
    Hän    (Él)                   ei
    Me     (Nosotros)        emme
    Te      (Vosotros)        ette
    He      (Ellos)              eivät

    La pronunciación es similar pero la forma en que se separan las sílabas no lo es, por lo que se establecen grupos distintos de diptongos, a ello se añade que en suomi se pronuncian todas las consonantes independientemente de si están o no repetidas de manera consecutiva.

    Así pues, la palabra "kukka", un español tendería a pronunciarla como "ku-ka" cuando en realidad debería ser "kuk-ka", esta ligera diferencia puede ser en muchos casos importante ya que genera confusiones en el significado.
    Kuka= quién.
    Kukka= flor.
    Esto se extiende a las vocales largas y cortas, mientras que en español la mayoría son similares, salvo excepciones como la palabra "Aaron", en finlandés hay una gran variedad de términos que se diferencian exclusivamente por la longitud de una vocal.

    A todo ello se añade que la condición de "no" en Finlandés provoca que los verbos no se conjuguen igual cuando se niega que cuando se afirma algo añadiendo por tanto una nueva diferencia respecto al español y por tanto más dificultad.

    Esa distancia sideral entre ambas lenguas es su mayor reto.

    Finlandia...
    España.....

    Los extremos de un continente donde perviven de una forma admirable dos idiomas antiquisimos no indoeuropeos.

    Rusia, riqueza, alcohol y suicidios (¿Cómo son los finlandeses? parte II)

    El cerebro es una maquina de etiquetar.

    Si se le pregunta a un español medio qué sabe sobre los finlandeses probablemente centre su respuesta alrededor de cuatro premisas: se trata de gente fría, que disfruta de un elevado nivel de renta y que vive en una sociedad con elevados niveles de alcoholismo y suicidios.

    ¿Cuánto hay de verdad en esos tópicos?

    La primera impresión a los ojos de un mediterráneo es la de que los suomi son taciturnos, tímidos y prefieren la observación a la opinión.
    Los conversaciones entre finlandeses son diálogos en los que los turnos de palabra se respetan y no es frecuente el interrumpir a la persona con la que se departe hasta el punto de que no se empieza a hablar hasta que transcurren unos segundos de silencio.

    El nivel económico del que disfrutan los finlandeses a simple vista no parece muy distinto del que lo hacen el resto de europeos, de hecho la renta per capita a paridad de precios es de un 111 (tomando 100 como la media de la UE) por 104 de la península., 102 de Italia, 107 de Francia o 116 de Bélgica.

    Puede afirmarse que el consumo de alcohol es más bajo en Finlandia de lo que lo es en países como España eso es algo que se observa en el día a día, no parece existir la cultura de la ingesta diaria y moderada de alcohol y al igual que en el resto de países nórdicos este solo puede ser adquirido en las tiendas especiales del Estado (salvo la cerveza) o consumido en restaurantes, pubs y discotecas.
    En cambio si existe un aparente mayor consumo los fines de semana, o de forma más específica, unas consecuencias del alcohol sobre el comportamiento de las personas mucho más palpables.

    ¿Cómo son los finlandeses? Primeras impresiones

    La imagen de los finlandeses en Europa arrastra dos tópicos extendidisimos: el de su carácter silencioso, bordeando la melancolía, y el de su honestidad.

    La base en la que se fundamenta el país, es el del acuerdo tácito del cumplimiento de las normas por todos los miembros de la sociedad. Un finés cumple con las reglas, esperando y exigiendo de los demás el mismo comportamiento. La contravención de este principio básico supone el hundimiento de la imagen del infractor y, en cierta forma, su muerte social.

    Islandia y la nación de los suomi comparten la alabable característica de poseer una población con un extraordinario respeto a la propiedad privada, pero, mientras que en el caso islandés sus habitantes sufren las consecuencias de un gobierno basado en el nepotismo y un enloquecedor culto al dinero, en Finlandia hay una fuerte tendencia a la igualdad y una palpable aversión a los individuos que tratan de aparentar ser algo más que el resto.

    "No hay huevos"

    Cuando llegué al pub se levantó para estrecharme la mano.

    "¿Vas a beber?" dijo señalando hacia la barra

    "Solo si hay alcohol" respondí.

    Alexis sonrió.

    "Seguro que tienen algo"

    Cuatro horas después un racimo de vasos y botellines se acumulaba en la mesa, el local se había llenado y en el ambiente flotaba una densa neblina de cigarrillos.

    "Siempre hay dinero para beber" murmuró ironicamente Alexis.

    "¿Vas a pasar mucho tiempo en España?"

    "Hasta septiembre"

    Miré alrededor, él también lo hizo a la vez que empezaba a alzar el tono.

    "Fíjate, ahí está la crisis, en toda esa gente que ha perdido el empleo, sobre todo porque parece que nada importa un carajo a nadie ¡Que puta mierda de país....! ¡La crisis del siglo nada menos....! ¡La crisis del siglo con discotecas a rebosar y centros comerciales abarrotados...! ¡Todos estos hijos de puta no irían a una huelga ni aunque los políticos les metiesen un flotador en el culo y luego se lo hincharan!

    Alexis continuó su ametrallamiento.

    "Me da asco todo, empezando por este país ¿Qué mierda de futuro puedo tener aquí...? solo estoy rodeado por mediocridad, amiguismo, progres de tres al cuarto y la misma derecha rancia de siempre....
    Me asfixio en la península...necesito aire..."

    Se calla y me mira, arranca parte de la etiqueta de su Heineken, hace una pequeña bola y la tira contra la pared.

    "Dashiell....me han despedido"

    Saco unas monedas de mi bolsillo y las hago sonar en la palma de la mano.

    "Bueno, ahora cobrarás un sueldo del Estado"

    Me incorporo y camino hacia la barra, él viene conmigo.

    "¿No vendrás jodiendo ahora con que necesitas que te invite?"

    Alexis deja escapar una pequeña sonrisa, pedimos dos nuevas cervezas y volvemos al mismo lugar.

    "No es solo el  asunto del trabajo, estoy hasta los cojones de muchas cosas, estoy harto de ir al pub de siempre para ver las mismas caras, oír la misma música de hace cinco años y aguantar a las mismas pedorras que creen ser algo que no son cuando en realidad no pasan de mierda seca, joder...una mierda seca que encima trata de mirarte por encima del hombro..."

    La batalla de Kollaa (La velocidad de una bala parte 2)

    Dejó la granja y fue al frente con su fusil de caza m28 "pystykorva".


    Iba a servir en la duodécima división, ubicada en la Karelia ladoga, en cierta manera había tenido suerte, la región a la que iba destinado no sufría el grueso de las hostilidades, que recaían a lo largo de la línea Mannerheim, ni tampoco era un núcleo secundario del conflicto como podía ser Kainuu.


    Estratégicamente el área alrededor del río Kollaa carecía de suficientes caminos transitables para que los rusos pudieran movilizar a su ejercito haciendo valer su superioridad numérica dado que sus tropas no estaban pertrechadas para avanzar campo a través.


    Simo Häyhä, el pequeño hombre de 1m52, apocado y modesto, tal vez conseguiría sobrevivir a esa guerra de conquista y volver a Raujärvi, la minúscula aldea junto a la frontera rusa en la que había nacido ya que la duodécima división del ejercito finés en la que servía se limitaba a defender los pasos entre el bosque susceptibles de ser atacados por los rusos.


    Nadie esperaba un potente ataque en Kollaa.


    Tal vez por eso se realizó.


    Cuarenta mil rondas de artillería fueron disparadas sobre las defensas nórdicas el primer día de la batalla.


    Debido a la dureza del suelo, a lo inesperado de las hostilidades y a las extremas temperaturas de treinta bajo cero, cavar trincheras se antojaba una labor imposible a contrarreloj, los soldados se limitaban a crear su propio hoyo y a saltar en él como si de animales acosados se tratase.


    Las líneas nórdicas fueron diezmadas y ante el peligro de que los soviéticos las superaran, el Estado mayor del ejercitó finlandés ordenó reforzarlas con los pocos soldados de refresco que existían.


    Tras el fuego de los cañones llegó el turno de la infantería rusa apoyada por blindados, los soviéticos se adentraron en los caminos esperando poder avanzar con rapidez y dirigirse hacia el sur para flanquear la línea Mannerheim.


    Había llegado el turno de los francotiradores.


    Simo Häyha no era uno al uso, carecía de experiencia en combate y su formación castrense se limitaba al servicio militar.


    Había desechado el uso de fusiles más modernos y, sorprendentemente, se negaba a utilizar una mira telescópica.


    "Un disparo, un muerto".


    Ese es el lema de los francotiradores. La primera bala delata la posición por lo que ha de equivaler a un billete al infierno.


    El ejercito soviético fue atacado desde el bosque por pequeñas unidades móviles que avanzaban sobre esquíes colocando bombas lapa en los tanques y diezmando a la infantería con cócteles molotov a los que se les añadía aceite para que las llamas se adhirieran a la piel.


    Morir carbonizado a treinta bajo cero era una forma salvaje e irónica de morir.


    Sin embargo los proyectiles de los francotiradores fineses causaban estragos a un nivel menos brutal pero más profundo: los oficiales y los destacamentos de suministros eran los objetivos principales con lo que se causaba un clima de terror ante la perdida de mando en las unidades y el desabastecimiento de las mismas.


    "Un disparo, un muerto"


    Paciencia, camuflaje, capacidad para tomar la decisión correcta, para permanecer en el mismo árbol, detrás de la misma piedra, paciencia para avanzar como un depredador emboscado, paciencia para encontrar el mejor objetivo.


    Calculas la dirección del viento, su fuerza.


    "Un disparo, un muerto"


    El pequeño Häyhä, de honestidad inquebrantable y mirada triste, el tipo taciturno y acomplejado por su escasa altura, había convertido el bosque que separaba las líneas rusas y finlandesas en una suerte de puerta entre el mundo de los vivos y el vacío eterno de la muerte.


    En menos de tres semanas abatió a cien enemigos.


    Sus heroicidades no tardaron en ser objeto de la prensa, los periodistas le convirtieron en un mito inmediato mezclando deliberadamente verdad y ficción para insuflar ánimos a un país acosado por la tragedia.


    "Un disparo, un muerto"


    La ley de oro se convirtió, si cabe, en más cierta cuando los rusos enviaron a sus propios francotiradores para darle caza.


    Un error significa también un muerto: tú.


    Simo lo sabía y su mecánica se convirtió en una elaborada acción compleja en la que cuidar cada detalle:


    Nunca a cara descubierta: pasamontañas claro bajo la capucha blanca.
    Nunca un tiro sin antes haber compactado la nieve junto a la obertura para no levantar una pequeña nube que delate la posición.
    Nunca pretender arreglar un error.
    Nunca utilizar mira telescópica, el reflejo de la luz sobre el cristal puede ser una sentencia de muerte.


    Simo llenaba, incluso, su boca con nieve para impedir la aparición de vaho.


    "Un disparo, un muerto"



    Cien.