Apple iPad o como vender la moto

Desde días antes de conocerse los detalles del nuevo producto de Apple, una tablet denominada iPad, los mass media ya auguraban que iba a convertirse en un serio competidor para Nintendo y Sony en el campo de las videoconsolas y que, probablemente, haría lo propio con el Kindle de Amazon y los Netbooks.

Es indiferente que carezca de controles físicos y por tanto la jugabilidad quede lastrada, es indiferente que no puedan llevarse a cabo partidas multigugador con un cierto grado de complejidad (fútbol, boxeo) dado que no es funcional que dos personas manejen la tablet al mismo tiempo, es indiferente que XBOX y PS3 estén a punto de incorporar mecanismos de control con un nivel de interactividad muy superior a los de Nintendo Wii, es indiferente que el precio del producto vaya a ser, al menos, un 200% más elevado que el de las consolas tradicionales cuando es un factor que ha venido demostrándose crucial para las ventas.

Todo es irrelevante para el cuarto poder mutado en Eva.

Pero el iPad no es solo una máquina con un potente hardware para videojuegos, también es un avanzado e-book con el que leer libros en formato digital y conectarse a internet..... obviamente carece de importancia que no incorpore una pantalla de tinta electrónica para no cansar los ojos o que no pueda abrir archivos flash hasta una futura actualización ni ser multitarea...

Todo es irrelevante,

Se trata de generar en última instancia un efecto Pigmalión, una profecia de autocumplimiento en la que se repita incansablemente algo que sugestione a los compradores para que acabe convirtiéndose en realidad.

En esas circunstancias el prosumidor, convertido en Paris, ya ha elegido a Apple por su belleza, dejando en el camino la iniquidad de las ventanas y el cadáver de IBM... no hay empresa más enaltecida que Apple ni secta sin Dios con más adeptos que la del Mac.

Pero nada de ello es lo verdaderamente grave.

Lo verdaderamente grave es que se confunda la información con la publicidad colocando sobre los cerebros un iPod hipertrofiado para que el Guillermo Tell de los geeks dispare su ballesta apuntando al bolsillo.

Se trata de borrar la línea que separa el informar del vender para que lo poco que queda de ciudadano en cada consumidor pase al mundo de los sueños después del mordisco a la manzana envenenada.

Ningún Príncipe Azul vendrá a despertarte.

Solo los enanos, los días sin colegio, para que compres el último iPod touch en el jardín de las Hespérides del PcCity.

Es molesto y de dudosa ética el que diferentes medios de comunicación públicos se dediquen a actuar de representantes de empresas privadas que deberían competir en igualdad de condiciones en el mercado otorgándoles espacio y tiempo que no se da a otras compañías del sector.

Pero sigue siendo irrelevante.

Apple va a arrasar con su nuevo chisme, los abnegados progenitores adquirirán el iPad pagando lo que sea por él e Iker Jiménez presentará una exclusiva, vía psicofónica, en la que Isaac Newton pasa a confirmar las sospechas de que concibió la Ley de la gravedad al caerle un Macintosh en la cabeza.

"No me toques los cojones"

no me toques los cojones jesus gil canedaVivir en el extranjero aporta una dosis de adrenalina directa a la mente, volver significa entrar en un estado de abstinencia donde el tedio causa un vacío que entumece el estómago y los huesos.

Todo va despacio, a cámara lenta, como en la serie de gotas que se desgajan del acero de un grifo......

Son las vidas de los demás consumiéndose contra el marmol.

También la mía....

"Es tu turno"

"¿Perdón?" pregunté volviendo en mí, unos labios se movían pero yo no escuchaba ningún sonido.

La veinteañera se miró desganada las manos.

"Te toca ahora, ¿Vienes a pasar el examen psicotécnico?" dijo con un tono de voz con el que no podía ocultar su enfado ante los segundos perdidos.

"Sí" exclamé poniendo en el bungalow de mi cara el cartel de "Cuidado con el perro"

"¿Vas a querer que tramitemos también el papeleo para la renovación del permiso de conducir?"

"Depende ¿Cuánto cuesta?"

"Lo mismo que si lo gestionas en la comisaría, 22 euros"

"De acuerdo"

"Bien, entonces dame tu actual carnet y dos fotografías"

Le dí lo pedido, la chica lo ojeó y de inmediato se puso a negar con la cabeza.

"¿Sabes que tu documento está caducado?"

"Lo sé"

"¿Y qué pueden multarte?"

"Sí" dije conteniendo un "¿Y a ti qué coño te importa?"

"¿Y por qué no has venido a renovarlo antes?" añadió.

La capacidad de los ciudadanos españoles para meterse en asuntos que no eran los suyos me producía alergia.

"Porque acabo de venir de Islandia" dije tratando de zanjar la conversación.

La recepcionista cambió su cara de inmediato.

"¿De Islandia? si que te has ido lejos a vivir, pero tiene que ser muy bonito, mi cuñada estuvo el verano pasado allí y dice que es una preciosidad, ¿En qué parte de Islandia vives?"

"Vivo en "no-me-hinches-las-pelotas-petarda-y-hazme-pasar-de-una-puta-vez" pensé de nuevo aunque puse una sonrisa ingenua y exclamé:


"En el centro, en un pueblo que se llama Bollocksfjördur"

La niñata que minutos antes tenía tanta prisa estaba recreándose y causando una cola, ahora le daba lo mismo tres que noventa.

"Ahh... no, ella no estuvo por allí, ella estuvo en la capital, en Helsinki"

Mis ojos se abrieron más.

"¿Está el Bolosfjordu cerca de Helsinki?"

"No, queda un poco lejos"

"Ya bueno, lo que es seguro es que allí hará mucho frío, ¿quizás 30 o 40 bajo cero?"

"60" dije con los cojones avinagrados "En invierno llegamos a picos de 60"

"¿60? ¿Y te gusta vivir allí? yo me moriría de frío"

Al escuchar el comentario un cincuentón de la cola tuvo que decir "esta boca es mía".

"¿Vives fuera? a mi hay un programa que me encanta aunque tú no podrás verlo claro está, se titula "Españoles por el mundo"

"No-me-digas-capullo-¿en-serio?" pensé aunque luego dije "¿Ah sí? ¿De qué va?"

"Pues es como un documental con emigrantes españoles que te enseñan los países, la forma en la que viven........fuera es que están muy adelantados...eso sí, a mi no me saques de España...pero menudas casas y menudos sueldos tiene la gente en el norte de Europa"

"Ya, pero el frío.... eso no hay dinero que lo valga" intervino la recepcionista" yo no podría vivir a 60 grados bajo cero... aunque hay gente para todo...en el telediario salieron unos científicos en la Antartida y esos estarán allí a 250 o 300"

La miré anodado, solo esperaba que en el Polo Sur existiera el cero absoluto, al menos para que las partículas de su lengua dejasen de moverse si era enviada allí.

"Pues dile a tus padres que te graben el programa de "Españoles por el mundo" que está muy bien" ya verás te enseñarán mucho" intervino de nuevo el hombre.

"Gracias, lo tendré en cuenta" dije aunque por dentro pensaba "Pues-yo-creo-que-el-director-de-ese-bodrio-no-podría-enseñarme-ni-el agujero-del-culo-aunque-su-vida-dependiese-de ello-mira-tú-por-donde-inútil"

"Oye...." dijo la recepcionista buscando mis datos en el documento ".... ya puedes pasar"

"Ok, gracias"

Me midieron la presión sanguinea, comprobaron mi capacidad de audición, la vista y la manera en la que reaccionaba ante los objetos en movimiento.

Unos minutos después salí de la clínica con un documento provisional para conducir.

Los estudiantes de intercambio, los ejecutivos enviados por sus empresas, los emprendedores, incluso algún aventurero, todos acababan enfrentándose a la ausencia de estímulo que supone la vuelta a casa.

Al no sentirse de un lugar o de otro.

Sabía que la excitación no la causaba Reykjavík, a pesar de todos sus aspectos positivos era un lugar con pocas opciones, un sitio perfecto para tener una existencia tranquila o vivir un semestre enloquecido como Erasmus pero que, fuera de ello, podría acabar en un terrible hastío, el que escuchaba de viva voz de aquellos extranjeros con ocho o diez años en el país.

La adrenalina la otorgaba la aventura, lo desconocido, la velocidad imparable de cada acto...

Todo aquello que consigue que tus ojos se ausenten...perdiendo de vista el desgajar de las gotas...contra el mármol.

Perdiendo de vista la imagen de tu propia vida consumiéndose.

Los mecanismos del éxito

Howard Hugues acabó convirtiéndose en el hombre más rico del mundo, a pesar de ello, tras visitar sus fábricas siempre pedía a los trabajadores dinero para el taxi aduciendo que no llevaba la cartera.

El ser humano se siente atraído por la abundancia y por el éxito, este, no es otra cosa que cumplir los objetivos marcados, para ello se está en disposición de dos vías dependiendo de si se tiene el control o no. Si se ostenta, las decisiones a tomar se imponen a las de los demás.

En esas circunstancias los sistemas de gobierno no democráticos van unidos a economías dónde la planificación, el intervencionismo y los oligopolios dominan el mercado de forma que aquellos que poseen el poder político actúan de acuerdo con su voluntad en todos los sectores.

Al actuar siguiendo los propios impulsos y sin atender a los del resto se requiere de la servidumbre de los medios de comunicación y de la ausencia de libertad en el mercado puesto que esta última crearía centros económicos que servirían de contrapeso al poder oficial.

Así pues, existe una relación directa entre el nivel de atribuciones políticas en un grupo, ya sea una familia, una aldea o un país, la democracía y la libertad económica.

No es casual que las decisiones más comunes que pueda tomar un maltratador sean las de conseguir que su pareja corte los lazos familiares y no disponga de un trabajo o sustento propio, tampoco que el país con menor cantidad de poder centrada en unas mismas manos durante el siglo XVIII, Estados Unidos, sentase los cimientos de la democracia moderna y fuera desde entonces el máximo defensor del capitalismo.

Por tanto, cuando se dispone del control la vía para alcanzar los objetivos, es decir, el éxito, acaba siendo una autopista donde el abuso, la ineficacia y la desigualdad van de la mano en un coctel inquietante con destino al infierno ya que todo dependerá de las decisiones arbitarias de los dirigentes y aquellos que no lo son careceran del más mínimo poder sobre sus vidas desconfiando además de las clases pudientes que han alcanzado el éxito, pues lo consiguieron con las cartas marcadas.

Hay contextos en los que, sin embargo, el sistema está sujeto a numerosos contrapesos que impiden que las metas puedan ser alcanzadas atendiendo únicamente a las pulsiones o deseos de una única persona, en esas circunstancias la vía no es el imponer las decisiones tomadas, puesto que sería algo imposible, la forma de alcanzar el éxito es adaptar el comportamiento propio para que coincida con el del mayor porcentaje posible de individuos que ostentan el poder.

En el caso de la televisión se simplifican los contenidos y se añade un mayor número de programas de deporte o farándula no para mantener a la población en la inopía si no para satisfacer las necesidades del perfil del ciudadano medio que se sienta frente a ella.
Esa es la causa de que, tras años de democracia, los partidos mayoritarios presenten y ejecuten unas políticas tan semejantes puesto que para conseguir el poder o para alcanzarlo se niegan a aplicar aquello que puede convertirse en un foco de contestación social.

En un sistema con diferentes centros de poder y con un mayor control sobre el mismo el éxito tiene un perfil diferente dado que si la partida fue jugada sin trampas el ganador es alguien que merece respeto, el mismo que poseen aquellos que lo alcanzan en los países anglosajones, al mismo tiempo cada uno de los ciudadanos, al ser libres para mejorar su situación económica entran en una espiral competitiva reduciendo las ineficiencias.

Debido a todo lo anterior para alcanzar el poder y mantenerlo en un sistema de esta índole los individuos se comportan como vendedores, comercializan símbolos y esperanza más que ideas concretas dado que cualquier cambio radical del statu quo genera repulsa en una parte u otra de la población, es por ello que la mayoría de medidas de calado profundo solo acaban siendo tomadas cuando no existe otra alternativa posible, cuando el vaso va a desbordarse o ya lo ha hecho.

Así pues, en cualquier comicio que derive en la consecución de una meta, la importancia del vínculo afectivo se vuelve más relevante que los meritos del candidato. Ningún bachiller que presente su redacción al concurso literario del instituto podría acabar siendo el ganador si cae mal a sus compañeros, aunque sus obras sean las de mayor calidad.

Elegir significa gustar mucho más que merecer.

Es por eso que los verdaderos pobres no le importan a nadie, aquellos que carecen de televisor, de casa, que nunca votaron, que están sumidos en el agujero negro de las adicciones...su poder es nulo y su existencia un universo virtual en la dimensión paralela de los horrores, aquella con la que se toma contacto en las fiestas de guardar de los seísmos y los huracanes.

En un sistema de contrapesos la sonrisa en el cocktail son cien gramos del Oscar, el beso al niño rubio dos senadores y las tetas operadas el golpe definitivo para aumentar el share.
El mundo se convierte en un baile de disfraces en el que cada persona va vestida de lo que los demás esperan que sea.

Eres tú y a la vez más nosotros, una versión para todos los públicos de tu cara oscura.

¿Por qué hay pobres?

pocoyoLa televisión emitía imagenes del terremoto en Haití.

Cuerpos hacinados, chavolas y violencia.

"Tío" dijo mi sobrina

"¿Sí Laura?" pregunté mientras atacaba un tanque con uno de mis helicópteros comandando las tropas de mi Nintendo DS.

"¿Por qué hay pobres?"

El blindado sobrevivió a la acometida destruyendo mi unidad segundos después al contragolpe

"Emmm.... Jod..." ahogué una maldición, tendría que acercar el bombardero.

"¿Pobres?"

Pensé en la pregunta , simple y clara, difícil de responder, dividiendo mi mente entre el juego y la niña. Cuando se plantean cuestiones sobre objetos complejos la contestación se facilita puesto que las ideas se supeditan unas otras, ¿Qué es una nave espacial? es algo infinitamente más sencillo de responder que "¿Puedes explicar el concepto de energía?"

Retomé la contestación mientras adaptaba mi estrategia a la del enemigo.

"Laura, es difícil de entender" dije moviendo la cruceta "pero básicamente hay pobres porque la gente no trabaja"

Me sentí orgulloso de la respuesta había ido al nudo de la cuestión y era fácil de asimilar, el mejor maestro es aquel que descarta la palabrería.

La niña dobló la boca con tristeza.

"Pero Ronaldo no es pobre" dijo Laura.

"¿Y eso qué tiene que ver?" respondí mientras movía el stylus por la pantalla táctil.

"Qué él solo juega y es rico"

"Ya, pero es que jugar es también un trabajo con el que te pagan"

"Tío"

"¿Sí?"

"Yo también juego y la gente no me paga"

Detuve el stick y la miré de reojo.

"Pero....pero...es que no es lo mismo....es más complicado....las cosas no son tan fáciles" sin saber cómo empecé a intuir que el ejercito de mis argumentos estaba siendo atenazado por la lógica aplastante de una niña convertida en Georgi Zhukov.

"Vamos a ver" dije modulando mi voz "Mmmm....ya está...imagina que, esto...... bueno........... no hace falta que lo imagines ¿Tu madre te da una paga todas las semanas ¿no? pues eso....eso......no....."

Miré al techo.

"Olvida lo que te he dicho"

La niña se quedó observándome con detenimiento sin decir nada, yo sentí caer una gota de sudor imaginario por mi frente como si mi silueta hubiese mutado en la de un personaje manga.

Cerré la puñetera pantalla de la cónsola para concentrarme.

"Imagina que vas a jugar al parque con tus amigos todos los días y los vecinos deciden que quieren pagarle a tu madre por verte, entonces ella ganaría mucho dinero y te daría una parte a tí y entonces jugar se habría convertido en un trabajo"

"Tío, no quiero que haya pobres" dijo con una melancolía sincera y no disimulada.

"Ni yo Laura, ni yo"

Superado el ataque decidí coger la cónsola y retomar la partida, Advance Wars Dual strike era uno de los pocos grandes juegos, si no el mejor, que existía para la Nintendo DS.
Unas horas más y llegaría al final de su trama estratégica.

"Tío"

"Dime Laura" contesté dándome cuenta de que en el fondo era una persona paciente.

"¿Si no quieres que haya pobres por qué no les das el dinero que has ganado en Islandia?"

"No lo doy porque, como te he dicho antes, un pobre no es alguien que no tiene dinero, es alguien que no tiene trabajo"

"Pero yo no tengo trabajo y no soy pobre...."

La frase me dejó desconcertado.

Me di cuenta que los niños no eran gente pequeña e idiota, si no que disponían de una forma de razonar diferente y sin matices.

"Ya....pero tu madre y tu padre trabajan por tí, y lo harán hasta que acabes de estudiar la carrera y luego el master y luego el doctorado y luego lo que sea...y entonces tú encontarás un empleo y tendrás hijos y les pagarás a ellos la facultad"

"¿Qué es un master?"

"Eso...eso ahora da igual"

"Pero yo quiero saber qué es un master"

Retomé la partida.

"Un máster es una cosa que se estudia para que tardes más tiempo en trabajar y luego digas que te mereces un sueldo mejor porque te especializaste en "Gestión cultural de patrimonios históricos bizantinos" y digas que la economía es un desastre porque sigues en el paro con todos tus títulos y exiges que alguien arriesgue su dinero para crear una empresa sobre "Gestión cultural de patrimonios históricos bizantinos" y te contrate.

Laura me miró desconcertada.

"Pero yo no quiero que haya pobres"

"Puffffffffff" Resoplé, la niña había retomado lo que quería saber haciendo oídos sordos a mi cambio de tema.

"Ahora sé que cuando tu madre habla de lo lista que eres tiene razón"

Laura sonrió contenta espoleada por el comentario.

"Tío Dashiell ¿Por qué no das trabajo a los pobres de Haití?"

Cerré la consola definitivamente, el vaso estaba rebosando.

"¿Sabes qué?, Podríamos hacer esto Laura, como me has dicho que no quieres que haya pobres, yo te enseño un trabajo y tú lo repites todos los días, ocho horas y luego, cuando seas mayor, vas y montas una empresa en Haití y contratas a todos los pobres de la isla, ¿Vale?"

"Vale" respondió contenta.

Traje unas pequeñas maderas en fardos y unos hilos, cuando tuve un par de cientos me senté a su lado de nuevo y empecé a hablar.

"Laura, escuchame, esto es muy importante porque si no lo haces continuará habiendo pobres en Haití, ¿de acuerdo?"

"Sí"

"Debes coger uno de estos hilos y atarlo de lado a lado uniendo dos trozos de madera, pásalo por cada agujero como yo estoy haciendo, luego al final lo anudas así"

Le mostré como.

La niña aprendió sorprendentemente rápido y continuó uniendo los palos dejándolos cuidadosamente en un montón.

"Sigue así, Laura, recuerda que es muy importante para los pobres"

Empecé a jugar de nuevo, mirando de reojo a la niña, controlando su evolución y al mismo tiempo
resolvía las siguientes pruebas del juego hasta que pude alcanzar a la pantalla final cubierto de optimismo.

Tras quince minutos noté una merma en el entusiasmo de Laura, media hora más tarde la niña explotó en una deflagración de lágrimas abandonando la habitación para buscar a su madre.

Al iniciar la batalla final la táctica se convirtió en algo obvió, empecé a mover el stylus con frenesí llevado por el impetu que empuja cuando uno se encuentra cerca del objetivo.

"¡¡¡¡¡¡¡ Dashiell !!!!!!!!!!!!!!!" gritó mi cuñada al entrar en el salón.

"¿Qué?"

"¿Tú le has dicho a mi hija que hay pobres en el mundo por su culpa?"

"¿Yo....? No.....no.....es más complicado todo empezó porque....bueno....tú no lo entiendes..."

"¿Qué no entiendo? ¡ me ha dicho que la has hecho trabajar !"

"No....no....no era trabajar...era hacer como que trabajaba"

"¿¿¿¿¿Y cuál es la diferencia????"

"Mucha...la diferencia....tú no estabas aquí, no puedes entenderlo...ella quería saber por qué pagan a los jugadores del Madrid y por qué hay pobres y luego todo eso llevó a .....llevó a.... olvídalo"

Independientemente de la duración iban a ser unas largas vacaciones.

"¿A qué hora sale el siguiente vuelo a Islandia?"

El final de algo

posturinn correos en islandiaDejé mi trabajo en correos y me despedí de todos estrechándoles uno a uno la mano, el servicio postal había sido un tercio de mi vida durante más de 20 meses.

"Así que nos dejas" exclamó Einar mientras mordisqueaba pertinazmente un trozo de plástico.

"Eso parece" contesté.

"¿Vas a marcharte de Islandia?"

"Tal vez, primero voy a irme de vacaciones a España en enero"

"¿Te queda algo por hacer aquí? Conoces el país mejor que yo" dijo mientras paraba de mascar.

Le guiñé un ojo alegremente, La última Thule había sido la mejor aventura de mi vida.

"Siempre hay que dejar un proyecto inacabado..."

"¿Para poder volver?" preguntó.

"Para poder volver"

Einar se dió la vuelta, hizo un movimiento en el aire para despedirse pero rectificó de inmediato como recuperando el coraje para decir algo que se mantenía oculto.

"Dashiell, nunca he acabado de entender por qué viniste aquí, si yo residiera en el Mediterráneo nunca hubiese decidido vivir en el Ártico"

Sonreí, tal vez ese era el comentario que él pensaba que yo quería escuchar.

Nada más lejos de la realidad, el poco nacionalismo e ideales que quedaban en mi corazón habían sido hechos cenizas la noche que decidí dejar de comprar humo.

"Me gusta Islandia, Einar, es un lugar extraordinario"

El nórdico trató de disimular su satisfacción ante mi respuesta emboscándola en una cara de poker pero tras unos segundos la comisura derecha de sus labios empezó a arquearse con suavidad.

"El país de las mujeres más bellas y los hombres más intrépidos" dijo mientras me daba de nuevo la mano.

Se la apreté.

"El país de las mujeres más bellas y los hombres más intrépidos" repetí.