Fotografías de las trincheras de Raatentie


La desoladora carretera de Raaten, en 2010


Carretera de Raaten en dicembre de 1939, la calzada es una hilera interminable de tanques destruidos y soldados muertos.


Entrada a las cámaras del subsuelo dónde las tropas finlandesas se protegían del frío.


Respiradero de los dormitorios.


Raaten tras el fin de la batalla, los motores de los tanques no destruidos acabaron partiéndose por el frío extremo.


Bifurcación dónde se unen los caminos subterráneos y las trincheras de defensa.

Punset, el principio de Turing y la vida eterna

La física cuántica y el Principio de Turing sugieren la vida eterna. Esa era una de las afirmaciones centrales que podían inferirse de la lectura de un libro de pseudociencia escito por Frank Tipler llamado "La física de la inmortalidad", una obra abiertamente criticada por sus monstruosas extrapolaciones y su forma de "castillo de conjeturas" en el que se intentaba probar de una forma científica la existencia de Dios.

David Deutsch, pionero de la computación cuántica y miembro de la Royal society ofrece, sin embargo, una explicación razonable sobre la posibilidad de que un ordenador con una capacidad de cáculo y memoria infinitas llegue a existir, las consecuencias de un hecho de ese calibre exceden el campo de la ciencia para adentrarse en el de la filosofía puesto que cualquier ser que jamás haya existido podría ser emulado en un entorno virtual lo que en la práctica, si la reconstrucción es exacta, equivale por completo a una vuelta a la vida.

Para comprender estas afirmaciones conviene leer la interesantísima entrevista de Eduardo Punset a Frank Tipler (que, a pesar de basar sus teorías en meras conjeturas llenas de contradicciones es la matriz sobre la que Deutsch formula las suyas con posterioridad)

Tipler: Si Dios existe debe ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Si la ciencia no lo encuentra, simplemente no existe y la religión no tiene nigún papel.
 
Punset: En realidad, tú tienes una forma científica maravillosa de decir esto, tú dices algo así como -y corrígeme si estoy equivocado- "el universo es todo lo que existe en la realidad" Por lo tanto, si Dios existe, debe estar comprendido en este Universo o ser parte de esta realidad"
 
Tipler: Debe de ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Debe ser posible descubrirlo por medio de la ciencia. Esto es lo que concierne a los físicos. La naturaleza del Universo.
Por tanto si Dios existe tiene que ser un físico el que lo descubra. De hecho, lo que sostengo haber demostrado en mi libro es lo que la Física nos dice. Definltivamente, DIOS EXISTE, Y que nos ama a todos, y que un día nos resucitará a todos para vivir eternamente. Se puede demostrar directamente de las leyes de la Física.

Punset ¿Crees que alguna vez, en el futuro muy lejano, seremos capaces, a
través de la realidad virtual, de replicar o emular, a partir de un ordenador, cualquier fecha del pasado?


'En efecto. Así es como funciona la RESURRECIÓN. Todo es una cuestión científica. Ho hay ningún componente místico. Todo es ciencia pura y dura. Lo que sucede es que las leyes de la Física nos dicen que un día, nuestros decendientes se expandirán desde este planeta y acabarán tomando el Universo entero. De esta forma la vida se convertirá en OMNIPRESENTE (presente en todas partes). Y al tiempo que el Universo evoluciona hacia su estado último, el
conocimiento en el Universo se incrementará sin límites, llegando a ser, literaImente , infinito al final del tiempo. todo lo que se pueda saber al final del tiempo se sabrá. La vida al final del
tiempo llegará OMNISCIENTE y también todo el poder que hay en el Universo. Todas las fuentes de energía se utilizarán. La cantidad de energía que se utlizará será, literalmente, Infinita al final del tiempo. Por lo tanto, al final del tiempo, la vida será OMNIPOTENTE. Así es, en otras palabras, lo que tenemos al final del tiempo. Inexorablemente nos lleva a la conclusión de que la
vida, al final del tiempo, es OMNIPOTENTE, OMNIPRESENTE, OMNISCIENTE, que son los atributos clásicos de Dios. Esta es la razón por Ia que yo Identifico el final del tiempo con Dios."


Punset: Por lo tanto, no hay ningún problema con la RESURRECIÓN DE LOS MUERTOS.

Tipler: Exacto.

Punset: ¿Poseeremos el conocimiento?
  
Tipler: "No el conocimiento, sino infomación codificada en alguna parte. Normalmente pensamos que el conocimiento está codificado en el cerebro. Si el conocimiento aumenta hasta el infinito, esto quiere decir que la capacidad de los ordenadores debe incrementarse hasta el infinito. De hecho, las leyes de la Física dicen que lo tienen que hacer.

Punset: ¿Donde se almacena todo este conocimiento? Dese luego, no lo podemos almacenar en nuestro ordenador de aquí.

Anexo a "El principio de Turing de computación sugiere la vida eterna"

Indíce:

  • La Tesis de Church-Turing 
  • Último capítulo de "The fabric of reality" (David Deutsch)
  • Respuestas de Frank Tipler a las críticas de David Deutsch. 
  • Entrevista de Piergiorgio Oddifreddi (Departamento de Lógica matemática de la Universidad de Tutín) a Frank Tipler.
  • Entrevista de Eduardo Punset a David Deutsch.

Imágenes de Rusia y vuelta a Finlandia

Esculturas atrapadas en la escarcha.


Patos en la laguna, nadan tratando de evitar las primeras placas de hielo que el frío hace surgir sobre la superficie.


 La globalización era esto.


Edificio de correos en la aldea de Lietmajärvi.


Las aldeas (En Rusia parte IV)

Tras pernoctar dos noches en una cabaña abandonamos Kostamus y nos dirijimos a las aldeas del interior.
La carretera estaba en tan deplorables condiciones que el todoterreno se debatía de arriba a abajo y de derecha a izquierda como una embarcación a punto de zozobrar. Nuestras cuerpos rebotaban dentro del habitáculo hasta que un enorme bache hizo que mi cabeza acabara golpeando la parte interior del techo. Hilkka decidió disminuir la velocidad aun más para no quebrar la suspensión.
El resto de automóviles conducían por ambos lados de la calzada serpenteando entre los agujeros como infantería a través de unas alambradas. No había normas de tráfico ni código de circulación que valiese en medio de ese campo minado.

Había algo grandioso, por otra parte, en el hecho de conducir por Rusia: la reformulación de las escalas, el pálpito de sentirse un mero insecto entre las inacabables arboledas y la magnitud de los ríos, entre las colinas milenarias y los grupos de ciervos salvajes.

¡Qué importaban la política, la religión o los ideales en ese entorno duro genuino y ajeno, qué importaban las hipotecas, lo que los vecinos pudiesen pensar de tí o las tribulaciones laborales, qué importaban las pérdidas de tu compañía, el hambre en el mundo o las desgracias amorosas!

Llegamos a la aldea, un ruso cortaba bloques de pino con un hacha mientras que en la propiedad contigua una joven rubia ordeñaba a su única ternera. No había nada en sus ojos grisáceos que denotase una mayor tristeza que en los de cualquier ingeniero que yo pudiera haber conocido. Cuando inviertes el ochenta por ciento de tus energías en sobrevivir el coste de las gilipolleces se equilibra con el de su importancia. Tal vez en Moscú, Helsinki, Madrid o Dublín la ansiedad por no pagar la hipoteca pueda llevar al suicidio, tal vez en Melbourne, Nueva York o Barcelona sea completamente lógico pasar una noche a la intemperie para adquirir el nuevo producto de Apple, tal vez en Tokio, Reykjavík o San Petersburgo una camiseta con letras diferentes pueda cobrarse a precios de rubíes.

En el bosque vacío nadie invierte sus energías en satisfacer a los demás.

Fotografías de la Rusia profunda

         Cabra paseando apaciblemente en libertad por las calles de Lietmajärvi (Carelia rusa)


El telón de acero (en Rusia parte II)

Entre el punto de control fronterizo finlandés y el ruso podía apreciarse una línea de bosque talado que se perdía a ambos extremos del horizonte.

"Esta es la mayor superficie deforestada de Europa por razones militares" dijo Hilkka "se extiende por cientos de kilómetros desde Ladoga hasta la tundra del ártico, para los soviéticos la frontera con Escandinavia fue culturalmente la más peligrosa dado que era la única en contacto directo con los países capitalistas"

Me quedé mirando esa muralla transparente con cercas electrificadas, había algo terriblemente lúgubre y oscuro en ella.

Al otro lado se levantaba un tercer control, una mujer soldado rusa hacía esperar en su caseta acristalada a los visitantes, cuando lo estimó oportuno salió de su caja de madera y vidrio y comprobó los pasaportes, el mío, de nuevo, fue objeto de una especial revisión.

Hilkka arrancó otra vez el coche tras el permiso de la oficial y nos adentramos en Rusia. La finlandesa condujo durante cinco kilómetros en los que no pudo observarse ninguna construcción excepto un gris y demencial colegio con vallas de madera y alambres de espino, al igual que la línea deforestada tenía un carácter siniestro que provenía de su intención: parecía pretender convertirse no tanto en un mecanismo de defensa como en una herramienta para evitar la huida.

A los diez kilómetros un viejo soldado apareció en la mediana de la carretera, era el último control. Después de vencerlo Saara empezó a diseccionar la frontera otra vez:

"En esta parte de Rusia no puede construirse debido al riesgo occidental, ningún ciudadano del país está habilitado para levantar una casa, residir en la zona o permanecer en ella sin un permiso especial del ministerio, el colegio que hemos visto tiene detrás algunas viviendas donde pernoctan los soldados que trabajan en la frontera, son los únicos que pueden circular libremente en esta zona de 10 kilómetros que separa Rusia y Finlandia"

Llegamos a Kostamus media hora después, se trataba de la mayor ciudad de la Carelia ex-soviética con 35.000 habitantes, había sido construida en el medio de la nada para aprovechar los recursos mineros de la zona y allí había sido transferida proveniente de Ucrania, Kazakstán y Bielorrusia la mayoría de su actual población.

Todo era gris, las nubes parecían aglutinaciones de mercurio que pugnaban para no despeñarse, goteando, de un cielo que se desmoronaba, los edificios, decantaciones cálcicas, espeleotemas sin líneas curvas con la palidez mortecina de lo que terminó.
Las calles estaban tiznadas con decenas de puestos de pan, tabaco y periódicos ubicados entre viejos Ladas semiderruídos de motores asmáticos, mientras que los ciudadanos se movían con rapidez por las aceras perleadas de derrumbe y suciedad. A diferencia de los islandeses los rusos mostraban ajetreo por las calles otorgándole a la ciudad una vida aparente de la que Reykjavík escaseaba.
Las carnicerías, oscuras y personales, mostraban las cabezas de los cerdos, resecas y amarillentas ante los ojos de los compradores, los ultramarinos demandaban por sus productos precios similares a los de España para una población que subsistía con el equivalente a 200 euros al mes, las tiendas de moda eran microbazares de productos chinos y ropa falsificada mientras que la gente se movía charlando con gesto adusto y tono suave. Las caras sugerían la mezcla de procedencias: rastros eslavos, ojos asiáticos, tonos armenios...los hombres tenían una marcada pose de dureza y las mujeres se retocaban el maquillaje tratando de sacar la mayor feminidad posible de sus rasgos circulares...

Un entorno que parecía salir de algo sin conocer a qué lugar se dirigía y en el que los coches de lujo se emboscaban entre los arbustos de la pobreza.

"¿Habías visto algo así alguna vez?" Preguntó Hilkka.

Miré de nuevo alrededor.

"Sí" dije "es España"

"España hace 25 años" repetí.

Adentrándose en Rusia

La oficina del paso fronterizo era gris. En la cola solo había algunas mujeres con sus pasaportes abiertos y el pulgar clavado en la hoja de su foto.

"Van a exigir que nos identifiquemos cuatro veces, este lugar es poco transitado pero aún con ello si los oficiales deciden que van a revisar hasta el último detalle nos pueden mantener en la frontera durante horas...." dijo Saara  delante de mi y sin girar la cabeza.

"Ya veo"

"¿Habías estado en Rusia antes?" ¿Moscú, quizás San Petersburgo?" dijo en voz baja

"No"

"Entonces va a ser toda una experiencia para tí, este no es el lugar que visitan los turistas, es el país real y créeme, está muy lejos de lo que un europeo haya podido experimentar en su continente"

Esperamos en la cola en silencio hasta que llegó el turno de Hilkka, fue rápido, también con Saara, que tras separarse de mi en la línea pudo superar el control en unos instantes.
Llegó mi turno, entregué el pasaporte a la mujer soldado de expresión ininmutable y permanecí de pie frente al cristal. La chica tenía una mirada sin rastros de calidez y una patente economía militar de gestos.

Al poner sus ojos en la cubierta dónde figuraba mi nacionalidad sus cejas se arquearon de forma ostensible.

                                                        "UNIÓN EUROPEA"
                                "ESPAÑA"


Karelia solo era cruzada por rusos en busca de empleo y algún grupo de finlandeses tratando de conseguir alcohol barato. Qué hacía un español allí, intentando adentrarse en una de las zonas más pobres del país           ex-comunista fue algo demasiado extraño para la oficial.
La chica revisó todas las medidas de seguridad del documento, también los datos de mi visa y el folleto en el que explicaba las razones por las que quería entrar en el país.
Tras cinco minutos abandonó la caseta acristalada y desapareció con mi pasaporte.
Perdí la noción del tiempo hasta que regresó con una hoja en blanco, tras garabatear en ella unos guarismos de la pantalla del ordenador levantó el teléfono y comunicó algo, la voz al otro lado del hilo la hizo asentir.
La soldado colgó y después de mirarme con disimulada sorpresa puso el pasaporte en el hueco del cristal.


Lo cogí y abandoné la oficina.


Al otro lado del paso fronterizo esperaba el coche con Hilkka y Saara.


"Ahora podemos entrar en Rusia" dije


"Por supuesto, solo debemos superar otros tres puntos de identificación"

La lección de un niño de nueve años a la ministra de cultura

Juho, el padre de Saara, era granjero.

No tenía nada que hacer así que me ofrecí a ayudarle con sus tareas.

Elegí una ushanka con orejeras del armario, guantes, un mono grueso y botas con el interior peludo, mientras me las calzaba miré por la ventana, había una gran lago en el extremo opuesto de la campiña que rodeaba la vivienda y el establo.
Salí a la pradera y Juho me indicó que le esperase al otro lado de la granja, más allá de los terneros que pastaban libremente dentro del cercado.

Para que los animales no escapasen, los postes unidos con cables que marcaban la propiedad estaban electrificados, a fin de no recibir una descarga empecé a gatear para superarlos.
Había cuatro terneros en el centro de la enorme pradera de Juho, pastaban apaciblemente mirando hacia la  laguna, mugiendo bajo el sol. Caminé hacía allí, los animales permanecían a unos 200  metros, prácticamente a mitad de camino del lugar al que tenía que dirigirme. Los miré interesado mientras avanzaba entre la hierba de un color verde brillante, casi irreal.

Cambié ligeramente el rumbo y decidí acariciar al ternero que estaba más cerca, a pesar de encontrarse mirando hacia el lado opuesto notó mi presencia con rapidez y se giró para observarme. Lo hizo fijamente y sin dejar de comer.

Decidí caminar lentamente para no asustarle. En lugar de eso los otros tres se acercaron colocándose junto a él. Ahora que estaban más cerca no parecían tan pequeños, de hecho eran grandes del carajo, como cuatro nubarrones sucios con patas. Uno meó con firmeza clavando sus ojos en los míos, no lo hizo por miedo, fue una señal de autoafirmación. Decidí detenerme para poco después empezar a retroceder con lentitud.

Ellos se acercaron al mismo ritmo que yo me alejaba. Presté atención a sus cuerpos, las reses, aunque jóvenes, pesaban 250 o 300 kilos, parecían más cercanos a un anuncio televisivo de chocolates que a sus parientes de la península.

Me detuve. Los terneros hicieron lo mismo. Empecé de nuevo a moverme. Los reses trotaron también, esta vez más rápido, acechándome. Al ver su ritmo aumenté la velocidad.

La suya se fue al máximo, habían entrado en una cadencia de galope con los cuernos bajados.

Di un grito y tras aturullarme con una piedra aceleré dándolo todo, mirando atrás como un fugitivo, las orejeras del gorro me rebotaban contra las mejillas zancada a zancada.

Análisis del Estado del bienestar finlandés (y de la posibilidad de aplicarlo en España)

Finlandia dispone, para muchos, del mejor y más completo Estado del bienestar del mundo.
El sistema educativo del país ha hecho que los alumnos finlandeses alcancen el primer puesto del informe PISA año tras año y las políticas de redistribución de la renta contribuyen a que el indice de pobreza sea el tercero más bajo de las Naciones Unidas. ¿Cómo funciona el Estado del bienestar en Finlandia? 

EDUCACIÓN:
  • Es obligatoria hasta los 16 años, hasta esa edad es gratuita la matriculación, los libros y la comida que se ofrece en los centros a los estudiantes.
  • Durante los tres años de instituto los alumnos pueden recibir revisiones médicas sin coste para sus familias, el resto de gastos siguen a cargo del Estado finlandés, incluido el almuerzo en los comedores, aunque a partir de este momento han de abonar los libros. A ello se une un sueldo de 246 euros mensuales por estudiar.
  • La educación a nivel universitario es gratuita, el alumno recibe 298 euros por parte del Estado cada mes como manutención y, además, un 80% del coste del alquiler para que se independice (hasta un máximo de 201'60 euros).
  • Los centros educativos disponen de un enfoque personalizado que hace hincapie en las necesidades tecnológicas del alumno y del país.
PRESTACIÓN POR DESEMPLEO:
  • En caso de que un trabajador sea despedido por su empresa aduciendo razones económicas, ésta deberá volver a contratarle cuando las susodichas cambien.
  • La prestación por desempleo en Finlandia está relacionada con el salario que se percibía antes de perder el trabajo y alcanza, en terminos medios el 85% de lo que se cobraba en caso de tratarse de una persona sin hijos, atendiendo al número de descendientes el porcentaje aumenta.
  • La prestación puede ser cobrada hasta un máximo de 500 días.
  • Es necesario cotizar 8 meses en caso de ser trabajador por cuenta ajena o un año y medio si se trata de un autónomo.
  • Pueden rechazarse ofertas de trabajo por un periodo de tres meses aduciendo razones vocacionales siempre y cuando sea presentado un título oficial que pruebe que el parado es capaz de realizar las tareas a las que aspira. Pasado ese periodo y en caso de rechazar ofertas de trabajo sin justificación adecuada se le podrá retirar la prestación.
  • La cantidad media que recibe un parado por parte de la seguridad social finlandesa en caso de haber tenido con anterioridad un empleo por el que percibía 1.500 euros mensuales es de 1.350.
FAMILIAS:
  •  180 días de baja maternal (o paternal) sufragada por el Estado vía impuestos y cotizaciones.
  •  La mujer debe tomar obligatoriamente los 105 primeros días después del parto, los 75 siguientes pueden ser disfrutados por el hombre.
  • La cantidad media a percibir es de 900 euros mensuales para las madres y 1440 para los varones.
  • Uno de los progenitores puede permanecer de baja hasta que el niño alcance los tres años, la empresa no podrá despedir al trabajador, debiéndole guardar el puesto, durante este periodo el empleado percibirá entre 63'04 y 300'01 euros por parte del Estado.
    SANIDAD:
                  a) De tipo general, el comprador abona el 58% del precio
    .             b) Para enfermedades crónicas (como el asma) el comprador abona el 28%
                  c) Para enfermedades crónicas de coste elevado (como el parkinson) el comprador abona solo
                      un  fijo de 3 euros.

    El país sin alma: cómo los nórdicos ven a España

    "Primero. Las jornadas de trabajo en España son demasiado largas.


    Segundo. En la península hace mucho frío dentro de las viviendas, no se entiende que estén tan mal acondicionadas a ese respecto y que la idea de calefacción consista en encender una estufa y estar pegado a ella tiritando todo el invierno porque la temperatura interior es la misma que en la calle.


    Tercero. A los españoles no les interesan los demás, critican mucho a Estados Unidos por su incultura pero si les preguntas algo de Finlandia no pueden nombrar nada del país, ni un monumento ni un personaje histórico. En apariencia los españoles son amables y tratan de interesarse por ti, pero todo es una mascarada, una especie de teatro social en el que está mal visto quedarse callado, hay que aparentar que a alguien le importa como le va al vecino cuando en realidad es algo que les resbala.


    Cuarto. Hay muy poca gente que tenga un buen nivel de inglés, incluso los jóvenes lo hablan mal, eso en cierta forma aisla al país desde un punto de vista social y económico porque vuelve mucho más complicados los intercambios de información.


    Quinto. España es el lugar al que emigran el resto de europeos cuando se jubilan.


    Sexto. Los españoles son muy nacionalistas, tratan de pretender que no es así, critican a su propio país y hasta lo califican de "el tercer mundo" cuando el nivel de vida es muy bueno pero si algún extranjero intenta hacer lo mismo en lugar de escucharle y tratar de entender sus razones le atacan inmediatamente.  Los españoles en el fondo tratan de conciliar dos actitudes opuestas: la de avergonzarse de su país y la de creer que su nación es la mejor del mundo. Ambas cosas son extrañas proviniendo de gente que nunca cambia de lugar de residencia, de hecho estoy sorprendida de que la mayoría de españoles que conozco jamás hayan viajado al extranjero pero se permitan la osadía de afirmar que sus platos son los mejores o  que otros países les llevan dos décadas de adelanto.


    Séptimo. Cuando los finlandeses queremos pasar vacaciones baratas viajamos a Canarias o a la Costa del sol. 


    Octavo. A pesar de sus defectos, los españoles son gente agradable y amistosa cuando se les conoce, también son ruidosos aunque me ha sorprendido que no haya tanta vida en la calle como pensaba antes de venir, de hecho la gente tampoco vuelve a casa para hacer la siesta a mediodía.


    Noveno. Las mujeres españolas son consideradas como peludas, en general todas las mediterráneas. En Finlandia existe una expresión tópica para denominarlas, se prodría traducir  al inglés como "manos de pelo". no me entiendas mal, no es que sean consideradas feas, es algo distinto. 
    Guste o no se trata de un cliché extendido.


    Décimo. España es un país que funciona bastante bien, por mi experiencia lo hace mejor que Italia o Grecia, es más ordenado y las infraestructuras mejores, el nivel de vida es parejo al del resto de naciones de Europa occidental. En el fondo España es un país sin alma"

    "¿Sin alma?" exclamé interrumpiendo su discurso, esa disección metódica de mi propio país que la habilidad  de Hilkka estaba ejecutando punto por punto yendo, inesperadamente, más allá de los tópicos.

    La finlandesa empezó a mover las manos para tratar de imprimir mayor potencia a sus palabras.

    "Sí, España no tiene alma. No es "different", Madrid me recuerda a muchas otras grandes ciudades. Cuando uno piensa en Grecia la identifica con la Acrópolis, Platón u Homero, si alguien trata de llevar a su mente un pensamiento sobre Italia acuden imágenes de la Roma imperial o el romanticismo de los canales de Venecia....pero si por el contrario se nombra a España lo que se asocia a ella son corridas de toros, flamenco, sangría... pero cuando te trasladas a la península acabas comprobando que casi nadie visita una plaza y mucho menos un tablao por lo que los supuestos valores identitarios y culturales del país en realidad no lo son.
    No existen. El alma que te han vendido del país no está"

    Sonreí.

    "Es cierto" dije "No está"

    "Tal vez nunca lo estuvo"