El telón de acero (en Rusia parte II)

Entre el punto de control fronterizo finlandés y el ruso podía apreciarse una línea de bosque talado que se perdía a ambos extremos del horizonte.

"Esta es la mayor superficie deforestada de Europa por razones militares" dijo Hilkka "se extiende por cientos de kilómetros desde Ladoga hasta la tundra del ártico, para los soviéticos la frontera con Escandinavia fue culturalmente la más peligrosa dado que era la única en contacto directo con los países capitalistas"

Me quedé mirando esa muralla transparente con cercas electrificadas, había algo terriblemente lúgubre y oscuro en ella.

Al otro lado se levantaba un tercer control, una mujer soldado rusa hacía esperar en su caseta acristalada a los visitantes, cuando lo estimó oportuno salió de su caja de madera y vidrio y comprobó los pasaportes, el mío, de nuevo, fue objeto de una especial revisión.

Hilkka arrancó otra vez el coche tras el permiso de la oficial y nos adentramos en Rusia. La finlandesa condujo durante cinco kilómetros en los que no pudo observarse ninguna construcción excepto un gris y demencial colegio con vallas de madera y alambres de espino, al igual que la línea deforestada tenía un carácter siniestro que provenía de su intención: parecía pretender convertirse no tanto en un mecanismo de defensa como en una herramienta para evitar la huida.

A los diez kilómetros un viejo soldado apareció en la mediana de la carretera, era el último control. Después de vencerlo Saara empezó a diseccionar la frontera otra vez:

"En esta parte de Rusia no puede construirse debido al riesgo occidental, ningún ciudadano del país está habilitado para levantar una casa, residir en la zona o permanecer en ella sin un permiso especial del ministerio, el colegio que hemos visto tiene detrás algunas viviendas donde pernoctan los soldados que trabajan en la frontera, son los únicos que pueden circular libremente en esta zona de 10 kilómetros que separa Rusia y Finlandia"

Llegamos a Kostamus media hora después, se trataba de la mayor ciudad de la Carelia ex-soviética con 35.000 habitantes, había sido construida en el medio de la nada para aprovechar los recursos mineros de la zona y allí había sido transferida proveniente de Ucrania, Kazakstán y Bielorrusia la mayoría de su actual población.

Todo era gris, las nubes parecían aglutinaciones de mercurio que pugnaban para no despeñarse, goteando, de un cielo que se desmoronaba, los edificios, decantaciones cálcicas, espeleotemas sin líneas curvas con la palidez mortecina de lo que terminó.
Las calles estaban tiznadas con decenas de puestos de pan, tabaco y periódicos ubicados entre viejos Ladas semiderruídos de motores asmáticos, mientras que los ciudadanos se movían con rapidez por las aceras perleadas de derrumbe y suciedad. A diferencia de los islandeses los rusos mostraban ajetreo por las calles otorgándole a la ciudad una vida aparente de la que Reykjavík escaseaba.
Las carnicerías, oscuras y personales, mostraban las cabezas de los cerdos, resecas y amarillentas ante los ojos de los compradores, los ultramarinos demandaban por sus productos precios similares a los de España para una población que subsistía con el equivalente a 200 euros al mes, las tiendas de moda eran microbazares de productos chinos y ropa falsificada mientras que la gente se movía charlando con gesto adusto y tono suave. Las caras sugerían la mezcla de procedencias: rastros eslavos, ojos asiáticos, tonos armenios...los hombres tenían una marcada pose de dureza y las mujeres se retocaban el maquillaje tratando de sacar la mayor feminidad posible de sus rasgos circulares...

Un entorno que parecía salir de algo sin conocer a qué lugar se dirigía y en el que los coches de lujo se emboscaban entre los arbustos de la pobreza.

"¿Habías visto algo así alguna vez?" Preguntó Hilkka.

Miré de nuevo alrededor.

"Sí" dije "es España"

"España hace 25 años" repetí.

12 comentarios:

Saara dijo...

A car is a status symbol for Russians.
Getting a car is more important than having own appartment.
And the more smashing the better. And because of the iron mine some people have affort to a smashing car.

That's why you can see some classy cars on the streets.
But Carelia is considered (by goverment of Russia) the most poor zone in Russia in addition to some parts of Siperia.
That means that most of the people still selects the car that is very usable on not so well maintained roads; Lada. And it also means that some part of the people don't have affort to have a car at all; they have to walk.

So the life on the roads comes partly from the fact that they don't have any other choice than walk.
You can see the same in villages outside Kostamus where also domesticated animals are walking among the people on the streets ;)

But after all that, I think that these facts don't make their life any more miserable than ours. They love their families, they work, they go out and they want to go forward..just like we do.

Anónimo dijo...

Pero floppy tio, cuantos años tenías hace 25 años para recordar tus impresiones sobre la España de 1985?

Dashiell dijo...

Tenía muy pocos, pero aún así los suficientes como para acordarme de la final del mundial de 1986.

Anónimo dijo...

¿31?

monttse dijo...

hace 25 años la vida era mucho más complicada en España, y hace 35 no te digo.... aunque yo no me daba mucha cuenta porque eres una cria.

Rusia siempre me ha parecido un pais muy duro y entiendo esa rudeza típica de su gente, con edificios ruinosos y desangelados, muchisimo frio en invierno, pocas comodidades y alambradas para no poder salir...

Tal como lo describes da escalofrios.

Dashiell dijo...

Los niños con cinco o seis años no se preguntan si su país está "atrasado" pero es fácil tener presentes las imágenes de las carnicerias, las mercerías, los ultramarinos que años después se convirtieron en supermercados impolutos.
Motsse, tal vez la vida era más dura pero no se era ni más ni menos infeliz, cuando se supera cierto nivel de riqueza para sustentarse la felicidad no depende del dinero.

Dashiell dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
monttse dijo...

Estoy de acuerdo contigo Mr. Floppy, la felicidad no la da estar sobrado de dinero.

Yo he sido muy feliz y muy desgraciada, y no ha dependido del dinero.

De mi infancia apenas tengo recuerdos en imágenes, no se si eso es normal.

Saara dijo...

I so agree; happiness does not need money.
Money makes things easier, I even think that having money sometimes make us apart from things that at least I consider to be ones that makes people happy.
Less money, success & glory you have, more important the people around you are.

Saara dijo...

When you say that Kostamus is like Spain 30 years ago, I could say that these Karelian villages are like Finland 70 years ago. Of course there are progress like in everywhere but villages look similar than in the pictures of Karelian villages that Finns had to leave behind when Russia got Karelia from Finland as a war reparation.

What comes to Kostamus. It was earlier part of village called Kontokki and town itself was build (by Finnish) in late 1970s after hard lobbing of Finnish president, Urho Kekkonen. Huge iron deposit was considered important for the economy of Kainuu(county in Finland side).

You can see how Kontokki village looks like from the picture of the 3. entry of Russia.

Ramon dijo...

Una foram de tener poder en Rusia es crear la necesidad de tenr una zona "especial" o "secreta". Normalmente los secretos ocultos en la "zona secreta" son los de Polichinela, y la zona especial no sele contener nada de especial. Estas zonas se crean exclusivamente para crear poblaciones controladas en ellas, guardadas por soldados y policias que nunca saben la razon ultima por la que estan alli y que suele ser satisfacer las ansias de poder del funcionario de turno. Por eso hay que deforestar cientos de kilometros de frontera, para que alguien demuestre lo importante que es y pueda imponer controles que nada controlan y documentos sin conteido valido alguno para pasar por alli. Y despues hay que vigilarla, y mantenerla limpia, dentro de lo que los rusos consideran limpio, y procear los documentos, cosa que raramente se hace. Me gusto Rusia y lo pase bien los cinco años largos que vivi en Moscu, pero debo reconocer que nunca le encontre la gracia a tanta prohibicion estupida ni a tanto control recreativo.

Chess dijo...

Yo no he estado en Rusia jamás, por eso me ha enriquecido bastante lo que has contado.

Lo que sí recuerdo, como un flash y muy brevemente, es la España de finales de los 80, y no creo que se acorde a lo que tú nos has expuesto.

Sin embargo, la España profunda de finales de los 60 o 70, sí. Y pongo esa barrera basándome en los testimonios de gente que vivió en zonas rurales y expone cuando llegaron cosas tan básicas como el agua corriente. Bajo mi opinión, la Rusia que muestras todavía le faltan diez años para llegar a nuestros 80, o al menos los que yo recuerdo..

Un saludo!

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