La lección de un niño de nueve años a la ministra de cultura

Juho, el padre de Saara, era granjero.

No tenía nada que hacer así que me ofrecí a ayudarle con sus tareas.

Elegí una ushanka con orejeras del armario, guantes, un mono grueso y botas con el interior peludo, mientras me las calzaba miré por la ventana, había una gran lago en el extremo opuesto de la campiña que rodeaba la vivienda y el establo.
Salí a la pradera y Juho me indicó que le esperase al otro lado de la granja, más allá de los terneros que pastaban libremente dentro del cercado.

Para que los animales no escapasen, los postes unidos con cables que marcaban la propiedad estaban electrificados, a fin de no recibir una descarga empecé a gatear para superarlos.
Había cuatro terneros en el centro de la enorme pradera de Juho, pastaban apaciblemente mirando hacia la  laguna, mugiendo bajo el sol. Caminé hacía allí, los animales permanecían a unos 200  metros, prácticamente a mitad de camino del lugar al que tenía que dirigirme. Los miré interesado mientras avanzaba entre la hierba de un color verde brillante, casi irreal.

Cambié ligeramente el rumbo y decidí acariciar al ternero que estaba más cerca, a pesar de encontrarse mirando hacia el lado opuesto notó mi presencia con rapidez y se giró para observarme. Lo hizo fijamente y sin dejar de comer.

Decidí caminar lentamente para no asustarle. En lugar de eso los otros tres se acercaron colocándose junto a él. Ahora que estaban más cerca no parecían tan pequeños, de hecho eran grandes del carajo, como cuatro nubarrones sucios con patas. Uno meó con firmeza clavando sus ojos en los míos, no lo hizo por miedo, fue una señal de autoafirmación. Decidí detenerme para poco después empezar a retroceder con lentitud.

Ellos se acercaron al mismo ritmo que yo me alejaba. Presté atención a sus cuerpos, las reses, aunque jóvenes, pesaban 250 o 300 kilos, parecían más cercanos a un anuncio televisivo de chocolates que a sus parientes de la península.

Me detuve. Los terneros hicieron lo mismo. Empecé de nuevo a moverme. Los reses trotaron también, esta vez más rápido, acechándome. Al ver su ritmo aumenté la velocidad.

La suya se fue al máximo, habían entrado en una cadencia de galope con los cuernos bajados.

Di un grito y tras aturullarme con una piedra aceleré dándolo todo, mirando atrás como un fugitivo, las orejeras del gorro me rebotaban contra las mejillas zancada a zancada.

Los terneros parecían gordisimos, hinchados como peluches de feria pero en lugar de ser lentos eran rápidos de la leche con lo que empezaron a recortarme metros.

Llegué al lateral de la propiedad pero vi una enorme zanja , las reses frenaron antes, su inercia de camiones les hizo quedarse un poco rezagadas, yo seguí corriendo mientras maldecía en finlandés y español tratando de encontrar un paso para salvar el foso.

Los terneros me acosaban tan de cerca que decidí saltarlo con todo el impulso que la velocidad de mi carrera ofrecía. Mi cuerpo voló hasta aterrizar en la hierba del otro lado de la zanja y de inmediato me arrastré enloquecidamente hasta pasar la cerca eléctrica.

"¡¡¡Helvetti, saatana, vittu y perkele!!!

Los terneros me miraron. Uno cagó con frialdad nórdica.

""¡¡¡Satana, perkele.... remilveceslaputaquelosparióperkeleeeeeeeeeeeeeeee!!!!"

El telefono móvil empezó a sonar, lo cogí.

"Yes? Who hostias is?"

"¿A ti te gusta el Chivi?" dijo la voz al otro lado.

"¿Me llamas de España para preguntarme eso?" dije tratando de recuperar la respiración.

"No, joder, te llamo porque mi hijo está en un problema por tu culpa, por la mierda que le sueltas, por todo lo que dices sobre la imposibilidad de parar el flujo cuando el canal está abierto"

"¿Qué ha pasado?" pregunté con seriedad.

"Te acuerdas del ordenador viejo que me diste para que mi hijo practicara informática"

"Sí"

"Pues tenía una carpeta con canciones bajadas del Napster"

"¿Y?"

"Había de "Juanpa y la raja":  "El vampiro sin picha" y una de "El Chivi" llamada "Tiene pelotas"

"Oye, estoy en medio de una puta pradera rodeado de vacas, toros, alces y la madre que lo parió, ¿Me quieres decir que cojones ha ocurrido?"

Oí resoplar.

"Mi hijo estaba practicando con el ordenador y le escuché reirse, como le conozco fui a ver, estaba escuchando a "El Chivi", le pareció divertidisima la letra, pero el niño tiene nueve años así que borré la canción y  revisé que el control parental de Internet estaba activado para que no se la bajase"

"Y no ha servido de nada"

"No, no ha servido, como él también me conoce a mi, escribió una frase de la letra en el móvil y se la mandó luego con un mensaje a un amigo que a su vez ha visitado una página web de música y ha conseguido la letra, luego han averiguado cual de sus compañeros tenía acceso libre a internet, ese la ha descargado y a su vez todos han compartido el título en facebook con el resto de la clase y han acabado haciendo que la dichosa cancioncita sea el no va más en el colegio, como no podía ser de otra manera al final las monjas se han enterado, también los padres repipis, y el pollo tremebundo que se ha montado es de impresión, algunos querían que explusasen a mi hijo. Y todo por tu culpa."

"Por mi culpa"

"Sí, por tu CULPA"

11 comentarios:

Andybel dijo...

.-DASHIELL: Hay que compartir, claro qúe sí. Internet y la informática empezaron compartiendo y debe de seguir así.

.-Hay que vetar a los que quieren que eso deje de ser así, incluso a los políticos.

.-La lección del niño, que hoy nos cuentas, pues ya ves, no se puede hacer nada para compartir la información. Es el secreto de que sigamos progresando a pesar de que siempre hay algunos grupos sociales que quieren que eso no sea así para mantener sus privilegios.

.-Saludos.

Anónimo dijo...

Es que es como poner puertas al campo, imposible.

Saara dijo...

I proudly present:
Epeli, Etu, Ebba & Euro! :)

Anónimo dijo...

Perkele es finlandés no islandés.

Dashiell dijo...

Es cierto, es finlandés, igual que saatana y helvetti.

Dashiell dijo...

Andybel, la información es diferente a los objetos, cuando se comparte no hay vuelta atrás.
Una persona puede dejar prestado un monopatín y luego pedir que se lo devuelvan, pero si alguien hace un comentario a otra persona, el contenido no puede devolverse, ni olvidarse, ni finjir que ha ocurrido.
Esa es una diferencia sustancial.

MEG dijo...

Aquí el problema es que los niños son como esponjas, absorben todo lo que se les dice, comenta, oyen, ven...

monttse dijo...

perkeleeeee ostiaaa !!!

jajajajaja

Pobre, ya pensé que acababas revolcado en el suelo por un ternero.

Y los niños listos? mi sobrino tiene poco más de un año y medio y ya sabe encender, apagar, poner en pausa y hasta teclea en mi miniportatil!!!!

Cómo me vé buscar sus programitas en el ARES, él me copia y hace lo mismo. Qué hará cuando tenga cinco años? ni lo imagino.

Ah!! y compartir cultura no es delito, faltaría más que ahora si presto un libro mio estoy delinquiendo... las cintas de casette TDK que habré grabado con canciones para las amigas... hombre..

Manolo dijo...

Yo creo que la culpa es del padre del chaval. Cuando borró la cancioncilla debería haber explicado al niño porqué y los problemas que le podía traer. Tampoco debería dejarle usar Facebook sin supervisión.

Saludos

Feromonkey dijo...

hola muy buena la historia. Me encanta la forma de narrar que tienes.
En cuanto a lo de fondo, es una mala idea lo del "control parental", porque es como decirle a un niño. No metas los dedos en el enchufe, cosa que termina haciendo.
Un día en una tienda informática un padre entró preguntando por estos programas de control parental porque sospechaba que su hijo ingresaba a sitios web porno, le dijeron son "40 Euros", ante lo que el estaba dispuesto de comprar. Al salir de la tienda, con el señor que atendia nos quedamos mirando y concluimos que mejor es gastar 10 Euros en un hot dog y unas coca cola y conversar el tema.

monttse dijo...

Sobre la canción: La he buscado en el youtube jaajja... ejm M. Floppy, qué música es esa?

Es normal que a un niño le alucine? pués por extrafalaria y soez y graciosa yo creo que sí.

Sobre el control parental: No veo mal ese tipo de programas si el pequeño tiene acceso a internet estando sólo. En este caso concreto, qué tipo de charla deben tener? hijo, no quiero que veas ni oigas porno todavía, esperate unos ocho años .. ^_^

A ver como le explica la canción y lo que se ha formado.

Hay que educarles para que sepan que hay cosas peligrosas, claro, poco a poco, pero una "pornocanción" no es algo peligroso, es más bien subversivo -y divertido-.

Si yo fuera el padre negaría la mayor a los adultos y hablaría de hombre a hombre con el hijo, porque parece que ya va siendo hora de explicarle ciertas cositas sobre la vida.

;)

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