El duelo del Stanhope o el extraordinario enfrentamiento entre John Combs y Blas de Lezo


"Imagina un gato.

Apaciblemente rebusca entre los contenedores las sobras de comida arrojada por los vecinos en un callejón.

A cierta distancia un perro, un bull terrier, le ve y se aproxima a la carrera para despedazarlo. El diminuto felino salta hacia atrás unas décimas antes de recibir la dentellada, se eriza, bufa y encorva su lomo pero el  atacante sabe que el callejón no tiene salida, la presa está atrapada.
El bull terrier cae, de nuevo, sobre él tratando de desgarrarle la garganta. El gato intenta defenderse, le araña cerca de los ojos, lucha por su vida ofreciendo una resistencia tenaz y desesperada. El perro no cede hasta que, dirigido por la adrenalina y la seguridad de su mayor envergadura apresa, entre sus fauces una de las patas del gato, luego le zarandea. Oye un chasquido, el hueso se ha roto pero sigue moviéndolo a izquierda y derecha con violencia hasta que el cuerpo sale volando.
El pequeño felino maúlla de dolor en el suelo, está cojo y herido pero reúne las pocos fuerzas que le quedan y se levanta milagrosamente. Vuelve a arañar al perro, está vez le hunde una de sus uñas en el labio haciéndole sangrar. A cada tentativa de mordisco trata de dar una pequeña respuesta para aferrarse a la vida hasta que siente los colmilos del terrier haciendo presa contra el cuello.
La médula queda rota.
Las luces del callejón se disipan y la negrura del cielo ya no se aclarará jamás para el pequeño felino.

Imagina otro gato, de lejos parece normal, pero no lo es.

Tiene algo extraño.
Su cabeza y cuerpo son anormalmente grandes y en sus ojos verdes refulge una mirada intrépida.

Está en la azotea de un edificio y ve al mismo bull terrier caminar lentamente por un parque.

No tiene por qué descender hasta allí, no tiene por qué ir hasta aquel lugar... pero comienza a hacerlo... ha visto algo. Quizás el perro está ligeramente herido o tal vez demasiado débil pero ha encontrado algún detalle que le indica que tiene una posibilidad, ha analizado la situación y concluido que puede vencerle si emplea la estrategia adecuada.
El gato montés desciende al nivel de la calle y corre con sigilo hasta el arbol más cercano al perro. Trepa por la corteza y espera allí a que el bull terrier pasa despreocupadamente bajo él, cuando lo hace se abalanza sobre su lomo y le somete cegándole con sus uñas.

Avistaron al navío enemigo, era un barco de 70 cañones con una potencia de fuego y envergadura mucho mayor que la de la fragata. El capitán Lezo se quedó pensativo, intentar enfrentarse en una contienda a un adversario de ese calibre encerraba una dosis importante de locura.
El marino vasco extendió de nuevo el catalejo apuntando al buque inglés, tenía que analizar todos los datos hasta encontrar una ventaja competitiva.

Blas de Lezo golpeó la cubierta con su pata de palo sintiendo la prótesis rechinar contra el hueso. Sólo era un adolescente cuando quedó cojo en La batalla de Vélez-Málaga, El impacto de un cañonazo le destrozó la pierna. La tibia y el peroné quedaron al aire machacados por una espeluznante fractura múltiple. Los vasos sanguineos expulsaban sangre negruzca, espesa y pegajosa ubicando el sello de la muerte sobre su cabeza.
Lezo fue llevado en volandas al cirujano, había que amputar inmediatamente por debajo de la rodilla para evitar la gangrena. Lo que siguió fue un delirio infernal: el ayudante del médico sacó un hierro candente del fuego. El doctor cogió la sierra, un oficial le hizo beber el cuarto de una botella de ron y dos viejos marineros le sujetaron por las extremidades.
Los dientes del metal empezaron a cortar la piel y el músculo mientras la sangre corría a borbotones. De inmediato el ayudante colocaba el acero al rojo para cauterizar la herida y más tarde coserla. El adolescente aguantó con estoicismo hasta que la sierra llegó al hueso, cuando empezó a sentirla arañar gritó desesperadamente, el hierro se abría paso poco a poco hasta el tuétano volviendo el dolor indescriptible, tornando la escena una pesadilla.
Lezo perdió el sentido. Dejó de escuchar los cañonazos, las invocaciones a Dios, las arengas de los oficiales, los gritos de desesperación y su propio ser.

Quedó sumido en un estado brumoso.

El capitán cerró el catalejo y golpeó otra vez la cubierta con su pierna de madera. Continuaba vivo. A aquello seguirían la perdida de un ojo e incontables heridas por impactos de metralla.

 "El verdadero valor no es luchar por tu vida en una situación desesperada ya que todo el mundo se resiste a la muerte" pensó "El verdadero valor es enfrentarse a tus miedos para alcanzar victorias posibles"

Lezo seguía vivo. No necesitaba enfrentarse a aquel barco inglés, podría haberlo evitado con facilidad, su fragata tenía el viento a favor y el navío británico iba sobrecargado. Aun así ordenó a los oficiales iniciar una maniobra de aproximación.

Su segundo trató de oponerse  ¿Acaso no era de gran riesgo entablar un combate tan desigual?

El capitán repitió la orden, tenía 21 años pero llevaba en la marina desde la niñez.

Hay algo que separa a los héroes de los temerarios: la utilización del valor como un medio en lugar de un fin.

"Esperaremos a que nos disparen, estamos fuera de su alcance, tenemos el viento a favor y ellos no van a poder maniobrar con facilidad, una vez hayan tratado de barrernos lanzaremos una andanada antes de que  puedan reaccionar"

El oficial gritó las instrucciones a regañadientes.

La tensión empezó a extenderse por la fragata, el combate iba a ser como el de un gato atacando a un perro.

Todos los hombres en sus puestos, las mechas preparadas para ser encendidas, el párroco rezando a Dios y los oficiales besando las cruces guardadas en los bolsillos.

Y de repente el silencio, el silencio esperando la explosión del enemigo despedazando sus cuerpos.

El silencio.

El silencio.

Los ojos comidos por la ansiedad, clavados en las compuertas contrarias mientras los barcos se acercan.

Boom. Boom. Boom.

Las balas de cañón hacen hervir el agua unos metros más allá, el navío inglés ha fallado.

Lezo puede ahora ver su nombre, "Stanhope", dicen las letras del casco.

El capitán espera unos segundos para entrar en distancia de tiro. Los marineros ingleses trajinan a toda velocidad preparando una segunda andanada.

"Fuego" grita Lezo.

Los dieciocho cañones de estribor estallan ensordecedoramente y la mitad de la cubierta del Stanhope vuela por los aires. El capitán ordena un cambio de rumbo, apoyados por el viento, hacia la popa del navío inglés  que en esos instantes ha de vivir, necesariamente, una situación caótica.

"Fuego" ordena otra vez Lezo justo cuando los cañones de babor ya apuntan al enemigo.
El segundo golpe limpia la cubierta y hace trizas a media docena de artilleros británicos que quedan descuartizados por la explosión. El capitán maúlla arengando a los marineros.

"¡Rumbo al Stanhope, preparen los ganchos, vamos a abordar!"

Los soldados se aferran a sus dagas y sus sables, el combate va a ser cuerpo a cuerpo, filo a filo, acero contra acero. Los tiradores de la fragata disparan intentando diezmar al mayor número de ingleses posible para darles paso. Los navíos están a distancia, las cuerdas llegan al Stanhope y los ingleses tratan de cortarlas bajo una lluvia de plomo.

Los españoles y franceses se precipitan sobre la cubierta contraria y la marabunta de marineros desollándose los unos a los otros avanza hacia el palo mayor.
Lezo grita a sus hombres, la victoria es ya solo cuestión de tiempo y las heridas se infligen en cualquier lugar posible. Los puñales se clavan en la sien, las dagas en los ojos y en el hígado, el acero entra por la mejilla rasgando la cara y cortando la lengua, la sangre corre como en un matadero de reses hasta que los británicos aceptan lo inevitable
John Combs, el capitán al frente del Stanhope, ordena la rendición. Los marineros españoles y franceses gritan su júbilo en medio del mar vacío.

Lezo golpea de nuevo la cubierta con la pata de madera.

Hay algo de gato montés en su mirada centelleante.

44 comentarios:

Harry Callahan dijo...

Le amputaron la pierna pero no las pelotas. Debe ser pariente lejano de Chuck Norris.

máster profesorado dijo...

Joer, que crack, hoy en día no existe gente así

Anónimo dijo...

Pues lo que hizo en Colombia fue la rehotia.

Anónimo dijo...

No. Chuck Norris es descendiente lejano y de sangre mezclada de Blas de Lezo.

Anónimo dijo...

No hay mucho de lo que enorgullecerse despues de lo cruel del acto (bastante explicito en el texto)

Anónimo dijo...

Si hoy vives como vives es porque otros cometieron las "crueldades" que dices.

monttse dijo...

Qué emocionante! Esto es como ser pequeña y tener un tito o un abuelo que te cuenta batallitas... igual me quedo!

Anónimo dijo...

¿crueldad?...que atrevida es la ignorancia.

Kagemaru dijo...

"No hay mucho de lo que enorgullecerse despues de lo cruel del acto (bastante explicito en el texto)"


Que mania tiene la gente de medir epocas pasadas con los valores de hoy en dia...

Si tu hubieras nacido en esa epoca es casi seguro que te habria tocado llevar un arma blanca encima y seguramente usarla alguna vez. Si tomando un vino te cuentan esta historia hubieras dicho un "Que se jodan los ingleses". Las ideas tan contrarias a la violencia seguro que dependerian de la patria del afectado y asi un largo etc..

Y orgullecerse quiza no, pero reconocer que este tipo los tenia de granito y que tenia una mente privilegiada para la estrategia no lo puede negar nadie. A ver si solo se puede echar mierda sobre personajes historicos que afectaron a la historia de forma directa. Este hombre dirigo la defensa que evito la toma de Cartagena de Indias entre sus muchas hazañas.

Para que veas lo descabellado de tu parrafo; Este tio con 25 años comandaba una fragata y apreso 11 barcos enemigos algunos más grandes que el suyos.

¿Tu que hacias con 25 años?

Anónimo dijo...

Con dos cojones y un palo (el de la pata), sí señor.

Anónimo dijo...

¿Acto cruel? Hay que ser cenutrio para decir algo así.

Anónimo dijo...

Este medio hombre (así le llamaban, ademas de cojo y tuerto también era manco) le da cien vueltas a Chuck Norris, lastima que muy pocos sepamos de su grandeza.

Anónimo dijo...

Tampoco ha cambiado mucho la cosa, hoy en día los ingleses siguen siendo nuestros enemigos.

Anónimo dijo...

Grandioso, sin más. Y ciertamente... es una enorme pena q solo unos pocos conozcamos a semejante ser humano, por llamarlo de alguna manera. Si hubiese nacido en otro pais otro gallo cantaria...

Pedro dijo...

Cuando los ingleses nos invitaron a 'celebrar' con ellos el bicentenario de Trafalgar la marina española mandó en nuestra representación a la Fragata Blas de Lezo (siempre hay un barco de la marina con este nombre) No creo que ellos, ni muchos españoles entendieran entonces el recochineo de ese acto... pero ahí estuvo... con un par

Pedro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
dogacar dijo...

Dashiell, ¿porqué ya no escribes nunca tus aventuras y hablas de temas historicos, políticos y sociales todo el tiempo? Antes molaba más...

Anónimo dijo...

No os apuntéis el tanto que no era Español, era Vasco! xD

Y si, antes el blog molaba más. Histórias de estas encuentras en todos los sitios, pero las vivencias personales son siempre especiales.

Tarja dijo...

I agree that these (ancient) history stories are little boring ;)

Anónimo dijo...

¿como que no era Español, era Vasco?, menuda barbaridad, si le dices eso al susodicho, que no era un leal súbdito del rey católico, nacido para más señas en Pasajes, Guipúzcoa, parte fiel y noble (por aquellos tiempos, al menos) del reino de España, te cuelga del palo más alto....
Si fuese Ingles, lo veríamos en innumerables películas y libros, y tendrían el día de Blas de Lezo, en el que recordarían a los muertos por el país, o cualquier tontería similar.
Nosotros, como somos más tontos, solo tenemos autonomías y nacionalidades históricas, y políticos y medios que intentan empequeñecerlos y desunirnos, y que no conozcamos un pasado, a veces glorioso, a veces vergonzoso, (justo igual que los demás países occidentales) para que seamos más dóciles, más mierdecillas, y que traguemos con todo y no demos la lata....

Anónimo dijo...

Al último anónimo, no tienes ni zorra: Lezo era vasco y no español, entérate. Se apellidaba Lezo Olavarrieta que son dos apellidos claramente vascos y era de Pasaia. Otra cosa es que tuviera que verse enrolado en el ejército español por circunstancias de la vida.

Dashiell dijo...

No pueden compararse épocas, así es Kagemaru.

Tarja, I know, :) and the blog will come back with normal stuff soon. Like being in the finnish class with other foreigners.

Anónimo dijo...

¿Pero cómo va a sentirse Blas de Lezo Vasco y antiespañol, si el nacionalismo Vasco surgió a finales del s.XIX?
Seguro que se está revolviendo en la tumba, y es que la ignorancia sobre la historia es nuestra perdición. De eso se aprovechan los nacionalistas.

Anónimo dijo...

Claro...porque el nacionalismo Español existe desde la época de Hispania, verdad? Demasiadas series y pelis ves tu...

Todos eran españoles, como eran europeos, osease que dificilmente iban a considerarse a si mismos españoles o europeos en una época en la que su CULTURA era la vasca. Obviamente si no existen los "nacionalismos" en aquella época, las probabilidades de sentirse español son 0%, la de sentirse Vasco un 50%, y la de sentirse de su padre, de su madre y de Dios(por aquella época) de un otro 50%.

Lo dicho Dashiell. Queremos más experiéncias tuyas en el extranjero, que hay muchos que queremos irnos de "Hispania" también a ver mundo, y tus vivéncias nos parecen harto interesantes.

BDL dijo...

Uno puede ser nacionalista, uno puede no tener ni idea de estadística,
uno puede no tener ni idea de historia, pero el razonamiento de la entrada anterior, es de psiquiatra..

The flying penguin dijo...

Para sentirse como parte de un grupo, sea español o vasco, es necesario identificarse con ese grupo.
La identificacion creo que no tiene que ser de identificacion total o nada, sino que uno se identificara un poco mas o mucho menos, siempre de una manera cualitativa.
En este sentido, habra que añadir que las mercancias que entraban por barco a España procedentes de Europa, venian por los puertos vascos, pues para llegar a Madrid(por ejemplo un mueble de lujo para el rey en Madrid), esta era la ruta mas sencilla al haber montañas mas bajas y mejores caminos.
Señores, a Jovellanos le llevo mas tarde un mes llegar a Santander desde Gijon.
Por otra parte, los vascos de la epoca ¿hablaban vasco pura y solamente?¿daba Blas ordenes en vasco?¿hablaban español porque las escuelas enseñaban idiomas?
Anonimos, mas cultura y menos pildoras nacionalistas. Euskadi tiene alguna particularidad, pero es, sera y fue siempre España. Y esta habitada por tipos con un caracter muy español (y no asociemos español con andaluz).

xolomo dijo...

El nacionalismo vasco como lo conocemos hoy es del s.XIX con las ideas de Sabino Arana, la ikurriña etc. pero el Euskera se lleva hablando desde hace muchos siglos (por algo es una lengua preindoeuropea), era el idioma del pueblo, aunque las clases gobernantes empleasen el latín y posteriormente el castellano. Y no me cuesta imaginar que por el siglo XVII hubiese un gran número de gente más identificada con la lengua y cultura vascas que con la española, aunque sinceramente no creo que fuese el caso de Blas de Lezo, un tipo con genitales de acero como bien dicen por ahí arriba. No creo que se jugase la vida por una patria que no sintiese suya... Pero de ahí a negar la existencia de un sentimiento nacionalista euskaldun hay un trecho.

Gran relato Dashiel!

The flying penguin dijo...

Xolomo, nada que objetar, yo lo que creo es que el hecho de identificarte como vasco, no te excluye de ser o sentirte parte de otro grupo tambien, de ahi que no crea en el nacionalismo puro que intentan alimentar hoy dia.
Todos estamos identificados con mas de un grupo. Tu clase en el instituto, el club donde haces deporte... si fuesemos unidimensionales, formariamos grupos independientes, excluyentes y enfrentados, y esto en la realidad no ocurre.
Esto se ve muy bien, cuando vas al extranjero con una mano delante y otra detras. Alguien siempre te acojera y empezaras a hacer amistades, y eso que puede que seas en un ambiente, el unico de tu nacionalidad y con un origen antropologico diferente al del resto.

Anónimo dijo...

España una y no cincuenta y una, eh? La Castellana only por lo que se vé...

Andybel dijo...

.-DASHIELL: Es un orgullo que marinos como Blas de Lezo pertenecieran a nuestra Armada.

.-Incluso hay alguna fragata que actualmente lleva su nombre.

.-Me ha gustado cómo has contado la historia, y cómo has hecho la metáfora entre el gato y el perro, que también podría ser la metáfora de David y Goliat o de San Jorge y el Dragón.

.-Saludos.

yako dijo...

Blas de Lezo luchó sabiendo perféctamente a qué rey y qué nación servía, por tanto no cabe duda de su sentimiento hacia España.
Tampoco renegó de su condición de Pasaitarra y de su cultura y lengua materna.
Gente comoe él han hecho grandes a Euskalherría y a España, al contrario de personajillos como los que explotan política y económicamente la idea de una pretendidad nación vasca, xenófoba y excluyente.

Anónimo dijo...

Que grande era este hombre que lucho y vencio en tantas batallas,especialmente en la defensa de Cartagena de indias al mando de unos pocos valientes al igual que el y que ante una fuerza militar muy superior en numero y pertrechos fue capaz de batirles y con ello impedir que el imperio español en América pasase a manos inglesas.Cuanto le debe España a este hombre tan injustamente olvidado,el mayor héroe de nuestra historia,un verdadero "grande de España".

Hisatoriador dijo...

Cuánto daño han hecho las malas novelas históricas. De verdad. Os remito al número de septiembre de La novela antihistórica, http://lanovelaantihistorica.wordpress.com
Ahí os podréis poner al día de lo español y de lo vasco que era Blas de Lezo, por ejemplo. De que no fue cuestión de huevos -ni de acero, ni de granito, ni de madera- sino de un buen militar perfectamente entrenado -en parte en Francia y en parte en España- en las tácticas de asedio y combate naval del siglo XVIII y toda una estructura económica y militar respaldándole. Cartagena de Indias era la boca del lobo para los brits. Ni más ni menos, ¿por qué créeis que llevaban un centenar de barcos y miles de hombres?. Eran simple carne de cañón para rendir unas posiciones pensadas para paralizar a grandes ejércitos con muy pocos efectivos.
No hay más. Y si Blas de Lezo está olvidado es porque en España vale más un indocumentado con buenas relaciones con el poder mediático que un historiador que se quema las pestañas tratando de hacer bien su trabajo.
Ápadrina a un historiador: no compres la próxima novela histórica bestseller. Él nunca lo haría...

Anónimo dijo...

Que gran heroe Blas de Lezo, vasco y español, como Juan Martin Diez el Empecinado,heroe de la guerra de la independencia,castellano,y muchos españoles que dieron su vida por la patria.Me siento orgulloso de estos personajes.

Anónimo dijo...

Que gran heroe Blas de Lezo, vasco y español, como Juan Martin Diez el Empecinado,heroe de la guerra de la independencia,castellano,y muchos españoles que dieron su vida por la patria.Me siento orgulloso de estos personajes.

Anónimo dijo...

Aupa a Don Blas de Lezo y Olavarrieta. Seria Bueno que la historia le de su puesto como debe ser y le haga un reconocimiento en toda la extension de la palabra. Otro gran Almirante Vasco.

Lucas dijo...

La historia no tanto se niega a revelar como venció Blas de Lezo a la Corporación Británica, sino que, aún se niega a confesar verdaderamente que fue lo que venció o retardó Blas de Lezo en la historia. Pero, hoy nos podemos dar cuenta del poder supranacional de los masones y su plan de monopolización mundial; ellos, en todos estos siglos se han encargado de la dirección de la gran fábrica de mentiras ideológicas; con el fin de producir armas, guerras, guerrillas, préstamos, pobreza, mercado negro, expropiaciones, saqueos, etc... Solo para que en todo el mundo domine la razón de la Corporación Británica.
Ellos, en Cartagena de Indias, con la segunda flota naval más grande conocida hasta ahora en la historia, pretendieron instaurar el inicio de su soberanía y lengua mundial, y a la vez, vengarse del terror de sus piratas y saqueadores; pero resultó que si no se “viengan” a Jamaica, Blas de Leso los mata a todos.
La dirección masónica mundial preparó ese escenario de desamparo y traición en Cartagena de Indias, para adueñarse de América e humillar a Blas de Leso, pero salieron trasquilados. Décadas después, cuando vencieron a Napoleón Bonaparte, en Trafalgar y Waterloo, profundizaron el cuento de las falsas independencias americanas, para que creyéramos que en América, somos libres, y no los volviese a espantar otro Blas de Leso.
http://www.lucasblancoacosta.com/medio-hombre.php

capronimus dijo...

Pedro, creo que sí los ingleses sí lo entendieron prque los comandantes de las naves invitadas a la commemoración de Trafalgar tenían que dar una charl explicando el origen del nombre de sus naves, así que imagino que el capitán de la Fragata Blas de Lezo les habrá contado quién era este hombre que acabó con la flota de se almirante Vernon en Cartagena de Indias

Anónimo dijo...

No es con el karateka, que por cierto cobraba siempre de Bruce lee, con quién debes medir a Blas de Lezo sino con Nelson. Otro gallo hubiera cantado para las armas españolas de ser el quién mandara la escuadra.

Anónimo dijo...

Felicidades al autor de esta estupenda narración histórica, logras mantener la tensión del relato en todo momento y entusiasmar al lector, vamos, mientras leía el texto podía imaginar una maravillosa y épica mega producción cinematográfica,con una espectacular banda sonora.
Por cierto, para ser sincero, yo a los 25 años (y que conste que no me siento orgulloso) no hacia otra cosa más que salir de fiesta y emborracharme... Reconozco a Blas de Lezo su merito.

dienikes dijo...

¿Comparar nelson con lezo?, pues el ingles habria perdido en Trafalgar.

No creo que lezo se sintiera minimamente vasco, a lo sumo seria castellano de Guipuzcoa.

Anónimo dijo...

Ya ha sido comparado Blas de Lezo de manera objetiva por un profesional. Ver la Revista General de Marina, octubre de 2014. La conclusión ha sido que Nelson era un mindundi comparado con Blas de Lezo, el inglés fue un producto de marketing para favorecer la Leyenda Negra, no ganó prácticamente nada, y el mayor éxito que se le atribuye, ganar Trafalgar, es irrisorio, pues murió recién empezada la batalla.

Anónimo dijo...

Eso es lo malo de la lezomanía actual: mucho corta y pega -a partir normalmente de fuentes colombianas modernas de muy cuestionable rigor- y poca investigación. Se nos dice que el "Stanhope" portaba 70 cañones, e incluso que era de la Royal Navy. Era un corsario de 20 cañones. La patente de corso de John Combs se localizó en 1995.

Antonio Esteban Langa Domínguez dijo...

Me extraña mucho que Blas de Lezo entrara en la marina por obligación. De hecho, uno de los privilegios de los fueros vascos era que no estaban sujetos al servicio militar, salvo que se enrolaran voluntariamente. Para el caso de un personaje de familia acomodada de larga tradición marinera, que le permite tener una buena educación, su mejor salida debió de ser ingresar en la armada.

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