Los problemas de pareja en la antigua Roma

Durante la época republicana de la antigua Roma existía la tradición entre los senadores de acudir a la asamblea acompañados de sus hijos pequeños de forma que éstos pudieran tomar contacto con la política y mejorar su conocimiento de ella. Según el filósofo romano Macrobio tal costumbre llevó a que acabase produciéndose un hecho inaudito.

Estando el Senado discutiendo sobre un asunto de gran importancia y viendo que iba a ser imposible tomar una decisión durante ese día, sus miembros acordaron suspender las deliberaciones y continuar con ellas la jornada siguiente, resolviendo, además, que nadie debería comentar el asunto hasta que este fuera solventado.
Pero cuando Papirio, hijo del senador del mismo nombre, volvió a su casa se encontró con las preguntas directas de su madre que intentaba averiguar cuál había sido el tema tratado en la curia. Al responder el niño que no podía contestar pues existía la prohibición expresa de hablar al respecto, la curiosidad de su progenitora aumentó aún más. Tal fue la forma de presionarle que Papirio inventó una historia para dar satisfacción a su deseo de saber:

"El Senado estaba debatiendo sobre si sería adecuado, con tal de favorecer la estabilidad y armonía en los matrimonios, que la poligamia fuese permitida"

Pero con esa argucia los problemas para Papirio en lugar de resolverse no habían hecho más que empezar...


Su madre entró en estado de shock al conocer el "secreto".

Los temas legales y políticos relacionados con la familia, los derechos de la mujer y el matrimonio solían generar fuertes polémicas entre la opinión pública.

Aulo Gelio narra una de ellas en su obra "Noches áticas" en concreto el escándalo causado por el  discurso del censor Metelo Numídico, cuando, para promover el matrimonio entre los jovenes, se le escuchó decir:

"Quirites, si pudiésemos estar sin mujeres todos nos evitaríamos ese fastidio; pero como la naturaleza humana ha dispuesto que no podamos vivir con ellas con bastante comodidad, ni sin ellas de manera ninguna, debemos mirar más por la conservación eterna que por un breve momento de placer"

Las palabras de Metelo causaron estupor y rechazo en la sociedad puesto que, más que fomentar el matrimonio, parecían promover lo contrario. Solo Tito Castricio salió en su defensa ya que Numídico había hablado rectamente y desde el corazón, dando un argumento verdadero para el matrimonio: luchar por la supervivencia de Roma y la seguridad de sus ciudadanos.

Tito Livio narra también en su "Historia de Roma" los graves enfrentamientos políticos, tras el final de la Segunda guerra púnica, entre los magistrados conservadores y aquellos bajo la influencia del helenismo respecto a la derogación de la ley que prohibía de forma expresa a las mujeres la ostentación y el despilfarro.

La expectación entre el pueblo era de tal volumen, que los ciudadanos acudían, incluso desde fuera de la ciudad y se amontonaban alrededor de los lugares en que los magistrados deliberaban, atreviéndose algunos, incluso, a presionarles.

No era extraño, por tanto, que la madre del joven Papirio quedase impactada por su confidencia. Presa del temor y del nerviosismo corrió a divulgar la noticia entre otras mujeres de la nobleza, mujeres que, a su vez, hicieron lo propio, generando por el camino un gran escándalo.

Al día siguiente, cuando los magistrados acudieron al Senado de nuevo para continuar con la sesión, éste se encontraba rodeado por una muchedumbre de mujeres que suplicaban contra la aprobación de una norma que permitiera a un hombre tener dos esposas. Se creó una situación de total desconcierto entre los senadores ya que no podían comprender qué estaba pasando.

El desbarajuste empezó a solucionarse cuando Papirio contó la verdad: todo se había iniciado a partir de la historia que él mismo inventó para no faltar a la promesa que había hecho al Senado de revelar las informaciones allí tratadas.

Teniendo en cuenta ese hecho y tras analizar sus implicaciones, los magistrados aprobaron una disposición por la que, a partir de ese momento, se prohibía seguir acudiendo a la asamblea a los hijos de los senadores, con la excepción de Papirio, el cual podría continuar presenciando las sesiones por la madurez demostrada durante su edad pretexta.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿En qué obra de Macrobio se cuenta esto?

Dashiell dijo...

En "La Saturnalia" o "Saturnales"

Parlanchín dijo...

Hermosísima historia que nos habla acerca de la idiosincrasia eminentemente práctica de los ciudadanos romanos y su respeto a las instituciones. Saludos.

Anónimo dijo...

¿Dónde has comprado el libro?

Anónimo dijo...

ESTOOOO.....
ME LA LAMES?

Marilyn Recio dijo...

mmm! Muy intersante! Disfruto mucho te todo lo que acontecia en la antiguedad. Gracias por compartir! Un abraXo

monttse dijo...

me encanta :)

Anónimo dijo...

Si es que no hemos cambiado nada :D

MDF dijo...

Sistema aJudicial (Spain). Tras 10 años de persecución, ¿quién nos da Asilo Político?:

http://aims.selfip.org/~zzz_AQ8OVAPXU62DG7YC/doc/cap_0700.htm

MISCELÁNEAS dijo...

He llegado a tu blog por casualidad, pero me ha gustado mucho este último post. Saludos.

MANUEL G. SESMA dijo...

OS INVITO A TODOS A MI BLOG.

UN SALUDO CORDIAL.

http://mgsesma.blogspot.com/

MDF dijo...

Hijos míos --dijo el nuevo Caudillo a sus fieles--:

Esconded la cabeza bajo el ala. Tornad ciegos los ojos. Rodead con el silencio vuestras vidas.

Mas planead la tormenta. Hacedla atravesar tierra de contrarios. Y más tarde complaced vuestros espíritus con la ruina y degradación engendradas. Pues ellas no habrían de ser sino el castigo merecido por quienes, aún, creyesen en la libertad de reflexionar sobre cualquier libertad. Sobre cualquier idea ajena a nuestra infalible, indiscutible e implacable Raza de Señores.

Apartad en vuestro fondo un poco del cieno. Liberad esos instintos despreciables que hasta ahora habíais reprimido. Embriagad el alma de superioridad e infladla con el odio. Quebrantad, en vuestros sentimientos, en vuestras conciencias y en vuestros procederes, todo valor instituido por esta civilización precaria y débil. Llamad para servir a nuestro fin a toda ley humana, y luego violadla sin misericordia. Usad el don de la palabra, pero que vuestras expresiones se hallen vacías. Que vuestro verbo contenga imposturas estúpidas, pero que jamás olvide seducir. Mentid sin enflaquecer, pero bautizad vuestras mentiras con el nombre de verdad. Y propagadlas ante todo lo que vegeta, ante todo lo que envidia, ante todo lo que teme recibir muerte pero no darla. E invitadlos al festín. Prometedles ensanchar sus panzas y henchir las bolsas. Pero exigidles antes que jamás hayan adiestrado el conocimiento, y que nunca deseasen el saber. Pues con él, y para nuestra desgracia, las cosas existirán.

Y ésta ha de ser, mis amados discípulos, esa tercera vía. La que habréis de erigir para vaciar todo contenido, que a nos se oponga, en el Estado social y democrático de Derecho. La que debéis levantar para evitar ese insufrible carácter transitorio de nuestro cesarismo.

http://aims.selfip.org/editorials_10_0/histinte/090722/cau_fas.pdf

Estos párrafos fueron hechos públicos en las calles de A Estrada --Galicia, Spain--. El Juzgado local, actuando como sucursal del entonces gran preboste local del PPsoe (Sr. Palmou, exCoselleiro de Justicia de la Xunta de Galicia con don Manuel Fraga), incoó a continuación el procedimiento penal número 2007/935 contra mi, Juana Guerrero Pecino, viuda de don Maximino Iglesias Vilas (empujado a la muerte, que no muerto, por personal del Estado), y mi hijo. Fuimos desterrados "ipso facto", sin juicio y obviando la legalidad, del casco urbano municipal. Tal procedimiento fue tramitado luego por la misma Juez que concedió una vergonzosa e ilegal impunidad a los presuntos responsables del homicidio de mi esposo, que intentó ocultar el informe de la autopsia, y que incluso ordenó detener ilegalmente a mi hijo. Has ahora, con trampas y más trampas, con acoso y más acoso, me han impedido presentar querella por su muerte en el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. Hace unos días toda mi familia recibió amenaza de muerte, ¿archivada en un cajón?. Eso sí, la Institución denunciante nos impone un Abogado del pPSOE. Sí, no es broma, ¡los mismos que denuncian!. Hoy, un chivato de la Guardia Civil, que vive cerca, les avisó de como el portal de mi domicilio estaba abierto e inmediatamente vinieron a acosarnos... Amenzaron a mis hijas: "si su hermano no firma... habrá palabras mallores". ¿Vendrán mañana de nuevo a detenerlo, otras vez ilegalmente... La persecución, la abolición de todos nuestros derechos fundamentales, el acoso... en definitiva el Terrorismo de Estado no tiene fin...

http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

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